‘Esperamos que la economía acelere su crecimiento’

La presidenta de Camacol habla de retos de la construcción y las expectativas para recuperar la actividad que este año ha tenido un complejo panorama.

Sandra Forero, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol).

Sandra Forero, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol).

Cortesía: Camacol

POR:
Portafolio
agosto 27 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-08-27

Hoy se inicia en Cartagena el Congreso anual de Camacol, el gremio de los constructores, en momentos en que el sector enfrenta importantes retos, como quiera que en las recientes cifras del PIB se le señala de ser uno de los componentes que frenó un mejor desempeño. Su presidenta, Sandra Forero Ramírez, habló con Portafolio sobre las realidades que enfrenta la construcción.

(Lea: ¿Cuáles son las medidas que sirven para reactivar el sector vivienda?)

En este momento, ¿en qué puede estar tranquilo el sector constructor? Y ¿cuáles son sus máximas preocupaciones?

El balance nos lleva a pensar que estamos en un punto de inflexión el cual debemos trabajar en acciones que impulsen la dinámica de la actividad.

(Lea: Ciudades intermedias, con 57% de lo que se edifica en el país)

Los mayores riesgos derivan de que se reduzca el desarrollo de proyectos de vivienda social por la incertidumbre de los recursos fiscales para los subsidios requeridos, y la necesidad de comercializar el inventario terminado del segmento No VIS y de esta forma acelerar el lanzamiento de nuevos proyectos.

(Lea: Oferta de vivienda nueva, clave frente a la caída de las ventas)

En la construcción de proyectos comerciales e industriales, esperamos que con una economía que agilice su crecimiento, la nueva inversión redundará en un mayor dinamismo en este segmento. El punto crítico será que se pongan en marcha las acciones de reactivación que ha anunciado el Gobierno Nacional.

¿Cuál es la expectativa de reactivación del sector, especialmente para el segmento no VIS?

Las acciones previstas de reactivación están para el segmento VIS y para el segmento No VIS. Esperamos aumentar en 27% la inversión en vivienda, que la VIS pase de 103.000 unidades por año a 130.000, y para la No VIS, la apuesta es recuperar su dinamismo con la comercialización de 15.000 viviendas adicionales anuales pasando de 70.000 a 85.000 unidades por año.

Hay que recordar que eso impactará el 54% del aparato productivo del país, y en materia de empleo, la expectativa es crear 75.000 nuevos puestos directos por año y cerca de 90.000 indirectos. Esto puede contribuir a disminuir el desempleo en 0,7 puntos y aportar medio punto porcentual adicional de crecimiento a la economía.

¿Qué esperan o necesitan ustedes como gremio de parte del Gobierno para lograr dicha reactivación?

Es una agenda completa que contiene más de 26 acciones de corto y mediano plazo, pero quiero destacar tres: i) garantizar recursos para la continuidad de los programas de vivienda social para los próximos años. Hoy en día estamos produciendo 100.000 unidades y debemos llegar a 130.000 para lograr las metas del cuatrienio. ii) Dinamizar la inversión de los hogares en vivienda nueva del segmento medio y para eso la apuesta es profundizar la financiación y generar instrumentos que mejoren el perfil de riesgo de los hogares a la hora de comprar su vivienda, y algo en lo que siempre insistiremos, debemos estructurar un marco de seguridad jurídica y eficiencia regulatoria que nos permita enfrentar la mayor problemática del sector, que es la incertidumbre y las afectaciones derivadas de las acciones de ordenamiento territorial y los trámites.

¿Cómo afecta el incremento en el precio del dólar al sector de la construcción?

Tal y como sucede en otros sectores, para la actividad edificadora la devaluación tiene impactos sobre los costos de insumos importados, pero también significa la oportunidad para impulsar la inversión extranjera en el sector.

Se deben tener en cuenta las dos caras de la moneda del actual fenómeno cambiario, así como los efectos directos sobre los costos de construcción, pero también las posibilidades de incrementar las inversiones en dólares que realizan locales y foráneos en proyectos constructivos, donde, por ejemplo, las remesas pueden jugar un rol en la inversión en el sector.

¿Qué opinión tienen sobre el POT de Bogotá? ¿Qué le cambiarían, si pudieran?

Respecto al Plan de Ordenamiento Territorial que está radicado en el Concejo de Bogotá para su estudio y aprobación, Camacol considera que es un POT que está soportado en estudios serios y en información de calidad del territorio que es lo que deben tener este tipo de planes.

Resaltamos cuatro aspectos. El primero, tiene que ver con la estructura ecológica principal que refleja la articulación entre el modelo y los elementos del sistema del espacio público que es lo que permite la conectividad y la sostenibilidad en el territorio.

En cuanto al modelo de ocupación territorial, es clara que la estimación de la población que se está dando concuerda con la proyección del Dane y esto responde a la nueva estructura de los hogares, es decir, se está planteando el suelo que requerirá la ciudad en los próximos años.

Hay que resaltar también la necesidad que tiene Bogotá, no solo de reconocer lo que está pasando en el territorio, sino también de modernizarse frente al concepto de ciudad múltiple.

En esta medida hay un análisis serio de la ciudad y una propuesta que más que evidenciar lo que está pasando, reconoce lo que debe suceder en una ciudad moderna con elementos e instrumentos para mitigar el alto impacto. Y por último, la renovación y la redensificación.

Es una propuesta integral que tiene claramente definido dónde se puede dar cualquiera de los dos procesos involucrando a los habitantes de las zonas.

Arranca el congreso anual del gremio...

Este es un Congreso que tiene tres propósitos fundamentales. El primero es la reactivación de la inversión y la generación de valor agregado del sector, y en este frente esperamos contar con la puesta en marcha de las acciones de reactivación que han hecho parte de la agenda del sector con el Gobierno, por ejemplo, los recursos para seguir fortaleciendo el segmento de vivienda de interés social.

El segundo será discutir las tendencias de mediano plazo que marcarán el desarrollo inmobiliario y la modernización empresarial que se requiere. También hemos organizado un Congreso con un gran despliegue comercial y tecnológico.

Siga bajando para encontrar más contenido