3.100 millones de dólares

¿Se alcanza a imaginar usted cuánto son 3.100 millones de dólares? Convertirlos a pesos no ayuda mucho porque son tantos ceros que se confunde uno más: son un poco más de siete millones de millones de pesos ($7 billones). Entonces hay que comparar esa cuantiosa cifra con algunas variables económicas para tratar de comprender su magnitud: por ejemplo puede uno decir que 3.100 millones de dólares son el doble de las exportaciones colombianas de café en época de bonanza, o cuatro veces las exportaciones de flores. En relación al gasto público, esa cifra equivale a la totalidad de los gastos de funcionamiento del Gobierno Central, o a dos veces el total de la inversión pública. También equivaldrían a los ingresos mensuales de 17 millones de trabajadores que ganaran el salario mínimo.

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enero 31 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-01-31

No cabe duda, pues, que 3.100 millones de dólares son mucha plata. Ahora trate de imaginarse toda esa cantidad de dinero puesta en billetes, o en rama como se dice coloquialmente. De seguro se necesitan varias tractomulas para transportarlos y todo un ejercito de guardias para cuidarlos. ¿A qué vienen todas estas comparaciones? Son para ayudar a entender las dimensiones del hecho económico (también social y político) más importante del año pasado: el ingreso al país de 3.100 millones de dólares de dineros del narcotráfico. En efecto, según los registros de la Dian, 3.100 millones de dólares fue la cantidad de divisas, en billetes de dólares y euros, que entraron al país en el 2005, fueron vendidas a cambistas, casas de cambio y entidades financieras, consignadas en cuentas corrientes de bancos del exterior, y puestas a circular después en el mercado cambiario a la TRM. No se necesita ser adivino ni tener información confidencial para suponer el origen ilícito de estos 3.100 millones de dólares, pues no hay ninguna exportación legal que genere la traída al país de tal cantidad de billetes. Solo el narcotráfico moviliza efectivo en esas cuantías. Tampoco se puede decir que sean unos ingresos ‘normales’ para el tamaño de la economía colombiana: en la década de los noventa el promedio de ingresos de divisas en efectivo fue inferior a 200 millones de dólares, y es en el Gobierno de Uribe cuando empieza a notarse un incremento significativo, de manera que en solo 4 años se multiplica por 6 el volumen de billetes de dólar que ingresan al país: fueron 540 millones de dólares en el 2002, y 1.200 millones en el 2004, es decir que el año pasado hubo un incremento del 150 por ciento. ¿Se necesita alguna otra explicación de la tendencia a la revaluación del peso a pesar de las masivas compras de dólares por parte del Banco de la República? Es muy probable que el gran aumento de estos ingresos sea un logro de la política de seguridad democrática que le ha devuelto la confianza a los inversionistas para la repatriación de sus capitales. Pero se trata de los ‘inversionistas’ de Santa Fe de Ralito que en las negociaciones con el Gobierno lograron que la Ley de Justicia y Paz les garantizara que no los van a extraditar, ni les van a expropiar sus fortunas de modo que ahora tienen todos los incentivos y garantías para traer sus ahorritos. Por eso el gran incremento de los ingresos de billetes en el 2005, y sobre todo en el último trimestre, después de aprobada la reelección, cuando entraron al país 1.200 millones de dólares en efectivo. Esta descomunal operación de lavado de dinero es la contrapartida económica de otros fenómenos que han sido objeto de la atención pública en días pasados: de una parte la paramilitarización de la política, denunciada por el ex presidente Gaviria, pues es muy probable que una parte de esos capitales ilícitos sean los que se están infiltrando en las campañas electorales. De otra parte, estos billetes son los que deben estar llenando los bolsillos y financiando los gastos de los ‘traquetos’ que, según reportan los periódicos, son cada vez más visibles en las principales ciudades del país. En cuanto a las repercusiones económicas habrá que analizarlas en detalle en próxima ocasión pues hoy se acabó el espacio. Ya se dijo que ingresos de 3.100 millones de dólares en billetes son la principal causa de la caída del precio del dólar, y cabe mencionar también que estos ingresos equivalen a un aumento del 3 por ciento en la demanda interna. Por lo tanto, la aceleración del crecimiento económico y la baja del desempleo no se deben atribuir a las políticas heterodoxas del Ministro de Hacienda sino a los buenos oficios del Comisionado de Paz. 3.100 millones de dólares sirven para explicar muchas particularidades del funcionamiento de la economía colombiana.

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