Casa segura, niños sanos

¿Ha pensado cómo percibe un niño la casa en la que vive? De la misma forma como veía el mundo Alicia, cuando bebió un líquido, para disminuir su tamaño y pasar por la puerta que la llevaría al país de las maravillas: una enana en tierra de gigantes.

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septiembre 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-09-30

En ese afán por reconocer todo lo que los rodea y les parece extraño, los niños meten los dedos, la cabeza y hasta la lengua en sitios por los que no caben y no deben. También es frecuente que los pequeños se lleven a la boca los objetos que les llaman la atención, abran puertas o ventanas, para descubrir qué hay después de ellas. Pese a este panorama, una urna de cristal no es el mejor lugar para que un niño permanezca durante su proceso de crecimiento. Tomar medidas adecuadas bastará para evitar tragedias, que en la mayoría de los casos son prevenibles. Anote estas dos reglas de oro, que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Sociedad Colombiana de Pediatría sugieren en su publicación El arte de criar hijos con amor, pautas de crianza. 1. Nunca deje solo a un pequeño menor de 10 años: un segundo basta para que el bebé se ruede de la cama o de la escalera. Un niño o niña no puede estar sin compañía; consérvelo dentro de su área visual. 2. No piense que el niño todavía no es capaz: son frecuentes los accidentes que ocurren, porque los papás no creen que sus pequeños pueden alcanzar el secador que usted dejó conectado en el lavamanos o que pueden enrollarse en el cuello el cordón de la cortina. TIPOS DE ACCIDENTES El pediatra Ernesto Durán asegura que los accidentes más frecuentes se dividen en cuatro grupos. Conociendo estos riesgos, no hay excusa para no aplicar las medidas necesarias. 1. Por traumas y heridas: ocurren, por ejemplo, por las caídas de ventanas y escaleras. Por eso, utilice mecanismos de seguridad en las entradas o salidas peligrosas. En el mercado se consiguen rejas para poner en las escaleras y evitar así, que los pequeños se rueden. 2. Intoxicaciones: los niños no tienen claridad sobre el peligro de un líquido, sin importar que el sabor o el aspecto sean desagradables. Ellos son exploradores y todo les llama la atención. Por eso, lo que les pueda hacer daño como medicamentos, insecticidas, químicos o jabones deben estar en lugares altos o bajo llave. 3. Las quemaduras: pueden ser eléctricas, por fuego o por líquidos calientes. En la cocina se deben usar los fogones posteriores y no dejar recipientes con mangos hacia delante para que los niños los tiren. Es mejor que mientras se cocina, ellos no se acerquen. Tampoco les delegue la responsabilidad de cocinar para sus hermanos y recuerde el peligro que representa la pólvora, incluso en las manos de los adultos. Jamás piense en curar una quemadura con remedios caseros, que agravan la herida. Aplique abundante agua al clima y corra a la central de urgencias más cercana. 4. Ahogamientos: existen dos tipos, por agua en piletas, piscinas e incluso en la tina o el inodoro, afirma Durán. Y ahogamiento por juguetes y objetos pequeños. No se recomienda que la ropa tenga botones cocidos con hilos, que se puedan soltar y llevárselos a la boca. Tampoco deje a la mano monedas u objetos más pequeños que la boca de los niños. El ‘Tour ABC del bebé’ estará este fin de semana en Unicentro (norte) para resolver las dudas más frecuentes sobre crianza. - Para evitar los accidentes, tome medidas preventivas El pediatra Ernesto Durán asegura que en los hogares se debe trabajar por una cultura de la prevención para no tener que acudir al hospital, en el mejor de los casos. "Hay que hac+er un cambio cultural, porque la idea no es que los niños se adapten a los espacios y a las casas, y los padres tengan que perseguirlos porque van a tumbar el florero. Por esencia los niños necesitan explorar, ya que es parte de su proceso de desarrollo para conocer el mundo", dice. Y en este trabajo de prevención está la posibilidad de hablarles a los niños sobre los riesgos a los que están expuestos. No decirles: "sal de la cocina y si no te sales te doy una palmada". La idea es decirles: "la estufa no es para ti, si coges esto te haces daño y te duele", añade Durán. Para el pediatra Jaime Céspedes Londoño, vicepresidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría, la casa debe adaptarse al menor y no el menor a la casa. "Lo mejor es que los padres realicen una tarea muy sencilla: recorrer toda la casa y pensar qué objetos o lugares pueden representar un riesgo para el menor, para así optimizar las medidas de seguridad". Además de explicar la razón de las normas, los adultos también deben dar ejemplo. Si usted se pone las agujas en la boca mientras cose, si pasa la calle con el semáforo en verde, si las cruza por debajo del puente peatonal, indudablemente su hijo o hija hará lo mismo, pues usted es su modelo para ellos. Algunos consejos: * Esconda los interruptores tras muebles que los pequeños no puedan mover o compre las tapas que se encuentran en el mercado, para evitar que los niños metan los dedos. * Enséñele un trato respetuoso con las mascotas, para evitar que una constante molestia del niño termine en una reacción agresiva del animal. * Las cuerdas de las cortinas deben estar lo suficientemente altas para que los niños o niñas no se las enreden en el cuello. * Ponerles cadenas o pulseras a los bebés puede originar que estas pequeñas piezas terminen en su boca.

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