China viene a Colombia por más que los seis aeropuertos que recibirá en concesión

Saben que en 25 años el país tendrá en plena operación el TLC con E.U. y que 3 millones de pasajeros se mueven por el corredor Medellín-Carepa-Turbo.

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marzo 11 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-03-11

El primer paso fue asociarse con las firmas colombianas Fernando Mazuera y Cía., Supertiendas y Droguerías Olímpica, Malibú S.A., Información y Tecnología S.A., Portales Urbanos, Sociedad Colombiana de Inversiones Comerciales, Noarco S.A., Servicios Integrales para Redes y Comunicaciones.

Ellos, con la china Capital Airports Holding Company (CAH), crearon el consorcio colombo-chino Sociedad Operadora de Aeropuertos Centro Norte, al que, la semana pasada, le fue entregado en concesión el manejo de los aeropuertos José María Córdova (Rionegro, Antioquia), Olaya Herrera (Medellín), Los Garzones (Montería), El Caraño (Quibdó), las Brujas (Corozal, Sucre) y Antonio Roldán Betancourt (Carepa, Urabá antioqueño).

Todos están ubicados en lo que para los chinos es la esquina más estratégica de América Latina: el noroccidente de Colombia. Es más, su plan no consiste solamente en hacer un trabajo de obra civil, pues ven al país como objetivo de largo plazo, gracias a su privilegiada ubicación: cerca a Costa Rica, a 20 minutos de Panamá y unos cuantos minutos más de otras capitales de Suramérica.

Alianza colombo-china

Mario Fernando Pinzón, el colombiano que se lanzó hace cuatro años a proponer al dragón chino una sociedad para desarrollar servicios aeroportuarios, ahora respira tranquilo, casi que con serenidad búdica, pero muy dispuesto a emprender la gran obra de su vida, la modernización, mantenimiento y operación de los seis aeropuertos.

Él es el representante legal del consorcio Sociedad Operadora de Aeropuertos Centro Norte, que en octubre próximo recibirá oficialmente los aeropuertos.

El consorcio colombo-chino ganó la licitación en la cual deberá invertir 200 millones de dólares que le aprobaron en una audiencia pública ante distintas entidades locales, departamentales y nacionales por cumplir con todos los parámetros técnicos, jurídicos y económicos requeridos. Un poco más de la mitad de este presupuesto serán asignados al aeropuerto de Rionegro, que tiene el mayor flujo de pasajeros.

"No podemos tomar las decisiones como si siempre tuviéramos que estar en guerra", sostuvo Pinzón. Los colombianos iniciaron su relación con los chinos cuando se ofrecía en concesión el aeropuerto Eldorado. "Dada la venta que les hicimos del país, sus condiciones macroeconómicas, la expectativa de crecimiento y la localización estratégica, se quedaron", expresó.

El interés de la China en Colombia va hacia el sector económico de servicios para lo cual gozan de numerosas acreditaciones internacionales como el aeropuerto internacional de Beijín en vísperas de los Juegos Olímpicos 2008.

Para participar en el consorcio se creó la CAH Colombia S.A que es la filial de Capital Airport, con una participación de 20 por ciento del total.

Uno de los cambios más importantes en este nuevo proceso será la fusión en las operaciones de los aeropuertos José María Córdova, que está en Rionegro y sirve a Medellín, y el Olaya Herrera, ubicado dentro de la misma capital antioqueña, los cuales también se integrarán con Los Garzones, de Montería; El Caraño, de Quibdó; las Brujas, de Corozal (Sucre), y Antonio Roldán Betancourt, de Carepa (Urabá antioqueño).

Sin embargo, la inversión más costosa será para las obras del José María Córdova, en Rionegro, que se llevará más del 50 por ciento del total del presupuesto en una modernización en equipos de seguridad, plataforma, reformas estructurales, recarpeteo de las pistas, entre otras.

La idea de la Aerocivil era juntar un grupo de aeropuertos en una región. Algunos tienen superávit comercial y otros déficit. De esta manera, unos podrán subsidiar la operación de los otros.

Ayudas de aeronavegación, señales e iluminación, calles de rodaje de aviones en los aeropuertos, arreglos en edificios terminales, pistas, equipos en puentes de abordaje nuevos y manejo ambiental, son las obras principales que se realizarán en las terminales en los próximos cinco años.

Se invertirá en camiones de bomberos, scanner de seguridad para detección de explosivos y metales que permiten cumplir con normas internacionales; adecuación del amoblamiento urbano y del flujo de pasajeros para mejorar las conexiones de vuelos, y además habrá un embellecimiento arquitectónico.

En el Aeropuerto de Rionegro el domo de la cúpula será sustituido por uno nuevo, y toda la comunicación y manejo de equipaje hacia los usuarios, tanto pasajeros como de carga, será de última tecnología con información al instante, en línea.

También se hará una red de conducción de combustible y de hidrantes para el suministro de combustible a los aviones, lo que hace más segura la operación; se montarán subestaciones eléctricas y las comunicaciones serán inalámbricas. Además se hará una dotación de sanidad y medicina aeroportuaria.

El aeropuerto Olaya Herrera que atiende la segunda área metropolitana del país en el Valle de Aburrá es patrimonio arquitectónico y esta inmerso en la ciudad, al tiempo que tiene una dificultad para expansión. Ya no se puede pensar en traer aviones más grandes, pero se hará una terminal nueva para aviones privados.

Para los ganadores, ese aeropuerto se complementa con el de Rionegro porque tiene una pista mucho más larga, con zonas para el manejo de cargas más grande y es internacional. Ya no se les puede ver de manera independiente.
 
Alejandra Buitrago
Redaccion de Economía y Negocios

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