El panorama que atraviesa el sector arrocero en Colombia

La cosecha anual de arroz llega en el país a 1,7 millones de toneladas, sirviendo de sustento a cerca de 500.000 familias dedicadas a esta actividad.

Arroz

El arroz que se produce en Colombia se queda para el consumo interno. 

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agosto 12 de 2019 - 10:56 p.m.
2019-08-12

Para muchos colombianos un almuerzo no está completo si en su plato no hay una porción de arroz. Se trata de un producto nacional cuyo consumo per cápita anual llega a 41 kilos.

De este producto viven cerca de 500.000 familias que siembran el arroz en 215 municipios ubicados en los Llanos Orientales, Tolima, Huila, Santanderes y algo en departamentos de la Costa Norte como Magdalena, Córdoba, Sucre y César.

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Son poco más de 500.000 hectáreas que están destinadas a la siembra de arroz y que arrojan una producción cercana a 1,7 millones de toneladas anuales. Hay que decir que el censo de arroz que hizo el Dane, arrojó cerca de 20.000 toneladas más de este cereal.

Sin embargo, esta cantidad no alcanza para cubrir con toda la demanda nacional, razón por la cual desde Estados Unidos, y al amparo del Acuerdo Comercial que está vigente desde 2012, llegan 100.000 toneladas.

El mapa de producción cambió, y los Llanos tienen una mayor participación en la siembra de arroz. En esta zona del país se produce casi la mitad del arroz en Colombia, el 44,4 por ciento, según cifras de Fedearroz de cierre del 2018. En la zona centro, básicamente Tolima y Huila, se siembra el 29,5 por ciento; en el bajo Cauca el 13,6 por ciento; en la zona de los Santanderes se cultiva el 7,8 por ciento y el restante 4,5 por ciento se cultiva en la Costa Norte.

A mediados de julio salió el 16 por ciento de la cosecha del arroz que se produce en los Llanos, que es la grande, en agosto sale un 45 por ciento, en septiembre un 36 por ciento y el 3 por ciento restante sale en octubre.

Según explicó Rafael Hernández, presidente de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), se espera que esta cosecha represente unas 700.000 toneladas de arroz blanco.

Y en el momento el panorama no es para nada alentador, toda vez que la cosecha coincide con el cierre de la vía al Llano.

“Casi la mitad de esta cosecha debe salir para el resto del país y la situación de cierre de la vía llevará a un aumento en los fletes de más del doble. Y la otra mitad del arroz habrá que almacenarse, lo que requiere un incentivo al almacenamiento, pues los costos de secar y guardar ese arroz en la bodegas, tiene un costo adicional”, explicó Hernández.

Agregó que generalmente en los meses de agosto y septiembre se llega a generar un excedente temporal por la estacionalidad de la cosecha en esa parte del país, por lo que se deja en bodegas una parte y el Gobierno entrega un incentivo. Por esta razón están pendientes de que el Ejecutivo otorgue un incentivo al almacenamiento por tres meses.

SE REQUIERE MÁS COMPETITIVIDAD

Mayor productividad y competitividad es lo que le hace falta a este sector productivo de la economía.

El arroz que se produce en Colombia se queda para el consumo interno, pues no se exporta pese a que los niveles de productividad son bajos.

Así lo señaló Silverio Gómez, director de la Cámara de Arroz de la Andi, Induarroz, quien explicó que mientras en Colombia se producen cinco toneladas de arroz por hectárea, en Estados Unidos la producción es de 9 toneladas por hectárea y en otros países pertenecientes a la región oscila entre 7,5 y 8,5 toneladas por hectárea.

“En el 2030 el arancel para importar arroz va a ser cero por lo que en ese momento el sector debe estar en condiciones para competir, por lo que se debe ir ajustando el sector a esas nuevas circunstancias”, dijo Gómez.

SON VARIOS LOS RETOS QUE DEBE ASUMIR ESTE SECTOR

Por un lado, debe hacer un cambio de norte en el tema de falta de información al productor para la toma de decisiones.

“El productor primario no cuenta con fuentes de información oportunas y confiables que le permitan tomar sus decisiones de forma racional. Por ejemplo, en este momento las estimaciones de área sembrada fueron rebasadas por la realidad en más de 20.000 hectáreas en solo la región de los Llanos, que impactarán la comercialización de su producto en el segundo semestre y por ende sus ingresos”, explicó Gómez.

Así mismo, se debe trabajar en adecuadas prácticas agronómicas, pues no existe en Colombia la utilización masiva de buenas prácticas para el manejo del cultivo que mejoren la productividad y reduzcan costos.

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