Las grandes ciudades siguen jalonando la pérdida de empleos

A pesar de que la tasa nacional para el mes de septiembre fue de 15,8%, para las 13 urbes principales el dato llegó hasta 21,7%.

Coronavirus Colombia

Bogotá, Medellín y Cali fueron las que más determinaron ese aumento de la tasa de desempleo en septiembre.

Cesar Melgarejo/El Tiempo

POR:
marola@eltiempo.com
octubre 30 de 2020 - 08:00 p. m.
2020-10-30

Si bien la tasa de desempleo nacional siguió mostrando señales de mejora en septiembre, al ser de 15,8% -frente a un 16,8% de agosto y un 21,4% de mayo-, las 13 principales ciudades del país continúan jalonando la pérdida de trabajos, situación que es liderada especialmente por Bogotá. Gremios y expertos aplauden las mejoras, pero llaman la atención para solucionar problemas estructurales del mercado laboral.

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De acuerdo con las cifras que dio a conocer ayer el Dane, para el caso de las 13 principales ciudades, que son Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Manizales, Pereira, Cúcuta, Pasto, Ibagué, Montería, Cartagena y Villavicencio, hubo una tasa de desempleo de 21,7%, superior en 5,9 puntos porcentuales al indicador nacional, una situación que contrasta con las expectativas que había por el levantamiento del aislamiento preventivo obligatorio en estas urbes.

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Si se mira por número de personas ocupadas, esas zonas pesan el 63% de la reducción de empleos a nivel nacional, pese a que tienen menos de la mitad del total de las personas en edad de trabajar, con 9,7 millones de los 20,2 millones.

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De acuerdo con Juan Daniel Oviedo, director del Dane, se ve que las ciudades de Bogotá, Medellín y Cali fueron las que más determinaron ese aumento de la tasa de desempleo en septiembre. “Se ve que Bogotá explicó en 1,9 puntos porcentuales este aumento, seguido por Medellín con 0,56 pps, y Cali, con 0,47 pps. Esas tres grandes urbes pusieron 3 puntos porcentuales en la tasa de desempleo”, agregó el director.

Para Oviedo, si bien antes de la pandemia se veía una reducción de la población ocupada en las zonas rurales, “la pandemia trajo un nuevo problema, y es el aumento del desempleo en las zonas urbanas”, manifestó, y agregó que eso sirve para revisar las políticas de reactivación en esos lugares.

Otro de los puntos que llamó la atención es que, ante la apertura de la actividad económica, nuevos sectores entraron a aportar en la pérdida de empleos en septiembre. Según el departamento estadístico, en ese mes las áreas de administración pública, defensa, educación y atención a la salud humana; alojamiento y servicios, y las actividades profesionales científicas, técnicas y de servicios administrativas explicaron el 51% de la contracción de los puestos de trabajo.

En ese punto, María Claudia Llanes, economista de BBVA Research, agregó que “gran parte de la nueva ocupación de septiembre tuvo una elevada vocación comercial y se dio en ciudades intermedias, reflejando el fin del confinamiento en este mes. El agro siguió impulsando de forma importante el empleo de septiembre”, dijo.

LOS RETOS

Aunque en agosto se vio una leve reducción de la brecha de género, que en julio llegó a 10 puntos porcentuales -la más alta desde 2003-, las diferencias entre hombres y mujeres en la tasa de desempleo en septiembre tuvo un aumento en dicho mes.
Eso es porque ese indicador para los hombres fue de 12,3%, mientras que para ellas fue de 20,7%.

Esa situación se explica, según dijo el director del Dane, porque aunque septiembre fue un mes crucial para la apertura de la economía, en los sectores que se están creando más empleos “la mejora no se está viendo tan clara en las mujeres”.

Ante los resultados, expertos y dirigentes gremiales resaltaron la mejora para el mes, pero llamaron la atención sobre la necesidad de seguir impulsando la generación de empleo. Para Bruce Mac Master, presidente de la Andi, “esta mejoría no puede hacernos olvidar que el mercado laboral cuenta con retos estructurales y que una ocupación del 50,6% no es buena.

Ojalá podamos reflexionar sobre las reformas que requiere nuestro país para poder generar más trabajo formal, para más familias colombianas. Debemos continuar el proceso de reactivación de la actividad productiva, hecho que nos debe obligar a redoblar esfuerzos y ser muy disciplinados en el autocuidado”, dijo.

En ese sentido, Iván Jaramillo, del Observatorio laboral de la U. Rosario, llamó la atención sobre las dificultades que presenta el mercado laboral, sobre todo en los jóvenes, informales y mujeres, teniendo en cuenta que la brecha ocupacional para ellas fue de 8 puntos y el desempleo juvenil fue de 25,9%.

“La recuperación de los indicadores de ocupación se caracteriza por un alto grado de informalidad, que registra como cifra oficial el 48,6%. Eso demuestra la presión de la pérdida de empleos hacia este segmento de la economía para el acceso a bienes y servicios vitales. En definitiva, la clave de la recuperación de la empleabilidad en el periodo de reactivación en la actividad está centrada en el equilibrio de las políticas sanitarias y productivas”, manifestó.

Por su parte, Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, recalcó que las cifras también muestran “que la reapertura de la economía funciona cuando la actividad productiva se puede ejercer libremente. Aún así, tenemos el gran reto de recuperar los dos millones de empleos que se han perdido”, apuntó.

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