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Empleo

Deuda pendiente: igualdad de género en el mercado laboral

Informes de la OIT, el Banco Mundial y la Cepal dibujan la desigualdad, calidad y remuneración del trabajo femenino.

Mercado laboral

Mujeres en el mercado laboral.

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marzo 13 de 2022 - 11:48 p. m.
2022-03-13

Desde antes de la pandemia, las mujeres han debido sortear dificultades de un mercado laboral desigual en condiciones de acceso, salarios y equidad de carga de trabajo, un escenario que se profundizó con el covid-19 y que persiste en la actual recuperación de empleo.

En América Latina, de acuerdo con la Organización Internacional para el Trabajo (OIT), de los 23,6 millones de puestos de mujeres perdidos en el peor momento de la crisis, en el segundo trimestre del 2020, más de cuatro millones de ellas aún no han logrado recobrar su empleo.

En el caso de los hombres, en cambio, ya se habían restablecido prácticamente por completo los 26 millones de puestos perdidos.

La desocupación femenina aumentó, pero lo más impactante fue la salida masiva de la fuerza de trabajo que llevó las tasas de participación laboral a niveles de no se veían hace dos décadas”, comenta Vinícius Pinheiro, director regional de la OIT.

Según él, las medidas adoptadas para atender la emergencia, como el cierre de centros educativos, tuvo un impacto negativo en la participación laboral femenina.A ello se sumó que los sectores de actividad donde más impactaron las medidas de aislamiento social (comercio, restaurantes y hoteles y actividades de esparcimiento, entre otros) son intensivos en mano de obra de ese género.

La pandemia agudizó desigualdades estructurales existentes. Las mujeres rurales, las jefas de hogar con niñas y niños pequeños, aquellas de menos formación y educación, indígenas y afrodescendientes han sido más afectadas. Las brechas de género, tanto en la participación como en los ingresos, son persistentes en las que cuentan con menores ingresos y menor nivel educativo”, explica la especialista regional en economía laboral de la OIT, Roxana Maurizio.

El descenso de las tasas de participación de las madres entre 25 y 54 años con pareja e hijos se observa en todas las regiones, independientemente de los niveles anteriores a la crisis sanitaria. En América Latina y el Caribe, en particular, se produjo una caída precipitada del 56,4% en el 2019 al 51,5% en el 2020 (es decir, una disminución de 4,9 puntos porcentuales en comparación con los 2,7 puntos porcentuales para los hombres).

Empresas pagan por saber hacer

Se pidió a los países de la región aumentar esfuerzos para evitar un retroceso mayor y asegurar la igualdad de género en América Latina.

123rf.com

Sumado a esto, por la conmemoración del Día de la Mujer, el Banco Mundial presentó un informe donde revela las desigualdades en los derechos económicos que hoy presentan las mujeres en comparación con sus pares masculinos.

De acuerdo con la puntuación que otorga el estudio ‘La mujer, la empresa y el derecho’ de la entidad, el promedio es de 76,5 puntos sobre 100, lo que implica que ellas “solo tienen tres cuartas partes de los derechos de ellos” en las áreas de movilidad, trabajo, remuneración, matrimonio, parentalidad, empresariado, activos y jubilación.

Casi 2.400 millones de mujeres en edad de trabajar en el mundo aún no tienen las mismas oportunidades. Solo 12 economías alcanzan una puntuación de 100, es decir, que allí ellas tienen las mismas condiciones que los hombres”, señala el informe. Países de ingresos altos de la Ocde, Europa, Asia Central y América Latina y el Caribe tienen las puntuaciones promedio más altas.

En Colombia, el organismo destaca la implementación de la licencia de paternidad remunerada, que ofrece a ambos progenitores permisos pagados para cuidar al bebé tras el nacimiento.

Pero las brechas más persistentes están ubicadas en los ámbitos de remuneración y parentalidad, por lo que “muchas economías aún tienen que eliminar restricciones o introducir buenas prácticas legales y beneficios. Si bien se han logrado avances, a nivel mundial la brecha entre los ingresos esperados tanto de hombres y mujeres a lo largo de su vida es de US$172 billones, casi dos veces el producto interno bruto (PIB) anual del mundo”, señala Mari Pangestu, directora gerente de Políticas de Desarrollo y Alianzas del Banco Mundial.

Por esto, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, pidió a los países de la región aumentar esfuerzos para evitar un retroceso mayor y asegurar la igualdad de género en América Latina.

Este es un momento para renovar nuestro compromiso con la igualdad de género y la autonomía de las mujeres. Hemos propugnado su autonomía física, económica y política, pero tenemos que acelerar el ritmo de los avances”, dijo la vocera de la Cepal en el pasado Día Internacional de la Mujer.

Los nudos de la desigualdad de género siguen presentes y se expresan en la distribución desigual del poder, los recursos, el trabajo y el tiempo entre mujeres y hombres, así como en la persistencia del patriarcado y la cultura del privilegio. Este es un día para reconocer el valor de las mujeres para un futuro sostenible, pero hay que garantizar que ninguna de ellas se quede atrás. Nuestra consigna sigue siendo ‘nada sobre nosotras sin nosotras’”, añadió.

Según la Cepal, en el 2020 la participación femenina en el mercado laboral de América Latina y el Caribe registró un retroceso de 18 años, por lo cual estima que para el 2022 su inclusión en actividades laborales alcance un 51%, mientras que la los hombres subirá al 73,8%.

En ese sentido, la entidad indicó que una de cada dos mujeres no participará en el mercado laboral, a pesar de que el sector femenino invierte el triple del tiempo que los hombres en trabajos que no son asalariados, por lo cual, en caso de contabilizarse su aporte a la economía, sería equivalente a entre el 16% y 24% del producto interno bruto (PIB).

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