Autopistas de peaje electrónico pondrían 'freno' a los trancones; Medellín y Cali estudian proyectos

La Concesión Vial del Río, en Medellín, y la vía Bicentenario, en Cali, son los dos proyectos que marchan hacia la realización. Un chip registraría el ingreso y la factura llegaría a la casa.

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enero 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-01-31

Los dos proyectos fueron formulados como una alternativa en la solución de los problemas de movilidad en esas dos grandes ciudades.

Aunque están en una etapa inicial, los planes contrastan con Bogotá, en donde el panorama es poco claro en materia de autopistas y el caos se apodera de la urbe por cuenta de un mayor número de automotores en las calles, la construcción de la fase III de Transmilenio y un megaplan para rehabilitar la malla vial. La propuesta más próxima es la Avenida Longitudinal de Occidente, cuyo trazado quedó definido desde 1988, pero aún está en obra.

En Medellín, la Alcaldía tiene en su poder el estudio de la Concesión Vial del Río, presentado por la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI). Según el director de ese gremio en Antioquia, Fernando Villegas, se trata de una propuesta basada en la habilitación de vías expresas y arteriales, además de una readecuación del espacio público en la ciudad.

"Sería una vía expresa. Se paga un derecho para transitar por ella y no habría caseta sino pórticos de chip o tarjeta prepago", explica el secretario de Obras Públicas de Medellín, Mauricio Valencia.

En Cali también se está comenzando a confeccionar una propuesta similar. Su alcalde, Jorge I. Ospina, invitó a los voceros de la CCI en Antioquia a una reunión la próxima semana para compartir las experiencias de ambos casos.

Por ahora, en la capital del Valle hay más ganas que estudios o diseños, pero es claro el compromiso de los mandatarios de la región y del sector privado para sacar adelante el proyecto. "Indagando, el secretario de Infraestructura, Marco Zambrano, me contó que van a una primera fase de concurso para elegir el diseño, es decir, que estamos realmente sólo en una idea. Lo que puedo anticipar es que hay la voluntad política, tanto del Gobernador como del Alcalde, quienes han coincidido en el corredor ideal, que son las calles 25 y 26. Estas van junto a la línea férrea. Es algo concordante entre las dos administraciones y está acompañado por nuestro gremio", afirmaClaudia Álvarez, directora de la Cámara en el Valle.

El anteproyecto supone un corredor vial de 16 kilómetros que uniría el norte de la ciudad con el sur en 10 minutos. Las administraciones de Cali y del Valle presentarán el 10 de febrero la propuesta a la comunidad y al Concejo.

El profesor de la Universidad de Los Andes Jorge Acevedo dice que si bien ese tipo de propuestas ofrecen alternativas reales a los problemas de movilidad en las grandes ciudades, no hay que perder de vista que deben ser parte de una estrategia más compleja.

"Se trata de darle una solución a la ciudad y en ese sentido el camino va por diferentes trazados. Uno es operar semáforos que en verdad funcionen, tener vías en buen estado y que estén señalizadas, que haya una buena ingeniería para las obras de infraestructura y que exista un verdadero sistema integrado de transporte público", dice Acevedo.

A su juicio, en el caso de Bogotá, se requiere con urgencia vías más sofisticadas para los carros particulares, y así como en otras ciudades ya se está pensando en proyectos de ese tipo, en Bogotá la administración del Samuel Moreno debería estar actuando en soluciones de largo plazo.

"Al restringir la utilización del vehículo particular se puede pensar que el problema está resuelto, pues no circulan carros y no se presenta congestión. Pero lo que la administración debe hacer es que la ciudad funcione con todos sus actores para que sea competitiva. Los viajes que se restringen al extender el pico y placa afectan el empleo", dice.

Una aproximación en Bogotá es la Longitudinal de Occidente

En Bogotá no hay planes definidos en torno a autopistas urbanas, a pesar de que en diferentes oportunidades el sector privado ha planteado esa posibilidad, según lo manifiesta el presidente de la CCI, Juan Martín Caicedo Ferrer. Una de las iniciativas corrió por cuenta de la firma Opain (operador del aeropuerto Eldorado), que propuso un corredor circunvalar, pero finalmente no tuvo acogida.

Sobre el área perimetral de la ciudad se está construyendo la Avenida Longitudinal de Occidente, de 35,6 kilómetros y diseñada con vías de doble calzada, divididos en tres tramos. Tanto el Distrito, como la Gobernación y la Nación se han distribuido la ejecución de las obras, aunque el proyecto no está terminado en su totalidad.

Santiago de Chile, el modelo que se está siguiendo en Medellín

El proyecto de la Concesión Vial del Río, en Medellín, surgió de una visita que en el 2007 hicieron autoridades de la ciudad y representantes de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) en Antioquia a la Autopista Costanera Norte, en Santiago de Chile.

Se trata de la primera autopista urbana que tuvo esa ciudad y fue una respuesta a un problema de movilidad que en 1995 estaba generando pérdidas económicas por 1.500 millones de dólares al año.

Sin embargo, el éxito de ese proyecto, explica José Fernando Villegas, director de la Cámara en el departamento, está en el mecanismo de concesiones de Chile, el cual garantiza la inversión a largo plazo. En el caso del proyecto de Medellín, uno de los puntos que está siendo analizado por la autoridad municipal es el plazo de la concesión, el cual está propuesto a 32 años.

También está por definirse la tarifa del peaje. La propuesta oscila entre 50 y 150 pesos por kilómetro, dependiendo el tipo de vehículo y el cobro se haría mediante el contacto de un chip en el automotor con pórticos metálicos que marcan el recorrido realizado. La factura llegaría a la casa, como sucede hoy con los servicios públicos.

Según Villegas, el próximo martes está programada otra reunión para acabar de ajustar la propuesta.

En Cali ya hay un inconveniente. "La Gobernación pondría 200 millones de pesos y esperaba un aporte del Invías para hacer el estudio (unos 400 millones de pesos), pero el Instituto tiene un impedimento y es que no puede invertir en vías urbanas, entonces están buscando los recursos necesarios para poder lanzar el concurso del diseño", afirma María Claudia Álvarez, directora de la CCI en el Valle.

Entre tanto, ya hay señales de lo que están pensando otras ciudades. Ese es el caso de Bucaramanga, que pidió asesoría del Instituto Nacional de Concesiones (Inco).

RICARDO SANTAMARÍA *
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
* Con redacción de los corresponsales de Cali y Medellín

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