Disciplina, la clave para que la economía no sufra un colapso

Además del autocuidado, la fase de aislamiento inteligente requiere un compromiso mayor por parte de los ciudadanos.

Coronavirus Colombia

Si las personas no cumplen con las medidas sanitarias, es probable que se vea un incremento en el desempleo o en las dinámicas empresariales.

EL TIEMPO

POR:
Portafolio
mayo 22 de 2020 - 08:56 p.m.
2020-05-22

Desde el primero de junio, Colombia entrará en la fase de aislamiento inteligente que requiere, “más inteligencia colectiva y disciplina por parte de todos nosotros”, explicó el presidente Iván Duque.

(Lea: Gobierno extiende el aislamiento preventivo obligatorio una semana)

La medida busca avanzar con la regionalización, dándole la gradualidad a los alcaldes y gobernadores dado que son ellos los que reconocen las particularidades puntuales que tienen los departamentos y ciudades en temas como densidad poblacional, concentración, dinámicas y comportamiento de la pandemia.

(Lea: ‘Desde el 1 de junio se reabrirían algunas ciudades’)

“Tenemos varias experiencias y estas van variando según como esté la enfermedad en cada territorio. En la misma ciudad de Wuhan, luego de 4 meses tiene un panorama distinto, allá ya están en la recuperación de la economía con pacientes esporádicos. Por eso lo más importante para la recuperación de la economía es disciplina y tiempo, y es eso lo que nos está pidiendo ahora a los colombianos”, explicó Juan Carlos Rivera,director del programa de Economía de la Universidad Ean.

Según Rivera, la disciplina será vital para la recuperación de las empresas, de los negocios y de la economía nacional

“Está es la parte más importante, porque si bien las empresas y los gobiernos están haciendo esfuerzos para salvar a los trabajadores, e incentivar el consumo si no se cumple, se debería volver al confinamiento obligatorio, como estábamos hace dos meses y esto obligaría a los sectores que se han reactivado a volver al punto de inicio”, apuntó.

En este momento, se debe tener un foco en la economía del cuidado, ese trabajo de hogar no remunerado, servicios domésticos, personales y de cuidados que se generan y consumen en el propio hogar.

“Si no somos responsables, ni tenemos los cuidados necesarios podríamos llegar a tener un colpaso de los precarios sistemas de salud que hay no solo en Colombia sino también en la región. Entonces, desde la economía del cuidado tenemos que velar por las familias y por los trabajadores, o sino tendríamos que volver a encerrarnos y empezar desde cero, y esa sería la mayor preocupación pues, el Gobierno nacional y local ha velado para que no haya más contagiados y muertes”, agregó.

En las economías que han iniciado el camino hacia la recuperación o que ya se encuentren en otras fases, no han tenido que volver a la cuarentena obligatoria y si bien hay restricciones en algunos sectores de población masiva como la educación, no han tenido un retroceso.

“Si nosotros no podemos con la nueva fase y debemos volver a una cuarentena obligatoria, ninguna economía, menos la colombiana estaría preparada para eso, este sería un colapso mayor. Si bien se ha sentido un freno, el choque podría ser incluso más fuerte, la pequeña y mediana industria no estarían preparadas y esto sería fatal para las empresas, para la economía nacional, para el Gobierno y el distrito. Se debería destinar mayores recursos para volver a salvar empresas, trabajadores, a hacer inversiones en salud, programas de prevención, todo lo que ya se ha hecho y no lo soportaríamos”, señaló Rivera.

América Latina ya sobrepasó a Europa y a Estados Unidos como la región con más casos diarios de covid-19, pero no tiene mayor capacidad en atención de salud o camas de UCI como si ocurre en las otras zonas.

Juan José Peña Martín, docente de pregrado de la facultad de psicología de la Universidad de El Bosque explicó que es importante tener protocolos de relajación o respiración para no salirse de las dinámicas y rutinas que se tenían antes.

“El autocontrol y el manejo de las emociones también son claves para que las otras estrategias sean efectivas sin impactar a los demás, las personas se han habituado a la actualidad y como ahora es más difícil hacer un control sobre las que personas debe estar afuera, es complicado saber si están cumpliendo o no”, apuntó Peña.

Para otras personas ha resultado aterrador ver las dinámicas que están teniendo las reactivaciones económicas.

“Muchos tienen miedo de salir y ver gran cantidad de personas por que creen que se van a contagiar. Las personas ya saben lo que tienen que hacer, conocen las medidas, la información, ahora hay que tener una estrategia puntual para los que incumplen y los que deben salir”, indicó.

Las determinaciones que se deben tener frente a las personas que incumplan con las medidas deberán ser, en opinión de Rivera, más estrictas.

“Se han hecho esfuerzos grandes, para mover la economía, mantener las cosas a flote y si las personas no se comportan de la manera adecuada vamos a tener una recaída dura frente al desempleo y otros indicadores importantes”, dijo

EL FACTOR DE LA FATIGA

Llevar más de 60 días en aislamiento genera cansancio en las personas. La llamada fatiga del aislamiento se da al pasar por varias fases y emociones, entre ansiedad, falta de sueño, comer en exceso, entre otras.

“Esa sensación de no tener energía para hacer cosas se da por que el cuerpo requiere actividad y liberación de dopamina para funcionar de buena manera, el cuerpo lo empieza a manifestar por la exposición a pantallas”, dijo Juan José Peña Martín, docente de pregrado de la facultad de psicología Universidad El Bosque.

Recomendados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido