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Economía

El hambre en los colombianos, un efecto ‘silencioso’ de la inflación

El alza de precios en los alimentos ha causado que las personas deban dejar de comer ciertos productos esenciales o eliminar comidas de su dieta.

Desnutrición de niños en Colombia

Desnutrición de niños en Colombia

Mariana Guerrero

POR:
MARIANA GUERRERO ÁLVAREZ
octubre 13 de 2022 - 09:59 a. m.
2022-10-13

Sus hijos dejaron de comer onces en la tarde. La carne y el pollo empezaron a sustituirse por el huevo. Al menos cuatro días a la semana solo dos personas en su hogar comen proteína y las otras dos al día siguiente. Es decir, se turnan el consumo de ciertos alimentos. Así es la realidad de Jazmín Carrillo, madre cabeza de familia y quien se dedica a los servicios domésticos en Bogotá.

(Lea: Medidas anti-inflación del Gobierno: ¿de qué dependerá que funcionen?). 

Sostiene a sus dos hijos, de 15 y 12 años, y a su mamá con 1’030.000 pesos mensuales. “Lo del almuerzo se deja para la comida. A los niños antes les tenía unas onces para mediatarde. Ahora eso no se puede, de eso me he tenido que cohibir. Ellos comen el almuerzo y la comida, pero en la tarde no comen nada”, cuenta.

Jazmín vive en la localidad de Usme, en el sur de la capital, en un apartamento estrato 2 donde el arriendo consume la mitad de sus ingresos. La otra gran parte la destina a los servicios públicos, que también han aumentado de precio. Pasó de pagar 6.000 pesos al mes por el gas a 22.000 pesos. Lo que queda lo destina para la comida en su casa. 

Reconoce que la situación es crítica desde finales de 2021, pero se ha ido acentuando en el segundo semestre del 2022. Ella hacía un mercado de 300.000 pesos que le duraba 15 días. Ahora, le dura 10 días y tiene que escoger porciones más pequeñas o dejar de consumir ciertos productos como la leche, la carne y el pollo. 

La situación es aún más compleja en los departamentos de La Guajira y el Chocó donde no se sustituyen los alimentos, sino que se empiezan a limitar las comidas e, incluso, se pasan días sin comer, según cuenta Juan Carlos Buitrago, director de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco).  

¿La razón? Las cifras históricas de inflación que ha registrado el país durante 2022. En especial, jalonadas por el aumento generalizado de los precios de los alimentos.

Para septiembre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 0,93 % en el mes, mientras que la variación anual llegó a 11,44 %, una cifra que no se veía desde 1999. 

(Siga leyendo: Economía colombiana resiste la desaceleración entre países de la Ocde). 

Aumento de precios de los alimentos

Aumento de precios de los alimentos

Archivo EL TIEMPO

En Colombia, 19,6 millones de personas sufren de pobreza monetaria. Es decir, tienen ingresos per cápita de 354.000 pesos mensuales, que ahora “no les alcanzan para nada. Ni siquiera para una canasta básica de alimentos. La situación alimentaria empeora tanto que ya estamos viendo las secuelas con los incrementos de las muertes por desnutrición y el aumento del diagnóstico en niños desnutridos”, dice Buitrago. 

Hoy las comunidades más vulnerables en el país están comiendo arroz o maíz. Alimentos muy básicos que les permiten vivir, pero vivir no de una manera saludable

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Según explica Pedro Nel Valbuena, director de la maestría en Negocios Globales de la Universidad El Bosque, en lo corrido del 2022, los alimentos en Colombia han subido un 26 %. La inflación, por ende, tiene un efecto en la pérdida de poder adquisitivo de las familias. 

¿Comer una o dos veces al día?

El director de Abaco explica que en el país no somos autosuficientes en gran parte de los alimentos. “Con los alimentos que tenemos disponibles más los que importamos, apenas somos capaces de entregarle a todos los colombianos 290 gramos (gr) de comida al día de los 400 gr que sugiere la Organización Mundial de la Salud (OMS) que deberíamos consumir en frutas y verduras”, puntualiza. 

