María Sol Navia V.
Columnista

Democracia a toda costa

Buscar un objetivo alrededor del cual unificar esfuerzos, es bastante claro y recae sobre la economía y la cohesión social.

María Sol Navia V.
POR:
María Sol Navia V.
noviembre 05 de 2020
2020-11-05 10:17 p. m.
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Por la importancia y la trascendencia del tema de salvar y fortalecer la democracia, no solo para nuestro país sino para el mundo entero, es útil resaltar algunos comentarios para que abramos los ojos y no tengamos que arrepentirnos después, cuando perdamos las libertades y nos encontremos con un país empobrecido y sojuzgado bajo un gobierno autoritario.

En un interesante libro: ‘Como mueren las democracias’ de Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, profesores de la Universidad de Harvard, citan un estudio del profesor alemán de Yale sobre “La quiebra de las democracias”, señalando algunos criterios para detectar un posible candidato autoritario y quiero referirme a algunos pocos:

Rechazo (o débil aceptación) de las reglas democráticas del juego, por ejemplo, Intentar socavar la legitimidad de las elecciones, negándose a aceptar resultados electorales creíbles o pretendiendo usar medidas extraconstitucionales, como manifestaciones masivas destinadas a forzar el cambio de Gobierno.

Negación de la legitimidad de los adversarios políticos, por ejemplo, describiendo a sus rivales políticos como delincuentes, cuyo supuesto incumplimiento de la ley los descalifica para actuar en la esfera política.

Tolerancia o fomento de la violencia, mediante lazos con bandas armadas o milicias guerrilleras u organizaciones violentas ilegales, o apoyando de manera tácita la violencia de sus partidarios negándose a condenarla y penalizarla sin ambigüedades. Predisposición a restringir las libertades civiles, elogiando medidas represivas tomadas por otros gobiernos, ya sea en el pasado u otros sitios del mundo.

He aquí, algunas señales que según el estudio de Linz deben alertar a las sociedades y especialmente a sus líderes políticos, para actuar al servicio, defensa y fortalecimiento del sistema democrático.

Ante la claridad y gravedad de este tipo de amenazas, que se han dado y se siguen presentando en el país, como llamar a desobediencia civil por “gobierno ilegítimo”, debemos actuar en un frente unido con miras al futuro y a las elecciones del 2022, que anticipadamente están agitando el ambiente político y social y aumentando la polarización.

Buscar un objetivo alrededor del cual unificar esfuerzos, es bastante claro y recae sobre la economía y la cohesión social. El desempleo, la pobreza y la inequidad son las consecuencias que la pandemia agravó, que ya eran un problema antes de esta tragedia que vive la humanidad, pero que el control de los contagios con las cuarentenas y todas las limitaciones que han traído para las empresas y los trabajadores independientes han agravado.

Indudablemente habrá posturas diferentes sobre las políticas públicas que se deben reforzar o implementar en busca de los objetivos de reactivar la demanda, incrementar los empleos, distribuir mejor ingresos y gastos, pero es posible llegar a acuerdos sobre los aspectos fundamentales en que hay que trabajar y conciliar acerca de cómo lograrlo.

Hay propuestas de expertos como José Antonio Ocampo, sobre planes que se deben implementar, hay caminos iniciados por el gobierno que empiezan a mostrar resultados y que deben ser evaluados técnica y no políticamente para reforzarlos, complementarlos o hacerles ajustes.

Teniendo claro cuál es el objetivo fundamental, el consenso a lograr es cómo llegar a el dentro de las diferentes alternativas y evitar a toda costa un proyecto populista.

María Sol Navia V.
Exministra de Trabajo

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