El desempleo cedió en junio pero continúa cerca del 20%

El dato fue de 19,8%, 1,6 pps menos que la tasa del pasado mes de mayo. Expertos alertan por informalidad, jóvenes y mujeres

Desempleo

Archivo Portafolio.co

POR:
Portafolio
julio 30 de 2020 - 10:00 p. m.
2020-07-30

Ayer se publicaron las cifras del mercado laboral de junio, por lo que la foto del efecto de la pandemia del coronavirus en el empleo es más clara: se confirma que abril y mayo fueron los peores periodos, mientras que el sexto mes mostró que el ritmo de pérdida de trabajos bajó levemente.

(Lea: Empleo en Colombia tuvo leve recuperación en junio frente a mayo)

Según el Dane, la tasa de desempleo en junio fue de 19,8% en el total nacional, 1,6 puntos porcentuales menos que mayo, cuando fue de 21,4%. Y si se revisa la población ocupada, también se vio una pequeña mejora, pues la caída fue de 18,9% y en mayo fue de 22,1%. En otras palabras, el país tuvo 4,2 millones de personas ocupadas menos en junio y en mayo la baja fue de 4,9 millones de ocupados.

(Lea: Colombia lidera la pérdida de empleo en los países de la Ocde)

Ante las cifras, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, manifestó que si bien la tasa de desempleo ronda el 20%, “también muestra noticias bastante positivas en términos de una reducción en el ritmo de destrucción de empleos.

Cabe recordar que en abril se había perdido el 25% de los trabajos frente al mes anterior, esa cifra se redujo en mayo al 22% y ahora en junio es menor. Esto muestra que la reactivación paulatina de la actividad ha generado una menor destrucción del empleo en un contexto que todavía sigue siendo difícil”.

En ese sentido, Stefano Farné, director del Observatorio de Mercado Laboral y Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, apuntó que si bien el dato de la población ocupada es menos peor que el de mayo, seguirá existiendo una pérdida de empleos en la medida en la que haya sectores productivos cerrados.

“Además, la Ocde ya ha alertado que Colombia será el país que más va a perder empleos entre sus miembros. Eso es grave y se requieren medidas de choque. Las ayudas a las empresas han servido, pero son insuficientes”, añadió.

LOS MÁS GOLPEADOS 

Como se ha acentuado en los últimos meses, los más golpeados por la destrucción de empleo son las mujeres y los jóvenes. De acuerdo con los datos del Dane, 2,3 millones de mujeres dejaron de estar ocupados en junio, frente a la caída de 1,9 millones de los hombres. En cuanto a la tasa de desempleo, esta fue de 28,3% para ellas y de 22% para ellos.

Iván Jaramillo, del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, expresó que precisamente esa es una de las mayores preocupaciones.

“Los resultados del sistema laboral para el mes de junio evidencian la profundización de las brechas de género en materia de empleabilidad de 7,2 puntos como consecuencia de la política de confinamiento, que ha aumentado la asignación de actividades de cuidado, lo que se evidencia en el alza de inactivos al 46,5% en el renglón de oficios del hogar”.

La misma dificultad se ve en los más jóvenes, pues el aumento de la tasa de desempleo fue de 29,5%. Para Jaramillo, el incremento de la cifra juvenil demuestra “la especial vulnerabilidad de este grupo en el contexto de la política de confinamiento”.

Sin embargo, añade el investigador que la situación podría cambiar un poco por cuenta de la “promulgación de las leyes 2043 sobre reconocimiento de prácticas como experiencia profesional y la 2039 sobre inserción laboral y productiva de jóvenes.

Con eso, se espera tener efectos positivos en la corrección de las disfuncionalidades de acreditación de experiencia y conexión del sistema educativo y el mundo laboral para la acreditación de cualificaciones, que a su vez habilite el acceso al primer empleo”, agregó.

Por su parte, Farné añade que si bien estas brechas entre hombres y mujeres y en grupos poblacionales siempre se han visto en el mercado laboral, lo que más preocupa es que, para el caso de las mujeres, la salida del mercado laboral haga más difícil su regreso. “Hay que buscar mecanismos para que su retorno no sea tan complicado”.

Finalmente, con el dato publicado ayer, también se puede ver mejor el efecto de la crisis en el primer semestre, por lo que año corrido la tasa de desempleo va en 15,9%. Según Mejía, la cifra se acerca a las proyecciones que habían hecho desde Fedesarrollo, en las que dicen que al cierre de este año el desempleo llegaría a un 18%.

PANORAMA DE INFORMALIDAD

Otro de los puntos que saltan a la vista de los datos del mercado laboral es que hubo una pequeña caída de la informalidad, pues en las 13 ciudades y áreas metropolitanas la cifra fue de 45,3%, con una baja de 0,7 puntos porcentuales.

Según Farné, ese es un comportamiento que se prevé porque menos personas están saliendo a trabajar en actividades informales. Sin embargo, argumenta el investigador, cuando haya una reapertura total esa cifra podría repuntar.

EL EFECTO DE LA PANDEMIA EN LAS ZONAS RURALES Y URBANAS

Entre los datos publicados ayer, también se ve que las zonas urbanas presentaron un aumento del desempleo hasta el 24,9%, frente al total nacional de 19,8%.

Ante eso, el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, dijo que las cifras entregadas por el Dane son preocupantes en medio de una supuesta reapertura gradual de sectores productivos.

A su juicio, el alza de la tasa en las 13 principales ciudades demuestra que, desafortunadamente, las medidas restrictivas de alcaldes y gobernadores como los toques de queda no han contribuido al despegue de la actividad económica.

Consideró también que son alarmantes los niveles de desempleo alcanzados en ciudades como Neiva, por encima del 40%.

Igualmente, dijo que hay una desarticulación entre los entes departamentales y municipales y las autoridades del orden nacional. “Proponemos que se nombre un gerente de la reactivación económica, así como se designó un gerente para el manejo de la pandemia en el sector de la salud, con el fin de lograr la articulación”, planteó Cabal.

Por su parte, Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá-Cundinamarca, llamó la atención sobre los datos de la capital, pues se habrían perdido un millón de empleos. “Las empresas no soportan seguir pagando salarios y obligaciones como arriendo, servicios o impuestos, sin producir, o con cierres prolongados como los que estamos evidenciando en Bogotá”. Además, advirtió que podría verse un repunte de la informalidad.

Por eso, Orrego alerta que la cifra podría aumentar en los próximos meses en caso de mantener las medidas restrictivas.

Recomendados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido