Comercio ilegal con Venezuela sería de US$1.000 millones

Estos son los cálculos que hace la Cámara Colombo Venezolana sobre los réditos que estarían dejando el lavado de activos y la delincuencia común.

Germán Umaña, director ejecutivo de la Cámara Colombo Venezolana (CCV).

Germán Umaña, director ejecutivo de la Cámara Colombo Venezolana (CCV).

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enero 15 de 2019 - 09:18 p. m.
2019-01-15

A pesar de que las exportaciones colombianas a Venezuela aumentaron más de 100% en noviembre, las relaciones están tensas por la demanda de Venezuela ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esto a raíz de una presunta restricción de comercio de combustibles líquidos en la frontera.

Precisamente, al hablar sobre la delimitación entre ambas naciones, Germán Umaña, director ejecutivo de la Cámara Colombo Venezolana (CCV) asegura que mientras el comercio binacional formal que se contabiliza llega a unos US$500 millones, el ilegal en la frontera podría estar registrando el doble, es decir, unos US$1.000 millones.

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¿La demanda de Venezuela ante la OMC puede complicar las relaciones comerciales con Colombia?

Realmente yo soy partidario de todo aquello que se haga institucionalmente. Venezuela es miembro de la OMC y nosotros también. El hecho de que haya una diferencia comercial, en este caso en el tema de los combustibles, está bien que se lleve a la organización multilateral. Ahora que tengan razón o no, pues no. Sencillamente nosotros tenemos todo el derecho y la autoridad para defendernos en la OMC, pero ojalá todos los conflictos con Venezuela fueran vía la institucionalidad y vía los árbitros, que son totalmente independientes. No le veo gravedad a la demanda como tal, porque se hace dentro del marco multilateral. Ojalá todo fuera institucional y legal, y no como pasa al revés en Colombia y en Venezuela, que nada es institucional y todo es ilegal.

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Al parecer las exportaciones de Colombia hacia Venezuela cerraron 2018 con cifras positivas, ¿esta senda va a continuar así para este año?

Sí, efectivamente creció un poco el comercio, pero no mayor cosa. Pero el problema no es el comercio total y legal, lo que es cierto es que ha crecido mucho el comercio ilegal entre Colombia y Venezuela. Por una parte, lo legal registrado son unos US$500 millones, lo cual sigue siendo muy poco frente a lo que era en el pasado. El punto no es el comercio legal que está bajo, que tiene una tendencia a la recuperación, porque en Venezuela cada día necesitan más. El problema es que por la falta de diálogo y de comunicación en la frontera, pues eso se ha vuelto la ley del oeste. Está todo el lavado de activos, la delincuencia común, el chantaje por parte de las autoridades venezolanas, chantaje por parte de ciertos grupos de las autoridades colombianas, están los grupos guerrilleros, los paramilitares, etc. Pero ojo ese comercio nadie lo contabiliza y puede ser el doble de lo que es el comercio formal. El presidente Iván Duque tiene toda la razón al decir que hay que tener un encargado de negocios, para mejorar las relaciones legales e institucionales, en el marco de los acuerdos internacionales. Hay por lo menos dos puntos que hay que aplicar de los acuerdos que tenemos con Venezuela. El acuerdo sobre transporte terrestre, que nos ayudaría muchísimo a mejorar los flujos, y el acuerdo que tiene que ver con el libre flujo, donde en las fronteras deberíamos pasar de día y no de noche como se está haciendo ni cuatro horas.

¿De dónde están saliendo los dólares para las compras venezolanas a Colombia?

Ahí hay por lo menos cuatro argumentos. El primero, las sanciones que existen a Venezuela no son sanciones a las empresas, sino a las personas. Entonces compañías que no tengan sanciones pueden utilizar sus recursos para importar o para exportar o para invertir. El segundo punto es que ha disminuido la cantidad de recursos que tiene Venezuela, pero de todas formas el Gobierno sigue teniendo una cantidad importante de recursos, especialmente para alimentos y para medicamentos. El tercer punto es que el sector privado lo que exporta puede utilizar el 80% para importar. El cuarto punto es que hay muchos dineros en el exterior que tendrían que tener un seguimiento, ya que se hacen las exportaciones desde Colombia, pero se pagan en terceros países, por ejemplo en Curazao, con recursos que existen en el exterior.

¿Es posible volver a los tiempos en que Venezuela era uno de nuestros principales socios comerciales?

Hay que recordar que llegamos a tener un comercio de cerca de US$7.000 millones u US$8.000 millones, pero eso no va a volver a ocurrir en mucho tiempo. Hay que promover la legalidad que dice el presidente Duque y estoy de acuerdo con él. Cualquier porcentaje de comercio que se logre contabilizar va a ser positivo para los industriales y para los agentes económicos y productivos, que promueven la honestidad, el trabajo decente y el emprendimiento.

¿Qué productos estamos exportando actualmente a Venezuela?

Hay mucho de empaques, plásticos, productos para mantenimiento eléctrico y recuperación de las plantas, autopartes, productos de caucho, entre otros. Hay básicamente bienes intermedios más que bienes finales, porque allá no tienen nada para recuperar la producción de las plantas y tampoco tienen nada para recuperar la producción de bienes públicos.

¿Qué otros temas serán importantes este año?

Hay que hacerle un seguimiento al capital humano muy desarrollado de los migrantes venezolanos, porque eso va a contribuir muchísimo en Colombia a mejorar las condiciones de desarrollo sostenible, pero en el caso de que las condiciones en Venezuela cambien el retorno del capital humano, que vamos a tratarlo muy bien espero en Colombia, va a ser fundamental para su recuperación.

INFLUENCIA DE PROSUR

Esta semana, el presidente Iván Duque anunció al creación de Prosur, como un mecanismo de cooperación y defensa de la democracia en Suramérica. Al preguntarle a Germán Umaña, director ejecutivo de la Cámara Colombo Venezolana, sobre las implicaciones que pueda tener sobre el comercio bilateral, dijo que “para ser franco, yo creo que organismos que se hicieron en el momento en que había muchos gobiernos de izquierda en Latinoamérica, pues cambiaron su razón de ser. Los acuerdos comerciales, de inversión, de servicios y de propiedad intelectual, en alguna medida, están por encima de lo ideológico. Ojalá tengamos la posibilidad de que la democracia sea la norma y no gobiernos dictatoriales de derecha o de izquierda”.

Andrés Felipe Quintero Vega
En Twitter: @QuinterovAndres

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