‘El objetivo es pesificar la deuda pública para evitar los riesgos’

César Arias, director de Crédito Público, asegura que si se da un escenario positivo, Colombia podría empezar a reducir su deuda desde este mismo año.

César Arias

César Arias, director general de Crédito Público y Tesoro Nacional, resalta los logros en materia de deuda pública.

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febrero 12 de 2020 - 10:30 p.m.
2020-02-12

El endeudamiento público en el mundo está llegando a niveles nunca antes vistos, una tendencia creciente en la que también estaba Colombia, cuya cifra es de alrededor del 51% del PIB. No obstante, según César Arias, director general de Crédito Público y Tesoro Nacional, el país ha logrado estabilizar esa situación y si el escenario en 2020 es positivo, se podría empezar a reducir desde este año.

¿Cómo valora la evolución de la deuda pública?

Hay varios retos, pero también logros que cabe destacar. El primero es un fortalecimiento de la confianza de los mercados en la ejecución de la política fiscal.

(Colombia termina con éxito el mayor canje de TES en UVR). 


En 2019 cumplimos con tres compromisos: revisar a la baja el déficit, pues pasamos de 3,1% en 2018 a 2,5% 2019; también se logró generar el primer superávit primario en siete años y, el tercero, es que se ha estabilizado la trayectoria de la deuda pública, que venía en una senda creciente, pasó de 50% del PIB, a un estimado de 51%.

¿Cómo va en cuanto a la rentabilidad?

Hace un mes Colombia retornó a los mercados internacionales, y se logró una demanda de 4,5 veces, lo que nos permitió colocar a la segunda tasa más baja en títulos a 10 años, de 3,1%, y al menor interés de la historia en papeles a 30 años, con 3,9%. Por su parte, en TES, acabamos de cerrar la primera subasta de febrero, en la que colocamos $600.000 millones en un nuevo título, y recibimos $2,7 billones de demanda.

Ese mejoramiento de la confianza y la demanda se ve en la reducción de costos de financiamiento y poder, cada vez más, extender los vencimientos de la deuda.

¿Cómo se traduce esto en beneficios para los colombianos?

Esto genera dos beneficios inmediatos, que se requiere un esfuerzo menor en materia de impuestos y otros ingresos, pues la Nación pagaba alrededor de 3% del PIB en interés y ahora vamos a estar por debajo de ese porcentaje. Asimismo, en la medida que podamos bajar 0,2% o 0,3% del PIB, esos recursos se pueden dirigir a mayores inversiones en salud, infraestructura o educación.

¿Cuánto aporta las bajas tasas mundiales a esta mejora a nivel nacional?

El hecho de que la Fed bajara su interés en 75 puntos básicos, se traduce en un descenso muy similar en el nivel de la tasa TES en Colombia, que bajó 100 puntos básicos el año anterior.

¿Les preocupa el riesgo país de Colombia?

En este tema tenemos buenas noticias: los dos bonos que colocamos en enero, en el caso del de 10 años, se hizo a un spread de 135 puntos frente a Estados Unidos, y en el de 30 años, a 173 puntos básicos. Colombia está más demandada que otros países con similar calificación de riesgo. Es percibida como menos riesgosa, más estable y sólida.

(Nación prepagó $4 billones de deuda pública). 


En ese sentido, Chile y Perú colocan a menor tasa en la región porque tienen mejor calificación, pero si nos comparamos con naciones en grado de inversión, estamos primeros por encima de México, Panamá o Uruguay, entre otros.

¿Hay espacio para bonos a mayores vencimientos?

La Nación ha logrado desarrollar una curva de bonos de 0 a 30 años muy líquida en todos los plazos. Hay otra que puede mejorar, que son los TES UVR. Y en el caso de renta fija, los TES en pesos, solo tenemos de 0 a 15 años, por lo que una de nuestras prioridades es lanzar, incluso en el primer trimestre, el primer bono en tasa fija en pesos a 30 años.

Esto va a tener unos beneficios importante para otros mercados, pues permite tener referencias de precios a los corporativos o los bancos, y darle un empujón a segmentos como las hipotecas y los seguros y, más importante, al mercado de capitales para despegar proyectos de infraestructura. ¿Qué se está haciendo contra el endeudamiento récord mundial?

Tenemos cuatro políticas: la primera es crecer más, y eso es algo que estamos logrando en contravía con el resto del mundo. La segunda es la transición de déficit al superávit primario, lo que nos permite prepagar obligaciones caras.

La tercera es un tema de cobertura cambiaria, somos muy sensibles y eso genera presión, por eso estamos mirando formas de realizar coberturas para proteger mejor ante estas fluctuaciones, y también estamos evaluando la posibilidad de hacer coberturas con precios de petróleo para tener un insumo mucho más predecible para los ingresos.

El último es un manejo de tesorería más eficiente.

¿Ven posible empezar a reducir la deuda?

En la actualización del plan financiero optamos por ser conservadores y decir que la deuda iba a continuar estable entre 2019 y 2020. Estamos asumiendo un choque de $100 en la tasa de cambio. Si nosotros, a través de un manejo proactivo de la tesorería, operaciones de administración de deuda y si la tasa de cambio la logramos proteger o nos juega un poco a favor, seguramente podemos reportarle al país una deuda pública bajando en 2020. En un favorable, bajará.

¿Cómo está la participación?

Empezamos la gestión con un saldo de deuda de dos tercios en pesos y uno en moneda extranjera, principalmente dólares. Pero tenemos el objetivo de pesificar las emisiones para que cada vez tengamos que tomar menos riesgos, por lo que el año pasado hicimos la planificación de emitir el 65% en pesos y 35% en divisa foránea y este año seremos más agresivos, 80% en pesos y 20% en extranjera. Si cumplimos las metas, terminaríamos este año con 70% en moneda local.

En el punto de la participación, lo que vemos es que al hablar de TES, el 25% está en manos de extranjeros, y lo que se observa es que cada vez hay una mayor diversificación. El principal tenedor es Europa continental, con el 45%, seguido por Estados Unidos con el 30% y Asia con el 15%, mientras que también hay aumentos en otros países, como Canadá o Australia.

¿Ve posible que abuse de las emisiones para lograr financiación?

El gobierno está siguiendo los principios de la transparencia fiscal, no hay cuentas fuera de los libros. Y según dicta el FMI, esto es por una vez y no volver a suceder. Desde 2021, los gastos de la economía deben ser presupuestales y financiarse con crédito público.

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