Los agricultores norteamericanos revelan sus 12 deseos para el 2007

Un cambio radical en la dirección y manejo de las políticas y el presupuesto agrícola en el 2007 constituye el centro de las peticiones que para esta época de Navidad ha formulado uno de los gremios más representativos del agro norteamericano.

POR:
diciembre 22 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-12-22

En su lista de deseos que conforman su Agenda del 2007, ‘The twelve days of Christmas’, el American Farmaland Trust (AFT) que tiene presencia en 23 estados de la Unión, enumera una docena de regalos que el Congreso ‘debería’ darle al pueblo norteamericano. Dado que el año entrante se renegocia el presupuesto agrícola (Farm Bill) para el próximo quinquenio, el gremio dice que es la oportunidad de introducir cambios radicales en su orientación. Las peticiones van desde el fortalecimiento de los programas de conservación de suelos, aguas y bosques, hasta la integración de las políticas de fomento agrícola y seguridad alimentaría con los programas de salud pública dirigidos a reducir drásticamente los problemas de obesidad y diabetes que afecta a la población. En el punto tres de su lista se destaca la solicitud de mayor fondo y en donde plantea la enorme contradicción que se da cuando, de un lado, el gobierno otorga los mayores subsidios a la agricultura productora de granos y aceites, y por otro, ofrece muy pocos incentivos a la producción de frutas y vegetales, como componentes básicos en una dieta saludable. Es también contradictorio, dice AFT, que gobierno gaste al año más de 90.000 millones de dólares en programas de salud pública tratando de contrarrestar las consecuencias de una población habituada a consumir gaseosas y comidas rápidas, sin concertar el aporte que pueden hacer los agricultores para mejorar la oferta alimentaría. Cuando los renglones agrícolas más subsidiados, entre ellos grasas y azúcares, han venido bajando de precio en los últimos 25 años, los precios de las verduras y frutas se han incrementado en un 40 por ciento. Entre tanto, agrega, 36 millones de norteamericanos están afectados por bajos índices de nutrición. En resumen, piden una política que cobije a todos los agricultores, sin importar su tamaño ni ubicación geográfica y que beneficie a todos los consumidores. 90 mil millones de dólares gasta al año el gobierno de Estados Unidos en programas de salud pública tratando de contrarrestar las consecuencias de una mala alimentación.

Siga bajando para encontrar más contenido