Comprometidos con el trabajo

Abrir las puertas de su empresa a la discapacidad no implica inversiones adicionales o especiales, son las mismas que para cualquier empleado. Sin embargo, puede ganar más en varios aspectos.

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octubre 29 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-10-29

Por un lado están las excenciones y garantías que da la ley (ver nota anexa) cuando se contratan personas con limitaciones y por el otro, un cambio de actitud en el interior de la compañía para romper las prevenciones y prejuicios.Lo que menos quieren estas personas es que las traten diferente. “No reconocen la limitación pero uno siente el rechazo. Sólo queremos que nos den la oportunidad, uno lo que quiere es sentirse una persona más. Muchos compañeros no saben cómo tratarlo a uno y lo sobreprotegen, pero la idea es mostrar que uno es independiente y que si necesita ayuda la pide”, dice Fabio Padilla. Si las dudas vienen por el lado de qué tanto va a rendir una persona, Jorge Mutis, de Teletón, y Angela Giraldo, del Comité de Rehabilitación de Antioquia, las despejan. “Las personas con discapacidad son muy buenas trabajadoras y muy estables, porque como han sufrido tanto rechazo y frustraciones, cuando consiguen un trabajo se aferran a él haciéndolo muy bien. Saben que no tienen la misma movilidad en el mercado y por eso se entregan por completo”.Son personas organizadas, dedicadas y con mucha voluntad y persistencia por los procesos que han vivido.Según Giraldo, las personas con deficiencias auditivas se concentran muy fácil por lo que les riden mucho el trabajo, especialmente en cuestiones mecánicas, porque su pensamiento es más concreto que abstracto.Caso contrario al de los invidentes, quienes desarrollan procesos de pensamiento elevados. “Ellos obtienen niveles educativos más altos que los auditivos”, dice Angela Giraldo.Otra inquietud de los empesarios es el tema de salud, las incapacidades y las probabilidades de accidentes. Las personas que llegan a la empresas ya han adelantado su proceso de reahabilitación y terapias, por lo cual la ida al médico es como la de cualquier otro empleado.Además son muy cuidadosos con ellos mismos. “Las personas con prótesis o muletas, por ejemplo, son mucho más seguras porque ya saben lo que significa una pérdida”.Otra prevención es que no lo puedan despedir si no rinde. No es así, tanto empleado como trabajador adquiren los derechos y deberes que exige la ley.En definitiva, las barreras actitudinales pueden ser más complicadas de superar que las físicas. Para eso todavía hay que seguir sensibilizando a empresarios y trabajadores.

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