Estándares de seguridad de carros en Colombia están atrasados 20 años

A pesar de que el país se comprometió a adoptar normas de la ONU en 2011, todavía no se han cumplido las recomendaciones básicas.

Privados apuestan a vías para acabar con trancones en Bogotá

Archivo Portafolio

POR:
Portafolio
mayo 06 de 2019 - 11:08 p.m.
2019-05-06

Se calcula que en Colombia una persona muere cada 90 minutos a causa de choques de tránsito, de acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Medecina Legal.

Además, de acuerdo con estimaciones hechas por el Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin-NCAP), cuatro de cada diez vehículos vendidos en el país, no son seguros.

(El Gobierno autoriza vender carros que no cumplen con todas las normas de seguridad). 

Actualmente, las Naciones Unidas tiene un listado de 145 normas (WP.29) con las que buscan garantizar la seguridad de los pasajeros de los vehículos y de los peatones que pueden llegar a estar involucrados en un accidente de tránsito.

Sin embargo, a pesar de que Colombia se comprometió en el 2011 a adoptar dichos lineamientos, hasta el momento solamente ha aplicado uno de los ocho estándares básicos estipulados en el marco de la ONU.

Entre estos figuran el control de la resistencia de los cinturones de seguridad y el anclaje de los mismos al automóvil, el control electrónico de estabilidad y la protección a peatones, aspecto en el que se evalúa el nivel de lesiones que puede tener una persona al ser impactada por un carro.

Darío Hidalgo, de la Fundación Despacio en Colombia, destaca que mientras en Europa es obligatorio cumplir con al menos 75 normas del WP.29, en el país no se ha logrado legislar con las fundamentales.

Además, recalcó que todas las marcas de autos que en el 2018 estuvieron en el top de ventas, tienen modelos con calificaciones de seguridad deficientes.

Alejandro Furas, secretario general de Latin-NCAP, asegura que adoptar las normas básicas de seguridad en Colombia no cuesta más de US$350 por vehículo. Sin embargo, la posición de la industria es que atender esas tecnologías resulta costoso para el mercado colombiano, lo que se ha visto reflejado en los últimos años, periodo en el que se calcula que los automóviles estándar más vendidos aumentaron considerablemente de precio argumentando mejoras en las condiciones de seguridad.

“Hay que tener en cuenta que ningún auto que se comercialice en Colombia no fue desarrollado antes en otros mercados. Por eso en el país no se hace investigación y desarrollo que pueda incrementar significativamente los precios. Las marcas pueden hablar de investigación pero a nivel de producción para ver, por ejemplo, quién les puede abastecer las piezas, pero no para desarrollarlas. Una bolsa de aire, por ejemplo, puede costar US$50 o menos y una caja que opera el control electrónico de estabilidad, cuando el auto ya tiene ABS cuesta US$50 o menos”, señaló Furas en diálogo con Portafolio.

(¿Dónde, cuándo y cómo realizar la compra y venta de carros usados en Bogotá?). 


De hecho, según cálculos de la misma organización, si en América Latina se adoptaran las regulaciones básicas de la ONU, se podrían evitar 440.000 muertes y lesiones severas por causa de accidentes de tránsito a 2030. Además, en ese periodo los sistemas de salud de la región se ahorrarían US$143.000 millones.

EL MERCADO

No obstante, Furas reconoce que la imposición de las nuevas normas de seguridad de forma inmediata no es la estrategia más efectiva para reducir los riesgos al volante, puesto que eso puede generar discusiones políticas complejas.

“Pero el mecanismo que los gobiernos del mundo entendieron que puede ser más eficiente para hacer cambiar el mercado es poner una norma mínima con varios años de antelación. Y de esa forma las marcas pueden pensar si ir trabajando para acogerse a ellas y obtener una buena evaluación por parte de organizaciones independientes como Latin-NCAP y esperar a ver qué pasa”, manifestó el directivo.

Y agregó: “el consumidor es la fuerza para cambiar el mercado. Un ejemplo es Brasil. Allí se están sacando modelos nuevos que tienen control electrónico de estabilidad estándar, a pesar de que eso será obligatorio en el 2022. Y también están empezando a tener vehículos pequeños con protección de choque lateral de poste, que no es obligatorio aún, pero lo será desde el 2030. Y eso está cambiando porque los consumidores están más informados y eso tiene un impacto”.

Adriana Carolina Leal Acosta

Siga bajando para encontrar más contenido