¿El coronavirus creará una crisis peor que en 2008?

Los expertos y las cifras apuntan a que el impacto será mucho mayor que el vivido hace una década.

Kristalina Georgieva

Kristalina Georgieva, directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI).

EFE

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marzo 29 de 2020 - 09:05 p. m.
2020-03-29

La crisis financiera que inició en el 2008 golpeó fuertemente a la economía global, dejó maltrechas a muchas de las principales potencias y, cuando ya han pasado más de 10 años de ese episodio, varios países todavía sienten los efectos colaterales de su paso.

(FMI asegura que la economía mundial entró en recesión). 

No obstante, pocos cálculos se atreven a contradecir hoy que la situación por el coronavirus generará una mayor contracción a la de ese momento. Así lo cree el FMI, pues Kristalina Georgieva, su directora gerente, apuntó: “Ya está claro que estamos en una recesión igual o peor que 2009”.

Aún es difícil asegurar eso a ciencia cierta, pero los primeros datos que se van conociendo apuntan a esa dirección. El PIB mundial tuvo una contracción en todo 2009 de 0,1%, mientras que el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) estima que en 2020 sería de al menos 1,5%.

(¿El coronavirus creará una crisis peor que en 2008?).

En ese mismo año, las cifras del FMI muestran que Estados Unidos cayó 2,5%, al tiempo que IIF registró la contracción de este año en 2,8%. La Unión Europea en su conjunto bajó en ese entonces 4,2%, mientras que las primeras estimaciones actuales apuntan a un 4,7%. Alemania, su mayor economía perdería este año 5%, frente al 5,7% de 2008.

Latinoamérica también tendría un peor desempeño, pues como estima el IIF, este año se contraería 2,7%, frente al 2,2% de 2009. Sin embargo, los principales cambios respecto a esa ocasión vienen de otros países: China en la anterior crisis creció 9,4%, mientras que ahora tendría un avance de tan solo 2,8%.

Todas estas cifras no hacen sino apuntar a que, realmente, la contracción mundial (y la recesión) será peor que la vista en 2008. Tal como afirma el profesor de Harvard y execonomista Jefe del FMI, Kenneth Rogoff, “es casi seguro que esta crisis será mucho peor: un desastre natural, un shock de demanda y otro de oferta, y pánico financiero, todo en uno. Se perfila como la caída más profunda de la producción mundial fuera del tiempo de guerra, en 100 años o más”.

(FMI y Banco Mundial piden alivios en pago de deudas a países pobres). 

Una visión similar comparte Jean-Marie Chenou, profesor de economía política internacional de la Universidad de lo Andes: “La crisis actual va a tener consecuencias mucho más profundas, pues varias tendencias se están acelerando: el retorno del Estado, la digitalización de la economía, etc. Los tres millones de personas que han perdido su empleo en EE. UU. hacen que los datos de 2008 parezcan benignos. Además, esta probablemente a afectar nuestros modos de vida a mediano y largo plazo, los flujos de bienes y personas no van a retomar la misma dinámica después de las cuarentenas.

Y es que en este momento se están dando indicadores que no se vieron en 2008. Por ejemplo, las caídas de 25% en una sola jornada del precio del petróleo o de más de 11% en el Dow Jones son inéditas desde el ‘lunes negro ‘de 1987 y de la Guerra del Golfo.

Es más, se estima que las acciones mundiales perdieron unos US$27,6 billones como mínimo, un dato más elevado que en 2008, según datos de BNP Paribas.

El índice de volatilidad VIX, que está en 65,54 puntos, ya alcanzó el máximo de la anterior crisis, pero las medidas de esta ocasión son mucho más drásticas. Por ejemplo, hace una década, la Reserva Federal lanzó su estímulo monetario, con grandes compras de bonos e inyección de liquidez, siempre en montos definidos. En esta ocasión, hará adquisiciones “sin límite”, lo que ha hecho que el balance de títulos en su poder supere los US$5 billones, algo nunca antes visto.

La inyección de US$2 billones del gobierno Trump, así como los 1,1 billones de euros de Alemania, las compras de 750.000 millones de euros del Banco Central Europeo o los 200.000 millones de euros de ayudas de España, son históricas.

Además, ni que decir que las tasas de las principales economías del mundo ya están cerca o en 0%.

¿DIFERENTE O SIMILAR?


Más allá de los datos, muchos se han puesto en la tarea de definir qué diferencias y similitudes tienen ambas crisis. Nelson Wiseman, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Toronto, explica que la de 2008 fue financiera, mientras que la actual se junta con el tema de salud y eso hace que las “consecuencias sean más graves”.

Incluso, también hay diferencias en la fisionomía de la misma crisis. Según Rafael Pampillón, profesor del IE Business School, “la de 2008 fue una crisis larga en forma de U que duró 5 años. Fue provocada por la burbuja inmobiliaria, que cuando explotó paralizó, varios sectores con repercusiones muy negativas en el sistema bancario. La de la covid-19 es distinta. Es algo parecido a una catástrofe natural que afecta a la oferta agregada: se cierran fábricas, las cadenas de producción se ven afectadas significativamente, no hay viajes de negocios ni turismo, muchas empresas de servicios reducen su actividad y otros cierran. Ahora hay una alta probabilidad de que se dé una recesión global, pero mientras que los bancos centrales y gobiernos actuaron tarde, de forma descoordinada, con medidas timoratas, muy lentas e insuficientes, ahora se han dado cuenta de la gravedad y se están coordinando para aplicar toda la batería de medidas posibles”.

