El ‘macho’, una especie en vía de autoextinción

El género femenino es más juicioso, saludable, solidario, espiritual y con instinto de conservación y de protección hacia los pequeños.

Violencia contra la mujer

Las aterradoras cifras de violencia contra la mujer, son frecuentes en África y Latinoamérica y, por supuesto, Colombia aporta su ‘granote’ de arena.

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marzo 18 de 2019 - 09:45 p.m.
2019-03-18

Charles Darwin argumentó: El cambio climático que redujo los bosques, obligó al hombre primitivo a abandonar los árboles y adentrarse en las planicies abiertas, allí se dio cuenta de un atributo físico único, a saber, la postura erguida y el bipedalismo (Homo Erectus), que liberaron sus manos y como consecuencia de ello, éste desarrolló la capacidad de construir y manejar herramientas.

Al guiarse no sólo por su instinto y al utilizar con mayor intensidad su cerebro, le dio la ventaja sobre el resto de especies, como tal creó el lenguaje y escritura que catapultaron al hombre moderno, al punto que ya estamos trabajando en modo considerado otrora como Ficción, con base en la Inteligencia artificial y su más brillante exponente en el futuro inmediato Los Robots.

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Pero para qué sirve tan extraordinario desarrollo evolutivo?, si como lo decía ese gran Economista Jhon Maynard Keynes: El hombre se equivoca, pues debe gobernar en nombre de la Cultura, en lugar de la Economía y la Política. En efecto la prosperidad de unos pocos se logra no sólo con la pobreza de muchos otros, sino que tal objetivo conlleva atentar en grave forma contra los principales recursos naturales del planeta y consecuentemente el futuro de nuestros descendientes: polución del medioambiente, ríos de plástico, aguas contaminadas, vertidos de petróleo, deforestación, basura electrónica y las guerras -entre otros-.

CULPA DE LA HUMANIDAD

El astrofísico británico Stephen Hawking creía que la humanidad en sí misma, es su peor enemiga y que podría causar su propia destrucción mediante una guerra nuclear y/o el calentamiento global, “estamos programados para ver nuestros intereses individuales y no el futuro de la humanidad”, explicaba el científico.

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El hombre ha dado demasiados indicios de su vocación destructora y de su naturaleza violenta, guerrera y destructiva, esto lo podemos comprobar cada día, son ellos los que cometen los más atroces delitos, asesinatos, violaciones y tantas barbaridades más; a donde va un hombre que se tope con otros, es muy probable que allí haya peligro de agresiones, de enfrentamientos y de todo tipo de actos violentos; sucede en encuentros deportivos, en manifestaciones o cualquier acto público que les impulse a sacar su ira, su rabia, su odio, su agresividad.

De hecho para la guerra, hay que convocar hombres, no mujeres; sería casi imposible hacer una guerra convocando mujeres, o que haya una mujer tirana, genocida, iniciadora de guerras o conflictos bélicos.

Tal particularidad la demuestra el hombre con otro de sus errores u horrores ‘el machismo’ que se evidencia no solo en aspectos discriminatorios, de exclusión y desigualdad, sino lo que es peor, de violencia en contra de la mujer.

De acuerdo con la ONU, en 2017 se presentaron en el mundo 87.000 casos de feminicidios y más del 50% fueron cometidos por la pareja y/o expareja sentimental de las mujeres.

Las aterradoras cifras de violencia contra la mujer, se presentan con mayor asiduidad en los países pobres de África y Latinoamérica, por supuesto que Colombia está muy familiarizada y aporta su ‘granote’ de arena a tales aberraciones machistas.

LO QUE VIENE

Ante tales situaciones, se concretan investigaciones prospectivas basadas en patológicas sociales del comportamiento humano que indicarían que si el hombre-macho no cambia diametralmente su forma de ser y actuar, como mayor depredador del mundo, machista y su proclividad hacia la violencia y guerras, indefectiblemente que irá hacia su propia exterminación.

Las variables clave del ejercicio, indican que poco a poco, la mujer ha avanzado en su emancipación y cada vez demuestra que -excepto la fuerza bruta-, está en igualdad intelectual, cognitiva y de responsabilidad social para desempeñar y asumir responsabilidades supuestamente exclusivas del género masculino.

El género femenino quizás debido a su naturaleza de maternidad, es más juicioso, saludable, solidario, espiritual y su instinto de conservación y de protección hacia los pequeños, le permitirá habitar y usufructuar más amablemente el planeta y sin la necesidad de compañía masculina.

LA FUERZA DE LO FEMENINO

En efecto, las féminas terminarán superando mentalmente su histórica dependencia y subyugación, pues de un lado hallarán satisfacción y placer en su mismo género y del otro la ingeniería genética logrará en breve que un óvulo pueda fecundar a otro óvulo, esto no sólo abrirá la posibilidad de que las mujeres no dependan más del hombre para completar el ciclo reproductivo, sino que además, a partir de ese momento sólo se concebirán niñas.

Finalmente, lo siguiente es lo que Lao Tse llama ‘La fuerza de lo femenino’:

“El hombre es como una roca y la mujer es como el agua. Cuando el agua cae constante sobre la roca, esta desaparece, antes o después se convierte en arena. Es solo una cuestión de tiempo. En el primer contacto del agua con la roca, la roca es exageradamente fuerte y las gotas de agua tan, pero tan suaves, que es imposible imaginar que un día las gotas de agua destruirán la roca. En efecto, al final la roca se disolverá y quedará convertida en arena y el agua seguirá estando allí”.

Miguel Celis García
Docente Universitario

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