La autorretención y su tarifa

Los grandes contribuyentes están obligados a liquidar y declarar autorretetención en la fuente por los ingresos obtenidos en operaciones forward que se celebren sin la entrega del activo subyacente? Si es así, ¿cuál es base de la autorretención y la tarifa aplicable?

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agosto 13 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-08-13

A partir de la entrada en vigencia del Decreto 1737 de 1999 se señaló que la retención correspondiente a los ingresos tributarios provenientes de contratos forward, futuros y operaciones de plazo de cumplimiento financiero debía efectuarse por parte del beneficiario del ingreso y no por quien efectuaba el pago o abono en cuenta, siempre y cuando el beneficiario ostentara la calidad de agente autorretenedor. La misma norma, a su vez, estableció que quienes tenían la calidad de agentes autorretenedores indicando que correspondían a los mismos señalados en el Artículo 38 del Decreto 700 de 1997 para ser autorretenedores por rendimientos financieros por títulos, a saber: a. Los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios sujetos a retención en la fuente por concepto de rendimientos financieros, sometidos a inspección, vigilancia y control de la Superintendencia Bancaria (hoy Superintendencia Financiera). b. Los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios sujetos a retención en la fuente por concepto de rendimientos financieros, sometidos a inspección, vigilancia y control de la Superintendencia de Valores (hoy Superintendencia Financiera). c. Los demás contribuyentes del impuesto de renta y complementarios autorizados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales. Por su parte, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) para dar aplicación a lo señalado en numeral c de la norma antes trascrita, el 18 de marzo de 1997 expidió la Resolución 1460 señalando como agentes autorretenedores por rendimientos financieros provenientes de títulos a los contribuyentes del impuesto de renta calificados como grandes contribuyentes. En consecuencia, los grandes contribuyentes adquirirán la calidad de autorretenedores por ingresos tributarios provenientes de contratos forward, futuros y operaciones a plazo de cumplimiento financiero. En relación con la base de liquidación de la autorretención el inciso segundo del Artículo tercero del Decreto 1737 de 1999 señala que corresponde a los ingresos que genere el respectivo contrato para el contribuyente en la fecha de cumplimiento o vencimiento del mismo. El ingreso corresponde a la diferencia positiva existente entre el valor del índice, tasa o precio definido en cada uno de los respectivos contratos y el valor de mercado del correspondiente índice, tasa o precio en la fecha de liquidación de los respectivos contratos. La norma prevé que si durante el mes respectivo en uno de los contratos la diferencia determinada con el procedimiento resulta negativa esta se restará de la base de autorretención para el mes correspondiente. En cuanto a la tarifa de retención aplicable debemos remitirnos al Artículo 11 del Decreto 1514 de 1998 que indicó que los ingresos derivados de contratos forward, futuros y operaciones de plazo de cumplimiento financiero constituyen ingreso tributario y para fines de la retención en la fuente les es aplicable el Artículo 401 del Estatuto Tributario, por lo tanto la tarifa de retención fijada y vigente es la señalada por el Decreto 260 del 2001 para ingresos tributarios del 3,5 por ciento. Qué tratamiento fiscal debo dar en mi declaración de renta del año 2006, a los retiros de los aportes voluntarios de los fondos de pensiones y a los retiros de los aportes de los fondos de cesantías realizados en el año 2006, por valor aproximado a 70 millones de pesos los cuales fueron consignados en el año 2005 por el empleador, con ocasión de mi liquidación en la empresa donde laboraba? En primer término nos referiremos al tratamiento tributario que tienen los aportes a los fondos de pensiones. El Artículo 126-1 del Estatuto Tributario establece que los aportes voluntarios que haga el trabajador a los fondos de pensiones no harán parte de la base para aplicar retención en la fuente y serán considerados como un ingreso no constitutivo de renta, ni ganancia ocasional, hasta una suma que adicionada al valor de los aportes obligatorios del trabajador, no exceda del 30 por ciento del ingreso laboral o ingreso tributario del año. El mismo Artículo establece que para que estos aportes tengan el beneficio de ser no constitutivos de renta, ni ganancia ocasional deben cumplir con un periodo mínimo de permanencia de