La otra gran pregunta respecto a la situación es la duración. Como agrega Rogoff, “los mercados prevén una fuerte recuperación a finales de año. Eso parece muy optimista a menos que se encuentre rápidamente y se distribuya un medicamento antiviral muy efectivo. De lo contrario, las tensiones financieras explotarán y la recuperación será mucho más gradual”.

Por último, cabe resaltar que las mayores víctimas no son los mismos. De acuerdo con Chenou, “En 2008 se habló de la diferencia entre la economía financiera y real, la cual siguió su curso. Ahora, son nuestras actividades cotidianas las que se ven afectadas directamente. Las primeras víctimas no son los fondos de inversión y las bolsas, sino los comercios y pymes. Esta crisis es mucho más generalizada y sus consecuencias mucho más directas”.

IMPACTO EN COLOMBIA 

La misma situación que presenta el mundo hoy se puede extrapolar al país que, al cumplir 25 días del primer caso confirmado de covid-19, ya tiene proyecciones del coletazo que sentiría la economía mientras naufraga en los dos impactos (pandemia y bajos precios del crudo).

Pero, respecto a la crisis de 2008-2009, ¿cuál fue el deterioro o comportamiento de los principales indicadores en ese momento y cómo podrían desempeñarse en este nuevo escenario?

Previo a entrar en detalles, cabe decir que, según explicó José Antonio Ocampo, exministro y profesor de Columbia, la coyuntura actual y la crisis del 2008 tienen un elemento común, “que para nosotros es la interrupción del financiamiento externo en ambos casos, pero esta es más severa por ejemplo en la caída de precios de petróleo”.

Por su parte, Camilo Pérez, gerente de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, dijo que el elemento común entre ambas coyunturas es “quizás el impacto económico que esto traerá tanto al mundo como a Colombia, esta vez, originada por el distanciamiento social, cierre de fábricas y cese de actividades”.

Para Daniel Velandia, director de Estudios Económicos de Credicorp Capital, “esta situación llega a ser más compleja que la del 2008 porque nosotros estamos teniendo un choque de oferta y no de demanda”.

Según el documento ‘crisis económicas e implicaciones de política (1995-2016)’ de Anif publicado en 2015, dice que gracias al auge minero-energético, junto a otras medidas tomadas, Colombia logró una ‘semi-separación’ de la crisis respecto al mundo desarrollado.

Aunque según los expertos, la crisis 2008-2009 tuvo un impacto más visible sobre la desaceleración económica, solo por citar unos ejemplos, cabe decir cuál fue el desempeño del PIB en ese periodo, el desempleo y la inflación, junto a las previsiones de 2020.

Según datos ya revisados por el Dane, la economía pasó de crecer 3,3% en 2008 a 1,1% en 2009. Para 2020, como aún hay incertidumbre, se han planteado varios escenarios que van desde -2,5% de Goldman Sachs hasta 2% de Anif.

Como se mencionó, el sector minero-energético fue clave tanto en la crisis como años después ya que permitió impulsar el PIB durante 2010-2012 por encima del 4%. Esto, según el documento de Anif, apalancado en el flujo de recursos de inversión extranjera directa (IED) hacia ese renglón. “Este sector acaparó 50%-76% del total recibido bajo IED en 2007-2012, con niveles pico de US$7.500 millones por año durante 2011-2012”, dice el texto.

Sin embargo, hoy el panorama es más complejo debido a que otro de los choques que enfrenta la economía es el bajo precio del crudo por la guerra entre Arabia Saudita y Rusia.

En el mercado laboral, como era de esperarse, el menor crecimiento económico por la crisis internacional (2008-2009) terminó impactando el desempleo que tuvo tasas de 11,3% y 12% en los años citados. Según el texto de Anif, el aumento promedio de 1,5 pps de la Tasa Global de Participación en ese periodo, presionó aún más la situación. Lo anterior, impulsado en parte por el menor envío de remesas del extranjero que en 2009 (US$4.090 millones) fue 14,5% menos que en 2008.

Para la situación actual, un ejercicio de Fedesarrollo, dice que en caso de que la economía creciera este año a 2,3%, 1,2% o -0,4%, el desempleo podría ser de 13,3%, 15,4% o 19,5%, respectivamente.

INFLACIÓN Y TASAS DEL BANCO DE LA REPÚBLICA


La inflación para 2008-2009 pasó de 7,67% a 2%. “Esa disminución obedeció principalmente a los menores precios de los alimentos (-0.3% en 2009), revirtiendo el choque alcista de 2008 (+13.2%)”, dice el análisis de Anif. Así mismo, la menor demanda interna en 2009, fue clave. Ese comportamiento, le permitió al Emisor “anunciar en 2010, la fijación de la meta de inflación de largo plazo (2%-4%) por primera vez en la historia”, agrega.

Una investigación de Fedesarrollo en 2015: ‘política cambiaria, monetaria y fiscal: ¿ha aprendido Colombia a mitigar los efectos de la crisis?’ dice que consolidar el régimen de inflación objetivo en 1999 ayudó a que se manejaran las tasas con criterios contracícliclos bajándolas de 10% en diciembre de 2008 a 4% en octubre de 2009. Para 2020, analistas consultados por Banrep esperan en marzo una inflación anual de 3,49%.

Rubén López Pérez
Valerie Cifuentes M.

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