Colombianos solo ahorran si están obligados a hacerlo

Los 38,5 billones de pesos que los colombianos tienen consignados en los fondos de pensiones obligatorias y los 7,3 billones en los voluntarios, si bien constituyen un monto importante de recursos, está muy lejos de conformar un verdadero volumen de ahorro a largo plazo para el país. En comparación con otras naciones, el nivel de ahorro de Colombia es muy bajo y lo más inquietante es que se mantiene en picada.

POR:
septiembre 29 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-09-29

En un foro que realizaron ayer el grupo Skandia y la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), el ex ministro de Hacienda, Roberto Junguito señaló que, además de tener niveles muy bajos, el ahorro privado en Colombia sigue cayendo. Citando estudios internacionales, Junguito señaló que para completar el panorama, Colombia ahorra menos de lo que en realidad le correspondería. Por su parte, el presidente de Anif, Sergio Clavijo, señaló que el país muestra un rezago muy grande en materia de ahorro y desarrollo en comparación con países como Malasia que en los años 50 tenía un menor potencial de avance de su economía que Colombia. Por su parte, el presidente de la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y Cesantías (Asofondos), Luis Fernando Alarcón, dijo que no se puede desestimular el ahorro a largo plazo eliminando exenciones tributarias como lo pretende el Gobierno en su proyecto de ley de reforma impositiva. Dijo que la iniciativa estimula la inversión en activos fijos y no en opciones financieras. La reforma financiera lo que hace es estimular a los colombianos a comprar un taxi porque pagará menos impuesto de renta pero no lo estimula a ahorra en opciones financieras porque lo castiga, dijo Alarcón. El tema del bajo nivel de ahorro a largo plazo en Colombia es inquietante en la medida en que tampoco es prioridad para los ciudadanos. Si a un colombiano promedio se le pregunta cuáles son las prioridades financieras que tiene en su vida, la respuesta más segura tendría la siguiente clasificación de mayor a menor: vivienda, educación, salud, recreación y ahorro. El hecho de que el ahorro ocupe el último lugar en la escala demuestra que es necesario fomentar esa cultura como opción básica de desarrollo económico tal como lo hicieron los países asiáticos liderados por Japón y Malasia. Se estima que cerca de un 20 por ciento de la población tiene ingresos familiares de 1’600.000 pesos mensuales en promedio. Cálculos del grupo financiero Skandia indican la capacidad de ahorro de esas personas es de 24,7 billones de pesos al año, de los cuales apenas 3,6 billones se destinan a opciones de ahorro a largo plazo. Santiago García, vicepresidente de Skandia Colombia, señala que los 21 billones de pesos restantes se gastan en algún momento o se mantienen en opciones de ahorro a la vista o alternativas similares. Aunque las personas son conscientes de que el ahorro es importante para su futuro económico y el de sus familias, la verdad es que la mayoría solo lo hace de manera obligada. De hecho, el vehículo de ahorro a largo plazo que mayor penetración tiene en el país lo constituyen los fondos de pensiones obligatorias. Los expertos dicen que se deben fomentar productos de ahorro con deducción en la fuente, los cuales pueden funcionar mejor que aquellos para los cuales se requiere una decisión activa cada mes por parte del ahorrador. Las empresas también pueden aportar a la causa, implementando esquemas de ahorro entre sus empleados. 17,9 por ciento del PIB es el promedio de ahorro histórico de Colombia, muy bajo para estándares internacionales. En China, ese nivel se ubica en torno al 50 por ciento.

Siga bajando para encontrar más contenido