El ciclón de pánico que barrió la independencia del banco Wachovia

El ciclón de pánico que barrió la independencia del banco Wachovia

POR:
septiembre 30 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-30

En su primer día de trabajo, en julio, el presidente ejecutivo de Wachovia Corp., Robert Steel, habló sobre una reestructuración para la empresa y sus 120.000 empleados, llamando al banco "una institución importante para la industria y el país" capaz de capear la tormenta.En las dos últimas semanas, se hizo patente que eso no era suficiente para salvarlo de la quiebra.

"Nuestro entorno se ha vuelto mucho más peligroso", declaró Steel, ex subsecretario del Tesoro estadounidense, durante una entrevista el lunes.

Cuando una gran ansiedad se apoderó de los mercados derrumbando la confianza de los inversionistas en Wachovia, a Steel le quedaron pocas alternativas. El ejecutivo concluyó que intentar mantener la independencia de su compañía sería una decisión "egoísta" con potencial de llevar al banco a la quiebra y a una intervención estatal.

En su lugar, Steel firmó el lunes un acuerdo de casi US$2.000 millones bajo el cual Citigroup Inc. asumirá la mayor parte de las operaciones de Wachovia, además de su deuda preferencial y subordinada.

No está claro si Steel permanecerá al mando de las operaciones
sobrevivientes de Wachovia, la unidad de corretaje y gestión de activos, una vez que concluya el acuerdo. Una portavoz del banco dice que el ejecutivo "está completamente comprometido con el éxito de esa transacción".

Los inversionistas y analistas temen que otros bancos estadounidenses sucumban al desplome de la confianza de los inversionistas. Las acciones de todos los bancos regionales
han sido golpeadas esta semana.

"Es imposible no estar preocupado", reconoció Peter Raskind, presidente ejecutivo de National City Corp., un banco de Cleveland que perdió 63,3% de su capitalización de mercado el lunes.

Raskind agregó que las preocupaciones sobre su empresa se basan en "un comportamiento de pánico irracional por parte de los inversionistas que no tiene ninguna relación con los fundamentos (del mercado)". Raskind asevera, sin brindar más detalles, que "el flujo de depósitos de National City se ha mantenido estable". El banco está bien capitalizado, según los estándares de los reguladores, dice, y mejor posicionado financieramente que Wachovia o Washington Mutual.

Los problemas de Wachovia empezaron hace más de dos años con la adquisición de la firma de financiación hipotecaria californiana

Golden West Financial Corp. El presidente ejecutivo del banco en ese entonces, Kennedy Thompson, consideró al acuerdo de US$25.000 millones de "un jonrón con las bases llenas", debido a la reputación de la firma por su estricto proceso de selección
de deudores. Golden West, sin embargo, estaba prestando a personas con un débil historial de crédito en regiones cuyos inmuebles perdían valor, como California y Florida. Al mismo tiempo, Wachovia avanzó agresivamente hacia los inmuebles comerciales, con un portafolio que ahora se está deteriorando
más rápido que los de otros grandes bancos, según el analista de Merrill LynchEdward Najarian.

Con la esperanza de detener la hemorragia financiera, Wachovia recortó sus dividendos este año, levantó US$7.000 millones en capital y suspendió la emisión de hipotecas a tasas reajustables, el principal producto de Golden West. El banco también reemplazó
a Thompson con la llegada de Steel, quien garantizó que la fuerte
reserva de capital y la base de depósitos del banco lo protegerían
de la peor crisis financiera en por lo menos dos décadas.

Steel contrató a un nuevo director financiero y a un experto en riesgos de crédito, empezó a recortar miles de empleos, consideró
la venta de activos débiles y asignó al ejecutivo David Carroll la misión de recuperar su portafolio cargado de activos y préstamos tóxicos. En privado, Steel vislumbraba un retorno a las raíces de Wachovia como una poderosa institución regional, según personas
cercanas. Steel aseguró a los inversionistas que las pérdidas en la cartera concentrada en Florida y California no superarían el 12% previsto por la empresa.

Incluso en semanas recientes, cuando la tormenta financiera ya azotaba a los mercados, Steel continuaba afirmando que su banco "tenía varias opciones". Pero el 17 de septiembre Wachovia empezó a negociar su venta con potenciales compradores. El viernes pasado la situación empeoró. Su acción cayó 27%, lo que suscitó temores de una carrera contra el banco. Wachovia también descubrió que era imposible obtener fondos adicionales. Finalmente, Steel acordó vender la mayor parte de las operaciones del banco a Citigroup.

Siga bajando para encontrar más contenido