Eficiencia energética es la apuesta por el ambiente

El transporte y la construcción son algunos de los sectores que han iniciado el cambio.

energías renovables

Como líderes debemos mejorar las perspectivas de sostenibilidad para las nuevas generaciones.

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Portafolio
diciembre 06 de 2018 - 10:17 p.m.
2018-12-06

El uso de tecnología LED es creciente, y el aprovechamiento de la iluminación eficiente es una de las principales acciones para reducir el calentamiento global.

Estudios del Banco Mundial advierten un aumento en la temperatura global de 1,5°C, lo que se traducirá en temporadas de sequía más prolongadas, mayor incidencia de ciclones tropicales y una disminución importante de los glaciares andinos, entre otras consecuencias, que demuestran que el problema ambiental en el mundo exige acciones urgentes e imperativas.

Muchos procesos que permiten que a diario las personas se alimenten, se transporten o disfruten de servicios básicos, conllevan a cierto nivel de contaminación, entonces, ¿qué se debe hacer?, aún hay acciones que al implementarse pueden transformar o por lo menos mitigar del daño climático.

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Una de las más importantes es el esfuerzo que empiezan hacer diferentes empresas por lograr un índice de Carbono Neutral, en el que las emisiones netas de gases efecto invernadero expedidas al ambiente sean equivalentes a cero. Una de las más significativas en esta materia ha sido el consumo eficiente de energía a través de la adopción de tecnologías de iluminación LED.

En este rango, muchas compañías de diferentes sectores se han unido a la iniciativa del Consejo Mundial de Empresas Verdes, donde se presenta la idea de edificios neutrales en carbono para 2030. Además de eso, también cobra relevancia iniciativas como The Climate Group EV100 en la que las organizaciones se comprometen a operar una flota 100% eléctrica e híbrida para ese mismo año.

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Frente al panorama de cambio y variabilidad climática mundial, las industrias de todo tipo han comenzado a mirar a la reinvención de sus procesos o productos para contribuir a la causa, y han tomado como parte de sus acciones la eficiencia energética. El transporte y la construcción, son algunos de los sectores que ya han comenzado el cambio, ya que se vislumbran acciones positivas como la creación de alianzas para buscar la aceleración de las acciones climáticas a través del compromiso de construcción de edificios neutrales en carbono y una flota de carros 100% eléctrica.

Según el reporte de Eficiencia Energética y Vehículos Eléctricos, realizado por los investigadores Harry Verhaar y Rocky Mountain Institute (RMI) que se publicó en el Earth Innovation Forum de las Naciones Unidas en Tallin, Estonia, aumentar la tasa actual de modernización de edificios de aproximadamente 1% al año a poco más de 5% al año, podría acomodar la adopción de referencia de 550 millones de vehículos eléctricos en ruta, a 2040, sin aumentar dramáticamente la capacidad de generación. Al mismo tiempo, esto ayudaría a cumplir con éxito el objetivo de 2 grados Celsius establecido por el Acuerdo de París.

Para poder tomar cartas en el asunto del proceso de aceleración en la transición a un sistema de energía limpia y demostrar que los responsables de la política de la demanda deben establecer objetivos de emisiones más estrictos, necesitamos que muchas otras empresas se sumen para poder avanzar y tomar liderazgo en las iniciativas como la implementación del uso de vehículos eléctricos.

Acciones como estas responden a un compromiso a gran escala en el que estamos vinculados todos los ciudadanos de 191 países del mundo: los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que son el resultado de un compromiso que en el año 2000 hicieron los jefes de Estado y de Gobierno en la Cumbre del Milenio (auspiciada por las Naciones Unidas), para trabajar a favor de ocho objetivos, dentro de las cuales destaca el relacionado con “garantizar la sostenibilidad del medio ambiente”. A estos objetivos se les otorgaron 17 metas, de las que llamamos la atención sobre dos en particular: primero, la de producción y consumo responsable y la de industria; y segundo, la de innovación e infraestructura.

En el marco de estas metas, hay que tener siempre dentro del radar de gestión de las empresas la producción sostenible consistente en fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía, la construcción de infraestructuras que no afecten el entorno ambiental, sino que mejoren el aprovechamiento de recursos como la luz solar o las aguas lluvias. Acá es donde juega un papel relevante la apropiación de las nuevas tecnologías y soluciones que basadas en el internet de las cosas, permitan el uso eficiente e inteligente de los recursos, incluyendo el de la energía eléctrica. Todas estas condiciones fueron apropiadas por los estados que se acogieron a los Objetivos de Desarrollo del Nuevo Milenio, dentro de los que se encuentra Colombia.

La suma de todas estas iniciativas demuestra que existen alternativas que permiten a las empresas no solo comprometerse con reducir su nivel de incidencia en la calidad de vida de su entorno, sino en asumir compromisos que se inserten en el adn de sus negocios, haciendo de la eficiencia energética más que un valor agregado o una muestra de responsabilidad social empresarial, es una verdadera apuesta corporativa que debe ser transversal a todos los procesos industriales, de manufactura o logística. Esto es construir ciudadanía social corporativa, a través de la generación de mayor conciencia en las comunidades, los trabajadores y la sociedad en general sobre la importancia de la conservación de los recursos y la adopción de medidas que permitan reducir el impacto que genera el ser humano en el calentamiento global.

Se debe seguir adelante con el compromiso con el planeta y como líderes de las industrias debemos continuar junto a más organizaciones no gubernamentales, líderes empresariales y políticos, en la construcción de un planeta con mejores perspectivas de sostenibilidad para las nuevas generaciones, fortaleciendo este tipo de iniciativas e incluyendo las buenas prácticas energéticas dentro de la cultura organizacional como una forma de blindar el futuro de nuestros hijos.

Felipe Uribe
Gerente General para el Norte de Latinoamérica de Signify

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