El problema, además de disponibilidad de alimentos, es una cuestión de acceso. Buitrago es claro en que gran parte de los colombianos no son capaces de abastecerse. Existen actualmente en el país 22 millones de personas que deben acudir a estrategias de afrontamiento, es decir, “bajando la calidad de su comida, saltándose comidas, comiendo menos de 3 veces al día, pidiendo alimentos prestados, vendiendo electrodomésticos o lo poco que tienen en sus casas para subsistir”, explica. 

En el último reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), respecto a la Encuesta de Pulso Social de agosto de 2022, se indicaba que el 0,1 % de los colombianos come menos de una comida al día; 1,3 %, solo come una vez al día; 23,4 %, dos comidas al día; y 75,3 %, tres veces al día. 

(Vea: 'Impuestos saludables' aumentarían la inflación en hogares vulnerables). 

Hambre en Colombia

Hambre en Colombia

Archivo EL TIEMPO

En lo corrido del 2022, enero, marzo y mayo han sido los meses cuando más se ha acentuado la inseguridad alimentaria en el país con un porcentaje mucho mayor de personas que solo comen una vez al día. 

Asimismo, en el trimestre de junio a agosto de 2022, se evidenció que las ciudades donde hay más problemáticas por acceso a alimentos son Sincelejo, Florencia, Cartagena y Montería. 

Los cambios en la dieta

La situación ha hecho que las comunidades, en un principio, eliminen las proteínas. Los cárnicos son de los primeros productos que se dejan de consumir por su elevado precio. Después están los lácteos y les siguen las frutas y verduras, según explica Valentina Castro, nutricionista de la Universidad Nacional con experiencia en comedores comunitarios. 

Hoy las comunidades más vulnerables en el país están comiendo arroz o maíz. Alimentos muy básicos que les permiten vivir, pero vivir no de una manera saludable”, reitera Buitrago, el director de Abaco. 

Castro lo ratifica: la gran mayoría de sus pacientes se han refugiado en el consumo de granos, sopas, plátano, papa y yuca. Alimentos que se destacan por su gran porcentaje de carbohidratos, pero bajo nivel nutricional. 

“Ellos empiezan a priorizar y deciden que, ante recursos limitados, los destinan a productos que satisfagan mucho más. No tienen la capacidad para comprar mucha variedad, sino lo que tenga que les sea suficiente para la alimentación”, explica la nutricionista. 

(Vea: Tributaria aumentaría el hambre de un millón de colombianos). 

Si seguimos con este ritmo, vamos a terminar con más o menos 290 niños muertos por desnutrición. El 2021 lo cerramos con 170

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En cuanto a las proteínas, se apela a reemplazarlas por el huevo. Sin embargo, para varios colombianos, el consumo de este alimento todos los días “es un lujo”, según afirma Castro. “Usualmente la respuesta de ellos es que no pueden consumir lo que quieran, sino lo que les alcanza”, puntualiza. 

En el comedor comunitario donde trabajaba, ubicado en la localidad Santa Fe, en Bogotá, se ofrece un menú que busca tener un aporte del 40 % de la alimentación que una persona requiere en un día. “Ese 40 % se convierte, muchas veces, en el 100 % para ellos”, dice. 

Hambre en Colombia

Hambre en Colombia

Milton Díaz. EL TIEMPO

Los efectos en la salud

En Colombia existe un fenómeno que se conoce como doble carga nutricional, de acuerdo con la nutricionista. "Por un lado, hay personas muy bajas de peso, que tienen desnutrición y que no tienen la posibilidad de cumplir la meta de calorías para poder subir de peso. Por otro lado, personas que están con exceso de peso y que, con la alimentación que logran consumir, lo único que hacen es favorecer ese aumento de peso”, explica Castro. 

Ante un panorama en el que solo se puede consumir arroz, papa o granos; prevalece la desnutrición y la obesidad. 

Pobreza en Colombia

Pobreza en Colombia

Mariana Guerrero

La experta reconoce que las restricciones a frutas y verduras aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades y produce el avance de las ya preexistentes. Es el caso de la diabetes o de la generación de estreñimiento, subida de la tensión o del azúcar. 

Los efectos son más fuertes según el rango de edad. En este caso, según Castro, afecta más a niños y adultos mayores. “La población adulta tiene más posibilidad de trabajar, tener ingresos y gestionar sus finanzas, tienen más flexibilidad con la alimentación”, puntualiza la experta. 

(Siga leyendo: Los productos que más se han encarecido de la canasta familiar). 

