Es posible convertir al país en una despensa agrícola global

Los 40 millones de hectáreas aptas para la producción agropecuaria son suficientes para producir alimentos y abastecer a buena parte del mundo.

El 70 por ciento del agua de que dispone el planeta se emplea en la agricultura, 22 por ciento en la industria –particularmente

El Gobierno definirá un régimen tributario especial para el campo, con el objetivo de generar 600.000 empleos en los próximos cuatro años.

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octubre 02 de 2018 - 10:32 p.m.
2018-10-02

El potencial del país en materia de producción agropecuaria no deja duda de que es una realidad lo afirmado hace unos años por el Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el sentido de que Colombia hace parte de la lista de naciones con posibilidades de convertirse en una despensa agrícola mundial.

Con excepción de algunos, especialmente maíz, trigo, soya y lenteja (principales alimentos importados), la agricultura nacional es prácticamente autosuficiente en el resto de la canasta alimentaria nacional.

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Esta afirmación es ratificada por la producción de arroz, papa, plátano, frutas, verduras, leche y carnes de res, pollo y cerdo, al igual que otros de los productos provenientes de la actividad avícola. Es más, el país es un gran exportador de café, banano y azúcar, y ha venido ganando terreno en palma de aceite, frutas y verduras. Algunos de los ejemplos más significativos que demuestran que el campo colombiano sí puede aumentar su presencia en los mercados internacionales son el cacao, el aguacate, una amplia variedad de frutas y las carnes de res y de cerdo.

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Es más, cada vez que se registra un incremento en las cosechas de los productos de economía campesina, los agricultores tienen dificultades para su comercialización, debido a que los precios se deterioran por escasez de compradores y las dificultades para realizar tareas de almacenamiento. Esta situación demuestra que la agricultura colombiana está en condiciones de producir no solo la mayoría de los alimentos para el consumo local, sino para abastecer a otros mercados. El actual gobierno planea promover zonas francas agrícolas y agroindustriales para apalancar inversiones por $1,7 billones

COMPETITIVIDAD

Expertos en el tema tienen claro que, pese a este panorama, el país solo podrá asumir el rol de despensa alimentaria, en la medida en que reduzca los costos de producción, modernice su agricultura, construya las vías apropiadas para sacar las cosechas a los centros de consumo, se integre con los procesadores de materias primas agrícolas y se conecte con el mundo para atender la demanda global a precios competitivos, en la calidad exigida y en los volúmenes solicitados.

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En realidad, productores, industriales, comercializadores, el Gobierno y los propios consumidores aseguran que el campo colombiano tiene la capacidad y el conocimiento para abastecer al mundo de alimentos, siempre y cuando haya un compromiso nacional de entender que el campo tiene una gran oportunidad, la cual no se puede desechar, ni aplazar.

En efecto, el sector agropecuario que anhela el país, debe estar rodeado del suministro de bienes públicos en un nivel similar al registrado en otras naciones de similar desarrollo, al tiempo que se debe contar con productores tecnificados que adopten buenas prácticas agrícolas, protejan el medio ambiente y se integren al mundo, conectándose con las diversas cadenas de producción global.

Los 40 millones de hectáreas aptas para la producción agropecuaria, según el último informe sectorial del Gobierno, son suficientes para producir alimentos, abastecer a buena parte del mundo, y convertir al campo, en una de los sectores más dinámicos de la economía colombiana.

La realidad es que ya están en fila productos como palma de aceite, cacao, aguacate, piña y cítricos. Además, el país ha dado pasos significativos en el mejoramiento de la oferta de granos (maíz y soya), y espera que las denominadas Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico (Zidres) se conviertan no solo en un gran sustituto de importaciones, sino que contribuyan aumentar la oferta exportadora agropecuaria en la próxima década.

ESPECIALIZARSE, LA CLAVE

Los críticos del campo siempre han dicho que Colombia lleva medio siglo exportando los mismos productos del sector agropecuario: café, flores, banano, y azúcar. Es cierto, estos cuatro productos han liderado durante muchos años, la oferta exportadora nacional.
Sin embargo, está claro que el país no puede dedicarse a aquellos cultivos o explotaciones pecuarias en las que los productores nacionales no son competitivos. En otras palabras, no es una buena ni realista la idea de tirarle a todo. En efecto, los expertos en política agropecuaria sostienen que el país debe especializarse en la producción rural, y que ese debe ser un objetivo nacional. Sin embargo, los analistas afirman que el país está en capacidad de ampliar su especialidad rural. De hecho, ya existe una oferta agropecuaria sólida, que requiere de mayor acompañamiento estatal para obtener los logros del café, las flores, el banano y el azúcar.

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