Ajuste su alimentación según su actividad laboral

La seguridad laboral además debe estar relacionada con los cuidados y ejercicios que se activen durante el día.

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No hay que olvidar la actividad física o las pausas activas.

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julio 25 de 2019 - 02:51 p.m.
2019-07-25

La actividad física y las buenas prácticas alimenticias son determinantes para tener un buen rendimiento en el trabajo. Los deportistas, por ejemplo, y en comparación con un empleado que pasa el día sentado frente a un computador, necesitan consumir más calorías porque gastan más energía.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) realiza una campaña para promover las labores seguras y saludables. Bajo este escenario se ha entendido que la seguridad en el trabajo está muy relacionada con una alimentación sana y balanceada.

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En palabras de la doctora Clara Lucía Valderrama, Integrante del Consejo Consultor de Dietistas de Herbalife Nutrition, “en el desarrollo de un día laboral es clave no omitir ninguna comida, especialmente el desayuno, ya que los alimentos son el combustible para el cuerpo y ayudan a mantener la energía. Hay personas que tienen horarios de trabajo que inician en la tarde o en la noche, para ellos el consejo es el mismo: no salir a trabajar sin comer. Durante el resto del día es importante tener presente el consumo de refrigerios y almuerzo, pues si hay sensación de hambre hay distracción y se disminuye la concentración”.

Para Valderrama, "así mismo, es muy importante incluir Proteína en todos las comidas. Los alimentos son el combustible para el cuerpo y ayudan a mantener la energía. Hay personas que tienen horarios de trabajo que inician en la tarde o en la noche, para ellos el consejo es el mismo: comer antes de salir hacia el trabajo. Durante el resto del día es importante tener presente el consumo de refrigerios, además del almuerzo. Si hay sensación de hambre es más posible que se generen distracciones y se disminuya la concentración”.

Ahora bien, para poder establecer rutinas saludables se recomienda identificar el tipo de trabajo que se realiza. Las personas que desempeñan trabajos que implican un mayor esfuerzo físico, como deportistas, policías, militares, bomberos o socorristas, por nombrar algunos, deben ingerir las calorías suficientes para cubrir las demandas de energía de su organismo, además, las porciones de nutrientes de su dieta deben estar equilibradas. El consumo de proteína también puede ser mayor, y además ayudará a aumentar la construcción de músculos que les proveerán la fuerza necesaria para el desarrollo de sus actividades.

Quienes trabajan en espacios abiertos, como los obreros, vendedores, conductores, etc, deben cuidar su hidratación corporal, aportando a la ingesta de líquidos, agua, infusiones, caldos, entre otros, así como a consumir alimentos que contribuyan al buen estado de la piel.

Para aquellos que permanecen en sitios cerrados y que su labor tiene una ausencia de movimiento durante varias horas consecutivas, como empleados de oficinas, el organismo requiere productos con bajo aporte calórico pero que, a su vez, garanticen una nutrición adecuada y una sensación de saciedad que contribuyan a disminuir el interés por consumir las llamadas ‘calorías vacías’ que se encuentran en productos azucarados. “Para ellos, es clave evitar consumir los alimentos en el sitio de trabajo o frente al computador, pues tomarse el tiempo necesario para masticar y disfrutar los sabores ayuda a aumentar la sensación de saciedad”.

Y para quienes acostumbran a tener traslados frecuentes y viajes de negocios, donde en muchas ocasiones la oferta gastronómica y el tiempo para comer a las horas adecuadas se dificulta, se recomienda mantener en la maleta refrigerios saludables, como maní o barras de proteína, que ayuden a evitar trastornos en el organismo. Igualmente es muy importante sacar unos minutos para consumir alimentos y hacer algún tipo de actividad física.

Para la nutricionista “los alimentos ricos en carbohidratos y grasas pueden aumentar la glucosa en la sangre, contribuyendo al aumento de la sensación de sueño o cansancio después de comer. Y es precisamente por eso que se recomienda a los profesionales incluir en los refrigerios alimentos que contengan proteína y bebidas bajas en calorías como el té o el café, que pueden ayudar a generar una sensación de mayor nivel de energía, así como los alimentos que contienen vitaminas y minerales que ayudan al aprovechamiento de los nutrientes”.

En conclusión, una alimentación balanceada deberá estar alineada con el nivel de actividad física y del tipo de trabajo que se realice. “Hidratarse, hacer pausas activas durante la jornada, procurar que el espacio laboral sea agradable, iluminado, ventilado y tomar los tiempos de descanso, son las actividades que a diario se deben realizar como rutinas para un mejor desempeño”, concluye Clara Valderrama.

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