Conciencia

Para los sabios nada hay más importante en la vida que llegar a un despertar de conciencia, vivir una especie de deslumbramiento, sentir a Dios de verdad y llegar a la esencia de la vida. Es entender más con el alma que con la mente, a qué viniste a la tierra y dónde está el sentido de la vida. Ese despertar puede lograrse en un camino espiritual o con una sacudida del destino. Sea como sea, nada tiene mayor precio porque un ser consciente es una persona amorosa, serena e iluminada. Para llegar a esa cumbre hay que encontrar la paz del alma en medio del acelere y un consumismo que te consume y te priva de ser feliz, mientras la vida corre veloz. Tú eres un ser bueno y lo que necesitas es aquietarte, conocerte y conectarte con Dios y con tu alma para vivir con sabiduría.

POR:
marzo 31 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-03-31

“En el camino de la sabiduría el primer paso es el silencio; el segundo escuchar; el tercero, recordar; el cuarto, practicar y el quinto, enseñar a otros”. Salomón Gabirol. La sabiduría es un don divino y supera las fronteras de la inteligencia y el conocimiento. Es algo así, como una inteligencia espiritual o un conocimiento de orden superior. La sabiduría nace del permanente contacto con Dios, de caminar en su presencia y hacer su voluntad. Por eso se habla del silencio como medio para interiorizar, aquietar la mente y conectarse con el Creador. La meta es la comunión con Dios para vivir en el amor, la verdad, y disfrutar de paz interior. ¿Qué quieres hacer para llegar allí? Cuida tu espíritu y el Espíritu te cuidará a ti y a los que amas. No te quedes en la epidermis de la vida, aprende a pelar la fruta, dejar la cáscara y llegar al corazón. Si lo haces serás el dueño de tu vida y lo externo no te afectará hasta el punto de robarte la paz del alma. Serás un ser consciente y sabrás que cada acción y cada palabra son una semilla que algún día fructificará. Puede ser ahora o en años, pero se hace según la ley de causa y efecto, que los orientales llaman karma. En frase de Emerson: “el ser banal cree en la suerte, el profundo cree en la causa y el efecto”. Una parte del destino está marcada, pero eres libre y otra parte la determinas con tus decisiones. No eliges todas las circunstancias, pero sí eliges como manejarlas: con amor o con desamor. La clave está en una aceptación serena: en invierno no sueñes con el calor y en el verano no sientas nostalgia por el frío. Conciencia es amar en el ahora. Evade el frenesí de los que sufren en el empeño obsesivo por tener y figurar. Medita, cuida tu alma y viaja hacia adentro. Escucha música relajante, enamórate de la naturaleza y juega con los niños. Admira las flores, asómbrate con el firmamento, lee buenos libros y acércate con paciencia a los ancianos. Desecha los pensamientos hostiles y sé bueno contigo y con los demás vibrando en el amor.

Siga bajando para encontrar más contenido