Los alimentos jalonan la inflación

De acuerdo con el economista Jorge Restrepo, “los alimentos tienen un peso enorme en la inflación porque son una parte muy importante de la canasta de consumo de las personas de bajos ingresos en el país”. 

Y esto se da por el aumento generalizado de sus precios, que están relacionados con un alza en los insumos para la producción de ciertos productos claves en la seguridad alimentaria del país. 

Junto a ello, Valbuena, el director de la maestría en Negocios Globales de la Universidad El Bosque, destaca que esto se da por un aumento de la demanda que la oferta no ha tenido capacidad para responder con rapidez, tras la normalización de la economía global frente a la pandemia por covid-19. 

Falta de alimentos en La Guajira

Falta de alimentos en La Guajira

Mariana Guerrero

También lo explica la depreciación monetaria que a nivel global supera el 12 %, Colombia en los últimos seis meses, ha visto como el peso ha perdido valor frente a la divisa en un margen cercano al 20 %. Esto impacta en el encarecimiento de los costos de producción y toda la cadena de valor”, afirma Valbuena.  

Otro factor clave, ha sido el conflicto Ucrania - Rusia; determinante en la espiral inflacionaria de los precios de los alimentos y de la energía a nivel global. 

(Vea: Inflación se mantendría alta por otros dos años). 

‘El hambre tiene cara afro, indígena, migrante y rural’

El impacto de la inflación no es uniforme. Afecta a los hogares más pobres y vulnerables en el país. El hambre, sin embargo, sí está presente en todo el territorio nacional. En Colombia, en los primeros 9 meses del 2022, se han muerto 208 niños por causas asociadas a la desnutrición. Es la cifra más alta de los últimos 10 años, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (INS). 

Si seguimos con este ritmo, vamos a terminar con más o menos 290 niños muertos por desnutrición. El 2021 lo cerramos con 170”, cuenta Buitrago.

Actualmente, en el país, se mueren 5,4 niños a la semana por causas asociadas a la desnutrición. Diariamente, se diagnostican 60 menores de 5 años con desnutrición aguda o severa. 

“El hambre tiene cara de afro, indígena, migrante y rural en este país”, puntualiza el director de Abaco, haciendo referencia a las comunidades más impactadas por las barreras para acceder a los alimentos.  

Pobreza en Colombia

Pobreza en Colombia

Mariana Guerrero

Agrega que los efectos más directos se sienten sobre familias pobres y vulnerables porque ellos no tienen cómo protegerse del aumento de los precios.

(Siga leyendo: Inflación sigue golpeando a hogares pobres y ya alcanza el 13,39 %). 

Según el economista Restrepo, estos hogares “derivan la gran mayoría de sus ingresos del trabajo y las rentas del trabajo es mucho más difícil ajustarlas”. En este sentido, tienen menos formas de combatir los impactos inflacionarios. 

Pocos alimentos aumentan brechas de pobreza y desigualdad

El aumento de los precios hace que haya más hambre. Cuando hay hambre, es porque no alcanzan los recursos de las familias. Los recursos que antes se usaban para transportarse, vestirse y pagar servicios públicos, ahora se invierten en el mínimo vital que es algo de comida”, explica Buitrago. 

El efecto de ello es que aumente la pobreza multidimensional de forma inmediata. “A futuro eso hace que los niños con desnutrición crezcan menos inteligentes, con menos oportunidades y se perpetúe la pobreza”, puntualiza.

Restrepo coincide en que el aumento de la inflación es una de las principales causas de la pobreza en el país y cita un estudio del economista Roberto Angulo, en el que evidencia que más de una tercera parte del aumento de la pobreza, en promedio en los últimos años, se debe a la inflación. 

Pobreza en Colombia

Pobreza en Colombia

Mariana Guerrero

Eso implica que vamos a tener que ver un aumento mucho más grande de la pobreza en 2022 y 2023”, manifiesta Restrepo.

(Además: Alimentos imparables: el sector que más han subido de precios en 2022). 


En cuanto a la desigualdad, la inflación en alimentos la deteriora y la aumenta. “Agrava las condiciones de distribución del ingreso porque los pobres e incluso la clase media, no tienen estrategias defensivas a su alcance. Eso aumenta las brechas”, puntualiza el economista. 

MARIANA GUERRERO ÁLVAREZ
Twitter: @marguealv

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