‘El gran reto de la caficultura nacional es que sea rentable’

Gustavo Andrés Gómez, director de Asoexport - Analdex, habla de los caminos que debe seguir el sector para que mejoren las perspectivas del negocio.

Gustavo Andrés Gómez Montero

Gustavo Andrés Gómez Montero, director ejecutivo de Asoexport- Analdex.

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Portafolio
octubre 28 de 2019 - 10:16 p.m.
2019-10-28

El panorama de los precios del café no se ve que vaya a cambiar en los próximos años. Habrá algunos altibajos, pero expertos han anunciado que las cotizaciones a la baja se van a mantener, producto de varios factores de mercado, especialmente por un aumento en el volumen de producción de países como Honduras, Brasil, Vietnam y el mismo Colombia. Eso ha generado que en el mercado mundial haya una sobreoferta del grano.

(La caficultura está saliendo de la zona de descalabro). 


Así lo señala, Gustavo Andrés Gómez Montero, director ejecutivo de Asoexport - Analdex, en diálogo con Portafolio.

¿Qué están haciendo para ser más competitivos?

Varios frentes nos ocupan actualmente en la búsqueda de la competitividad cafetera en el eslabón exportador: el primero es la congestión portuaria y para ello estamos trabajando con los diferentes actores y puertos cafeteros en Colombia, especialmente Buenaventura, haciendo ejercicios de cross docking, buscando eliminar el almacenamiento en puerto y creando centros de consolidación de carga en el interior del país con presencia de autoridades de comercio exterior, principalmente en sitios claves para los exportadores de café como Barrancabermeja, La Dorada y Buga.

¿Cuáles son los otros dos frentes?

El segundo se refiere a los costos de transporte. Estamos trabajando en el transporte multimodal, lo que implica llevar el producto desde las zonas cafeteras del sur del país a La Dorada, hacer cierre definitivo del contenedor en este municipio y llevarlo a Santa Marta, donde finalmente será exportado.

Así mismo estamos trabajando en viabilizar el transporte fluvial. Queremos habilitar y consolidar el puerto de Barranca como cafetero, es decir que yo no tenga que enviar desde zonas cafeteras hasta el norte del país (Santa Marta o Cartagena), sino que lo pueda llevar a Barranca y desde allí se haga la exportación definitiva de café hacia los Estados Unidos y el norte de Europa. Eso permitiría un ahorro importante en costos terrestres.

Queremos mejorar y optimizar las rutas por las carreteras, hacer más cortos los trayectos aumentando frecuencias, haciendo que sea más rentable para el transportador terrestre, y los trayectos largos hacerlos tanto con transporte multimodal como fluvial.

¿Qué otros retos tiene la caficultura en Colombia?

El gran reto es hacerla rentable. En ese sentido, una estrategia es promocionar el aumento del consumo de café. Lo que se ha hecho es plantearlo dentro del pacto para el crecimiento dedicado al café, que promueve el Gobierno para varios sectores, así como en la mesa de facilitación de comercio exterior que se trabaja con la Vicepresidencia y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Cumplir una estrategia exitosa implicará que no se exporte el total de la producción del grano, sino que se destine para consumo interno y se reduzca la oferta nacional a nivel mundial; por lo cual los precios podrían presentar un comportamiento positivo.

(Cafeteros se pasan a otros cultivos por bajos precios del grano). 


El otro reto es la venta de café a futuro. Actualmente, menos de 10% del café se vende de esta forma y es una excelente opción porque tiene un mejor precio.

Es decir, yo sé que mi café a uno año vale $900.000, a dos años vale un millón de pesos, se lo vendo y yo ya no tengo que preocuparme por nada más, solo tenerlo listo para cuando se cumpla la entrega.

Esa es una herramienta interesante que se está trabajando con el Ministerio de Agricultura con el programa de Agricultura por Contrato, con el fin de resolver las principales restricciones: primero, la falta de infraestructura gubernamental que asegure o que blinde de los incumplimientos de la entrega del café y, segundo, porque se debe transformar la mentalidad del caficultor hacia una actividad empresarial que sabe de costos de producción y entiende las herramientas para venta a futuro.

¿Qué va a pasar en los próximos años con el mercado de café?

Allí hay mucho que analizar y entender como país. Por ello, a la Cumbre Cafetera que se realizará en la primera semana de noviembre, en Cartagena, va a venir Ric Rhinehart, director ejecutivo emérito de la Asociación de Cafés Especiales (SCA). El objetivo es generar una discusión entre exportadores, tostadores y compradores internacionales sobre cuál será la participación del café lavado arábico, que es el café que Colombia produce en el mercado mundial y si el mercado estará dispuesto a pagar más por estos cafés de gran calidad que produce Colombia, África y Centroamérica, o si definitivamente se va a quedar con el café brasilero y vietnamita, que sí son rentables a estos precios.

Otro tema que se va a analizar es cómo están los países vecinos en productividad y el panorama de las caficulturas de Honduras, Perú y Brasil, pues especialmente la de este último país determinará las condiciones de mercado y precios del futuro del café. No hay que perderlos de vista.

Asoexport - Analdex entrega en el marco de la Cumbre Cafetera unos premios, ¿hay finalistas?

Como ya es tradicional, se premiará la innovación en la cadena de valor del café, que en este año contó con más de 120 emprendimientos, entre los cuales se seleccionaron las cuatro empresas finalistas. Estas iniciativas preseleccionados son de Caldas, Cauca y Antioquia, y serán las que viajarán a Cartagena, para que, en el marco de la Cumbre Cafetera y tras la sustentación en vivo, se sometan a la votación en vivo de los 250 asistentes al evento internacional.

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