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Empleo

‘Hay que involucrar a los jóvenes en creación de políticas para ellos’

Para Vinícius Pinheiro, director de la OIT en la región, el empleo debe estar en el corazón de la reactivación. 

Vinícius Pinheiro

Vinícius Pinheiro es el director regional de la Organización Internacional del Trabajo para América Latina y el Caribe.

Cortesía

POR:
Rubén López Pérez
mayo 25 de 2021 - 09:00 p. m.
2021-05-25

La pandemia ha supuesto un duro golpe para el empleo regional. En 2020, la tasa de ocupación bajó de 57,4% a 51,7%, lo que equivale a perder 26 millones de trabajos, de los cuales 80%, más de 20 millones de personas, salieron del mercado.

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Vinícius Pinheiro, director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para Latinoamérica afirma que este impacto en el empleo es una de las razones que llevan al descontento y frustración, especialmente de los jóvenes, y deja un mensaje: “para construir políticas laborales para ellos, estas deben formar parte del diálogo”.

(Lea: La estrategia de universidades para impulsar empleo juvenil)

¿Ya podemos cuantificar el impacto real de la pandemia en el empleo?

Es pronto para saberlo. Desde el último trimestre hemos visto señales de recuperación, pero se da desde un punto muy bajo, y no necesariamente quiere decir que sea sostenido, puede haber solo un rebote.

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Quedan muchas incertidumbres, se perdieron 26 millones de empleos y el 80% pasó a la desocupación. Obviamente en la medida que haya más crecimiento económico, sube la expectativa de regresar al mercado, pero si estos empleos no regresan, eso puede desatar conflictos sociales y frustración.

¿Qué papel va a jugar el tema fiscal en los planes para impulsar el empleo?

Ya veníamos de una debilidad fiscal del pasado que se profundizó con la crisis, ya que los países tuvieron que implementar ayudas a empresas y personas, y eso en un contexto de reducción de ingresos, ha aumentado las deudas nacionales. En el momento de hacerlo había unas condiciones favorables, pero las tasas de interés empezaron a aumentar, y esto va a ser un problema para los próximos meses y puede afectar la mejora del empleo.

¿Retirar esas ayudas también es un peligro?

Es un dilema. La pandemia todavía no ha acabado, por lo que este no es un momento de disminuir los apoyos a las personas que están desempleadas o las empresas, pero por supuesto, hay que tener en cuenta la necesidad de un equilibrio fiscal, y aquí son clave los organismos internacionales en términos de renegociación de deuda. Estamos saliendo de un hueco, no es momento de quitar la escalera.

¿Por qué la crisis golpeó tanto a los jóvenes?

Esta generación ha sido triplemente perjudicada: muchos no han terminado sus estudios, y eso genera un factor de desilusión.

Además, cuando se acaba la formación y empieza la transición laboral, eso se suele hacer con pasantías u otros mecanismos, y esto desapareció, los puentes entre la escuela y la empresa explotaron, y una vez se pierde esa oportunidad, es difícil recuperarla.

Por último, los que estaban en el mercado ven que no tienen posibilidades de promoción por la situación económica. Esto es una bomba de tiempo, y es por eso que la recuperación económica debe tener un fuerte foco en el empleo juvenil.

Esta situación es uno de los factores tras el paro en Colombia. ¿Cuáles deberían ser las medidas para atender la situación?

Es fundamental que los jóvenes salgan de la escuela con las competencias necesarias para el mercado de hoy, y eso requiere un énfasis en la digitalización y reforzar la calidad, y una mejor articulación entre la academia y el mundo de fuera.

Los incentivos fiscales y de otros tipos para impulsar la contratación son claves, aunque se debe evitar que eso lleve a la precarización o a sacar del mercado a los que no son jóvenes.

Y los jóvenes tienen que ser parte del diálogo, no tiene sentido crear políticas para ellos sin ellos, por lo que es fundamental involucrarlos en el diseño de estas. Gran parte de la insatisfacción es porque no se sienten escuchados.

¿Cómo ven la migración de empleo hacia las ‘apps’?

Una de las tendencias ha sido esa, que una gran parte del empleo que se ha ido recuperando ha sido a través de estas plataformas, lo cual no es algo malo, ya que permitió seguir generando ingresos para muchos.

Pero qué hacer para estimular la formalización. Debe ser una de las aristas de la recuperación en Colombia, para generar mejores empleos, más formalización y usar mecanismos para que estas plataformas generen unas mejores condiciones laborales.

¿Y cómo valoran el impacto del teletrabajo?

El teletrabajo se multiplicó hasta cuatro veces en la región, y ha adquirido características distintas: antes era un lujo para estimular el equilibrio con la vida familiar, pero ahora es al contrario, ha tenido un impacto en ese equilibrio y crea problemas psicosociales, con una pandemia no declarada, la de la salud mental. Esto tiene que ver con falta de conciliación y exceso de horas, que se traducen en problemas cardíacos que están hipotecando la salud. Por eso, es clave gestionar esos riesgos, y tener los marcos legales que reconozcan, entre otras cosas, la desconexión.

¿El empleo debe ser el centro de la recuperación?

La recuperación tiene que estar basada en las personas, y eso quiere decir que el empleo tiene que estar en el corazón. Los trabajadores han sufrido demasiado, por lo que es momento de cuidar a las personas, y la mejor forma de hacerlo es ofrecer un empleo con buenas condiciones.

Rubén López Pérez

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