Ame su trabajo

Usted siente una íntima alegría cuando se entrega al trabajo con ganas y dedicación y busca la excelencia. Eso era lo que hacía el pintor francés Renoir, uno de los más grandes maestros del Impresionismo.

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junio 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-06-30

En cierta etapa de su vida Renoir se destacó por unos desnudos tan bien logrados que daban la impresión de ser reales. Entonces, un crítico de arte le preguntó cuál era el secreto para pintar unos cuerpos con tanta vida, y el maestro respondió: “Yo me limito a pintarlos una y otra vez, retocando aquí y allá y, cuando ya siento ganas de pellizcarlos, sé que el cuadro esta terminado”. ¿Es así como usted ama su trabajo? ¿Hace las cosas con entrega y pasión, dispuesto a lograr siempre lo mejor? Agradezca su labor y tómela como una oportunidad que se le brinda para servir, hacer el bien y cultivar sus talentos. Venza la rutina, destierre las quejas y haga todo con amor. Así estará satisfecho y dará satisfacción a los demás. Amar el trabajo pide respeto por los demás, compromiso con una misión y capacidad para valorarlo todo. Como decía el escritor inglés Charles Dickens: “Jamás habría podido tener éxito en mi vida si no hubiese prestado a la cosa más insignificante la misma atención y cuidado que la que presté a las cosas más importantes”. ¿Cuida usted los recursos, busca otros nuevos y los aprovecha al máximo? Un experto en la conducta humana decía con gracia que muchas entidades y personas fenecen por “ataques de satisfacción”. Lo tienen todo y quieren más, se creen los mejores y carecen de humildad y pasión para desaprender, aprender y renovarse. Por tanto, ame usted su trabajo, nunca deje de cuestionarse y fíjese estándares de excelencia. Expresión que no conocía pero sí practicaba Renoir cuando se pulía hasta querer pellizcar sus desnudos. Animo, vacúnese contra un virus más peligroso que el de la gripe aviar: el virus de la mediocridad. Cuando usted pone todo el corazón en lo que hace, lo pesado se hace liviano, las dificultades se atenúan y el sol brilla más. Cuando usted ama su trabajo los días no son vacíos, son días llenos de amor y alegría. Escritor - Conferencista "Ame usted su trabajo, nunca deje de cuestionarse y fíjese estándares de excelencia”.

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