Algodón y cacao, próximos retos en sostenibilidad

La firma Solidaridad, que ya trabaja con sectores como café, banano, flores, aceite de palma, caña y ganadería, busca sumar estos nuevos productos.

La industria del aceite de palma es actualmente líder a nivel mundial en la provisión de aceites y grasas.

Aceite de palma sostenible nacional, con chances en Europa.

POR:
Portafolio
enero 08 de 2019 - 08:37 p.m.
2019-01-08

“Colombia es uno de los países más avanzados en producción agropecuaria sostenible”. Así define al país Joel Brounen, director de Solidaridad Network para Colombia. No obstante, describe que hay retos internos importantes como la formalización laboral e incluir más a los pequeños agricultores, y externos como los precios internacionales.

En diálogo con Portafolio, Brounen aseguró que quiere sumar a su trabajo la posibilidad de profundizar en cultivos sostenibles de algodón y cacao, que se sumarían a café, flores, banano, aceite de palma, caña y ganadería.

¿Qué retos tiene Colombia para seguir aumentando los cultivos agropecuarios sostenibles?

Colombia ha hecho un trabajo serio de incrementar, por ejemplo, el volumen de aceite de palma sostenible. El año pasado habría cerrado con cerca del 18% con cultivos sostenibles del total que hay en Colombia, mientras que en el 2017 este indicador había sido de 14%. Además, el aceite de palma nacional tiene 14% de participación de toda la importación de Holanda, que a su vez es distribuidor para el resto del continente europeo. Hace 3 o 4 años, Colombia no representaba más del 3% o 4%.

El país viene creciendo en el mercado, pero las puertas están de cierta forma cerrándose, por el tema las regulaciones. Hay una necesidad de intensificar la inversión a nivel de los productores para adoptar esos criterios y certificaciones de sostenibilidad. El gran problema es que de las áreas que ya están produciendo de manera sostenible y tienen esa certificación, en la mayoría de los casos, son grandes extensiones. Hay una gran brecha frente a los miles de pequeños productores que no llegan a tener esta certificación; solo 4% o 5% de estos la tienen.

¿Cuál es el estado del arte en cuanto a los porcentajes de áreas sostenibles en los principales productos agropecuarios?

Un 80% de los cultivos de banano en el país son sostenibles. En segundo lugar, está el café con 67%, flores con 29%, 14% en aceite de palma, 5% en caña de azúcar y menos del 1% en ganadería.

¿Cómo ha sido el proceso de trabajar con ganadería y caña?

Hemos venido movilizando un grupo en ganadería, para que la cadena de carne pueda articular e implementar una estrategia que garantice que buenas prácticas ganaderas. Hoy está ganando terreno la Mesa Redonda de Ganadería Sostenible. Hemos trabajado en conjunto con Fedegán y sus comités regionales.

¿Qué nuevos proyectos tienen para este año?

Estamos por lanzar un informe que se llama True Price, o precio verdadero, que está ganando mucho terreno en el mundo, en diferentes cadenas, para definir dónde están los costos externos de los agricultores. Esto no es para que los consumidores paguen más por sus productos, pero sí para poder ver dónde hay mayor costo y qué áreas tenemos que atacar para poder bajar esos costos externos.Este estudio enfocado solo en Colombia lo estaremos presentando en febrero o marzo.

¿Cómo convencer a los agricultores e inversionistas que lo sostenible no es caro?

El asunto es preguntar caro en qué sentido. Se invierte más ahora pero las utilidades son mayores después, porque se está menos expuesto al fenómeno ‘El Niño’ o ‘La Niña’. La productividad se incrementa y la inversión se recupera. Sin embargo, vemos que hay un problema con el acceso a instrumentos financieros y el acceso a capital para los pequeños productores. Ellos deben poder acceder a esto para que también ayuden a formalizar a los trabajadores.

Hacemos un llamado también a la banca, por lo que la inclusión financiera de los pequeños agricultores es necesaria para poder aumentar la productividad del campo colombiano y hacerlo más sostenible.

Lastimosamente, la realidad es que en Colombia hay mucho trabajo informal, pero justamente en esta industria sí se puede hacer un esfuerzo mayor para que haya acceso a seguridad social y aportes a pensiones. Es supremamente importante esto en Colombia si queremos construir una agroindustria de talla mundial.

¿Qué nuevos productos van a sumar a su portafolio de sostenibilidad?

Estamos pensando en algodón y cacao. El oro podría ser otra posibilidad, solo que 83% de informalidad, lo cual lo hace más complicado.

¿Qué balance hace del 2018?

Fue un año agridulce. Agrio por los precios, porque muchos commodities están muy bajos. Y dulce porque Colombia sí ha podido incrementar la exportación de productos agro al exterior y fortalecer su posición. También ha podido tener una producción sostenible mayor frente a años anteriores.

¿Qué avances han tenido desde el lado ambiental?

En los últimos seis años, entre unas 600 y 1.800 hectáreas han tenido un vínculo con deforestación en zonas donde hay cultivo de palma. En el peor de los escenarios quiere decir que son 300 hectáreas por año o en el mejor de los casos son apenas 100 hectáreas. Sí es lamentable, pero la buena noticia es que si se compara a nivel Colombia con las 230.000 hectáreas deforestadas, es un número por debajo del 0,1%.

¿Qué tendencias hay a nivel mundial sobre cultivos sostenibles?

Está el tema de incentivos tributarios. En Alemania se está hablando en el parlamento de quitarle el IVA a los productos sostenibles, por lo que han generado trabajo formal, seguridad social al producto, ahorro en agua, evitan deforestación, etc. Todos son costos que hoy en día no estamos reconociendo en el precio. Allá el debate ya se está dando.

¿Por ser sostenible se exporta más?

En palma se ve claramente la fuerte demanda en Europa porque tiene mayor perfil de sostenibilidad. En banano, Colombia se ha posicionado muy bien en los últimos años, dado que hay un volumen tan alto. En café, el panorama está un poco diferente por los precios. En el barómetro del café se ve la brecha entre la producción sostenible y las compras sostenibles. El mercado no absorbe todo el café sostenible que se produjo, por lo cual hay sobreoferta.

¿Cómo está el país en sostenibilidad frente a la región y el mundo?

Colombia es uno de los países más avanzados en producción sostenible. En café no hay punto de comparación frente a cómo se produce en África o en Asia; allá no se van a encontrar esos números. En el caso del banano pasa algo similar. La palma tiene competencia de otros países centroamericanos, pero los volúmenes de esa zona son mucho menores que los de Colombia.

¿Qué zonas del país han ganado en sosteniblidad en los últimos años?

En Magdalena, vemos muy marcada la sostenibilidad tanto en palma como en bananos. Y en café hay grandes avances en el sur del país y el Eje Cafetero.

Andrés Felipe Quintero Vega
En Twitter: @QuinterovAndres

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