Economía

Facturación fraudulenta en comercio internacional de madera colombiana

Informe de Global Financial Integrity (GFI), reveló evidencias de transacción ilegal.

La tala sigue siendo un problema para esta industria.

Archivo / Portafolio

POR:
Portafolio
abril 08 de 2021 - 12:37 p. m.
2021-04-08

El más reciente informe realizado por el tanque de pensamiento estadounidense Global Financial Integrity (GFI), reveló importantes evidencias de facturación fraudulenta a gran escala en el comercio internacional de madera colombiana.

De acuerdo con el análisis se encontró que de 2008 a 2019 más del 40% de las exportaciones de madera tropical del país son fraudulentas. Esto quiere decir que, durante este mismo periodo, Colombia reportó US$65,6 millones menos por concepto de exportaciones de madera, que la cifra declarada por los socios comerciales receptores de los productos.

El análisis ‘Una mirada a la facturación fraudulenta y el comercio internacional de madera en Colombia’ compara las exportaciones reportadas por Colombia frente a las importaciones recibidas por los socios comerciales del país, muchas las cuales no coinciden y evidencian irregularidades comerciales por parte de quienes las comercian.

Entre mayor brecha existe entre el valor, volumen o frecuencia reportadas por el exportador, frente a lo recibido por el importador, mayor es la sospecha de una facturación indebida o fraudulenta.

Adicionalmente, el informe analiza diferentes variables como el destino de las exportaciones, el carácter de las compañías exportadoras e importadoras para identificar lugares y tendencias de movimiento de flujos financieros ilícitos.


Principales hallazgos:

• Entre 2008 y 2019 más de 40% de la madera tropical exportada por Colombia fue comercializada bajo facturación indebida o fraudulenta.
• En el mismo periodo, se encontró que el país tuvo una brecha de valor total de US$168,9 millones por concepto de exportaciones de madera y derivados (Esta cifra refiere a la diferencia entre lo que se reportó como exportado en Colombia y lo que se recibió en todos los países importadores de la madera).
• La mayor brecha de valor encontrada es con Panamá, con cerca de US$37,3 millones.
• Colombia reportó US$65,6 millones menos por concepto de exportaciones de madera, que la cifra declarada por los socios comerciales receptores de los productos.
• Si se analiza por destino de las exportaciones, los países con los que Colombia refleja mayor facturación indebida o fraudulenta son China e India.
• De acuerdo con la ley colombiana no es posible exportar madera en bruto o en fase primaria de producción, a menos que venga de una plantación comercial. Sin embargo, un alto porcentaje de las exportaciones no provienen de este segmento. El gobierno nacional, a través de sus entes de control, debe velar por el cumplimiento de la normativa vigente solicitando la documentación requerida para acreditar el origen de la madera y bloqueando la salida de madera primaria que venga de bosques naturales.
• La DIAN debe aplicar controles más rigurosos para las exportaciones que presentan un alto riesgo de facturación comercial fraudulenta, sobre todo en aquellas transacciones cuyo precio se encuentre muy por debajo o muy por encima del promedio (un 30% por ejemplo). Herramientas tecnológicas como GFTrade pueden ayudar en este sentido.
• Las autoridades aduaneras se concentran en revisar las importaciones, pero exportaciones representan el mismo riesgo de pérdida fiscal para el país, pues con la subfacturación de estas transacciones es posible declarar menores ingresos para pagar menos impuestos sobre la renta.
• Un beneficiario final es el individuo o individuos que realmente controlan y se benefician económicamente de una empresa; conocerlos fomenta la transparencia y la responsabilidad. Por lo que el país debe avanzar en su identificación y registro para evitar la facturación fraudulenta.

La facturación fraudulenta impacta negativamente los esfuerzos nacionales e internacionales para combatir la deforestación de los bosques colombianos. La tala ilegal de madera es una amenaza latente para el ambiente, las comunidades indígenas, la economía y para combatir el cambio climático. Y aunque no es el principal factor que motiva la deforestación en el país, si es una actividad que, de no parar, continuará minando los esfuerzos gubernamentales para proteger los bosques y las selvas.

Para Channing Mavrellis, directora de comercio ilícito de GFI y autora del informe, el gobierno colombiano necesita mejorar la estrategia para combatir la facturación fraudulenta en el comercio internacional de madera y derivados. “Esto será un paso crítico y fundamental para salvaguardar las selvas colombianas y la biodiversidad de los ecosistemas” aseguró.

La transparencia es un factor fundamental para reducir la facturación fraudulenta en el sector maderero. GFI recomienda al gobierno colombiano seguir mejorando las prácticas para identificar el origen de la madera comerciada, revisar los precios anormales frente al mercado, los países que tienen mayor riesgo alrededor de lavado de activos y paraísos fiscales, para prevenir futuras pérdidas de ingresos debido a facturación fraudulenta.

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