¿Cómo ser parte de la educación superior del país que anhelamos?

Tendremos que ser más inspiradores y transformadores.

Educación virtual

El país que anhelamos visto desde la enseñanza de las ingenierías, en este caso la civil de la institución que hoy presido, buscará propuestas de valor en la infraestructura de transformación social.

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octubre 01 de 2018 - 10:56 p.m.
2018-10-01

Ante los desafíos y retos futuros de la educación, Colombia se verá impactada por los cambios profundos en el quehacer de las profesiones.

El rol de las instituciones de educación superior girará en torno a la exigencia de las dinámicas sociales y leyes de demanda y consumo. El compromiso tendrá que multiplicarse con una oferta que reúna conocimientos integrales especializados dentro de un contexto interdisciplinario y pluricultural. ¿Nos estamos preparando para romper con los muros internos de la indiferencia a la llamada universal de las realidades de país?

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Para vislumbrar el espíritu de ese nuevo proyecto educativo arrítmico para unos, inclusivo para otros, hay que dejar consignados acuerdos en esencia no negociables como la ética, el respeto por el otro, la inclusión, la equidad, la resiliencia, el valor de la historia, y otros interesantes criterios de la formación.

Tendremos que ser más inspiradores, transformadores y conscientes de nuestra labor en la sociedad. Es hora de replantear toda nuestra misión y resignificar nuestros valores. Seguramente en el próximo decenio surgirá un modelo profesoral que varíe la manera de educar. Quizá sea un ejemplo humano-tutorial que busque el equilibrio entre la orientación y el saber exacto. Habrá una gran exigencia en competencias y en resultados. La incertidumbre jugará un papel clave en esa era disruptiva del aprendizaje interdisciplinario y será mayor el compromiso ético para desarrollar contenidos.

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El país que anhelamos visto desde la enseñanza de las ingenierías, en este caso la civil de la institución que hoy presido, buscará propuestas de valor en la infraestructura de transformación social. Los ingenieros biomédicos democratizarán soluciones para la rehabilitación. Los economistas serán capaces de enfrentar las nuevas realidades de la globalización que trae la creciente movilidad de bienes, servicios, dinero y personas. Por otro lado, el aceleramiento de la innovación tecnológica en los procesos productivos, pondrá a los nuevos profesionales a llevar a cabo políticas creativas que culminen en el bienestar de la sociedad.

¿Y qué decir de los ingenieros industriales? Alineados a la cuarta generación Industrial 4.0, buscando la optimización de procesos.

Los ingenieros mecánicos serán multiplicadores en la manufactura aditiva y de corte láser que producirá objetos digitales fabricados en cualquier lugar de nuestro territorio. Tanto los ingenieros de sistemas como los electrónicos en una Colombia innovadora, marcarán hitos tanto en la automatización como en la inteligencia artificial.

Por último, pensado en los ingenieros ambientales en un país que tiene gran biodiversidad, serán garantes del bienestar para todas las poblaciones al menor costo ambiental posible, porque los orientaremos a que su desempeño esté marcado por el servicio responsable y sustentable que trascienda los objetivos de desarrollo sostenible. Así seremos parte del país que anhelamos.

Myriam Astrid Angarita Gómez
Rectora de la Escuela Colombiana de Ingeniería.

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