Lo que aportan los títulos a la hoja de vida de un profesional

Diana Machado, directora de consultoría de HTM, asegura que los estudios de posgrado le aportan mucho a la hoja de vida. Dice que de diez altos ejecutivos que buscan empleo, nueve cuentan con especializaciones, lo que hace que se demoren un promedio de dos a tres meses en conseguir empleo, menos tiempo que los profesionales sin más estudios.

POR:
julio 29 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-07-29

“Usted puede estudiar una carrera y escoger tener otra actividad. Los tiempos han cambiado y si antes era suficiente con el bachillerato para conseguir trabajo, ahora no basta tener una carrera, es necesario un énfasis en algo. Es preferible a una hoja de vida donde haya de todo y no se sepan cuáles son las fortalezas del profesional”. Para la experta, con el TLC, la globalización de la economía y como se ve el futuro del país, los que más pueden aportarle son los master en administración de empresas o en áreas comerciales y financieras. “En Colombia se sigue pensando que los posgrados en el exterior son mejores y, como consecuencia, quienes los realizan tienen mejores salarios. No es lo mismo un título en Boston que uno de una universidad colombiana. Aunque para citar un ejemplo, instituciones como Los Andes pueden ser mejores en muchas áreas que algunos cursos de Harvard. Solo que muchos se impresionan con eso”, concluye. GANA LA EXPERIENCIA Otra es la opinión de Alexander Bonilla, gerente del grupo GERH, para quien la experiencia en el campo de ‘caza talentos’ le ha demostrado que los títulos empiezan a tener menos peso frente a la experiencia y las habilidades. “Cuando una empresa describe el perfil de un cargo se estipulan requisitos como los títulos de posgrado, pero existe una gran brecha entre la educación formal y el trabajo. Y cuando uno va a la práctica encuentra un vacío enorme. Hay profesionales que a pesar de no tener posgrados cuentan con habilidades sorprendentes y perfiles más ajustados a lo que se busca. Si bien es cierto que los títulos en una hoja de vida hacen pensar que se trata del candidato ideal, las pruebas son las que lo definen”. Por eso, enfatiza en que las universidades y centros de educación formal deben orientar sus currículos al desarrollo de habilidades personales que permitan crear empresa, como liderazgo, y planeación estratégica. PARA MEJORAR El viceministro de educación Javier Botero Álvarez, afirma que el Gobierno busca que los programas sean de calidad para que los títulos sí pasen de ser eso. “En enero se expidió el decreto 1001 que reglamenta los posgrados y ahora todas las instituciones van a tener que presentar una evaluación para obtener el registro calificado, lo que asegurará más calidad educativa”, sostiene. A lo que añade que en ciertas áreas de conocimiento es indispensable, como mínimo, una especialización. “El observatorio del mercado laboral muestra una diferencia grande tanto en el porcentaje de graduados vinculados al sector formal laboral que aumenta si se tiene una maestría o un doctorado. La muestra es que los salarios se duplican para el caso de estos profesionales. Si bien es cierto que existen áreas con salarios más altos como la administración o las áreas gerenciales, es una realidad que, en buena medida, el salario depende de los estudios que tenga el profesional. Para Botero, es parcialmente cierto que sobra gente especializada en determinadas áreas: “Todo lo contrario: es que hacen falta expertos en otras como la academia, las ciencias y la salud”. ES CUESTIÓN DE ACTITUD Y para que haya mayores reconocimientos tanto en avances para el país como en ganancias económicas, sí se necesitan doctores, según el viceministro de Educación. Solo que para convertir ese deseo de ascenso en los campos profesional, personal y laboral, se requieren más colombianos “con actitud y deseo de conocimiento, común en las áreas científicas, de investigación”, concluye Botero. LAS OPCIONES DE MAYOR DEMANDA ESTUDIOS. En materia de posgrados, las alternativas son especializaciones, maestrías y doctorados. En Europa también se habla de diplomados (a diferencia de Colombia, donde pertenecen a la categoría de educación no formal) que equivalen a un año de especialización en un instituto reconocido de educación superior. En todo caso, las de mayor demanda son las maestrías con fines profesionalizantes –para aquellos que se van a dedicar al trabajo de empresa-, luego viene el doctorado, que tiene un mayor énfasis en investigación. Sin embargo, un Mphil (maestría en filosofía) abre la puerta al doctorado y dura tres años. Las maestrías más solicitadas, según Salazar son las abiertas: LLM (Master en Leyes), MA (en artes), MSc (en ciencias); MIng (en ingeniería), MBA ( Master en Bussiness Administration). Toman tres años y son el paso anterior al doctorado (5 años). SE NECESITAN... ÁREAS. El investigador Jorge Yarce sostiene que los profesionales con posgrado se concentran en áreas en las que se necesitan menos: “46 por ciento en física y química, 9 por ciento en ingenierías y 10 por ciento en filosofía. Son escasos los doctores en agricultura y mucho menos los expertos en ciencias sociales, psicología y ciencias medioambientales, profesionales imprescindibles para el desarrollo del país”.

Siga bajando para encontrar más contenido