cinco años en los fondos, de lo contrario, los retiros de dichos aportes voluntarios o el pago de sus rendimientos, constituyen un ingreso gravado para el aportante y estarán sometidos a retención en la fuente por parte de la respectiva sociedad administradora. De otra parte, es importante señalar que para el caso de los servidores públicos los retiros de los aportes voluntarios de los fondos de pensiones continuarán exentos de impuesto de renta, siempre y cuando se hubieran realizado con recursos provenientes de indemnizaciones o bonificaciones recibidas como parte de un programa de retiro de personal de acuerdo con el Artículo 27 de la Ley 488 de 1998, sin embargo, los intereses recibidos estarían gravados y sometidos a retención en la fuente de acuerdo con las normas generales de retención sobre rendimientos financieros, por no cumplir con el requisito mínimo de permanencia de los cinco años. Ahora bien, con respecto al tratamiento de los aportes a los fondos de cesantías debemos hacer las siguientes precisiones: El Artículo 56-2 del Estatuto Tributario establece que ‘No constituye renta, ni ganancia ocasional para el beneficiario o partícipe de los fondos de cesantías, el aporte del empleador a título de cesantías mensuales o anuales’. Por otra parte, los Artículos 206 y 207-1 del Estatuto Tributario establecen que cuando el fondo pague las cesantías, éstas serán renta exenta, así como los intereses de las cesantías, siempre y cuando sean recibidas por trabajadores cuyo ingreso mensual promedio en los seis últimos meses de vinculación laboral no exceda las 350 Unidades de Valor Tributario (UVT), equivalentes a 7 millones 33.000 pesos, valor aplicable para el año gravable 2006. Por lo anterior, los retiros de las cesantías constituyen ingreso tributario para el beneficiario en el momento del pago o abono en cuenta realizado por el fondo de cesantías, el cual para el caso de la consulta fue en el 2006 y tendrá la calidad de gravado en los porcentajes que indica el Artículo 206 del Estatuto Tributario, solo si el promedio excede el valor mencionado en el párrafo anterior. En conclusión, en la declaración de renta del año gravable 2006 debería declarar como ingresos gravados los retiros de los aportes voluntarios de los fondos de pensiones correspondientes al 30 por ciento del ingreso laboral del año en que se efectuaron, así como los intereses recibidos, los cuales no cumplieron con el requisito mínimo de permanencia, salvo la precisión realizada para el caso de los servidores públicos. Con respecto a los retiros de los fondos de cesantías durante el año 2006, deberían incluirse como ingresos, y únicamente serán gravados en el porcentaje indicado en el Artículo 206 del Estatuto Tributario, de acuerdo al promedio de ingresos laborales durante los últimos seis meses. Qué efectos puede tener en el impuesto de renta el hecho de prorrogar un contrato de leasing financiero de equipo de cómputo de 24 meses a 48 meses, si el tratamiento tributario para el locatario es el de leasing operativo? De acuerdo a lo contemplado por el Artículo 127-1 del Estatuto Tributario los contratos de arrendamiento financiero o leasing con opción de compra de equipo de computación cuyo plazo sea igual o superior a 24 meses, son considerados como arrendamiento operativo, por lo tanto el arrendatario, tanto para fines contables, como para fines fiscales, registrará como un gasto deducible la totalidad del canon de arrendamiento causado, sin que deba registrar suma alguna como activo y pasivo por concepto del bien objeto de arriendo. Ahora bien, el Decreto 618 del 2004 norma que reglamentó la deducción de los cánones en el leasing operativo indica que la deducción total no puede exceder del resultado de dividir el valor del contrato, por el número de meses de duración del mismo, ni el número de cánones puede exceder de 12 en el respectivo periodo fiscal. Así mismo, señala que en el año de iniciación o de terminación del respectivo contrato, los cánones mensuales que pueden llegar a deducirse en el respectivo periodo fiscal, no pueden exceder el número de meses transcurridos entre la fecha de iniciación y el 31 de diciembre, o los transcurridos entre el primero de enero y la fecha de terminación del contrato. De manera que, si bien es cierto, nuestra legislación tributaria no regula el procedimiento a seguir en el evento en que ocurra la prórroga del contrato de leasing, si cumple con lo establecido en el citado Decreto 618 del 2004, en el caso que nos consulta, no se afectará el tratamiento tributario de leasing operativo previsto en el Artículo 127-1 del Estatuto Tributario.

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