Consumidores gastan y EE. UU. crece

Washington/agencias. Esta semana, Estados Unidos lanzó al mundo buenas señales sobre su economía, aunque aún sean débiles como para desterrar las preocupaciones por el mejoramiento total de la misma.

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octubre 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-10-30

A los buenos resultados arrojados por la mayoría de las empresas en el tercer trimestre del año, al presentar incrementos en sus utilidades y ventas, y una baja en las solicitudes de subsidios de desempleo, hay que agregar el crecimiento del Producto Interno Bruto entre julio y agosto, que fue del 2 por ciento, frente al 1,7 por ciento del trimestre anterior. La cifra está en línea con las estimaciones del mercado, pero no acaba de ser suficiente para acabar con el alto desempleo que está en 9,6 por ciento. El gran impulso para que se diera este guarismo lo dio el gasto del consumidor, que estuvo a su ritmo más intenso desde el 2006. Este, que representa cerca de un 70 por ciento de la actividad económica del país, creció a un ritmo del 2,6 por ciento en el tercer trimestre tras avanzar un 2,2 por ciento durante el segundo trimestre. Sin embargo, el alza del consumo fue satisfecha en gran medida por las importaciones y no por la producción local. Pese a este positivo informe del PIB, no persuadiría a los funcionarios de la FED, durante su encuentro del 2 y 3 de noviembre, de anunciar una segunda ronda de compra de activos para mantener bajas las tasas de interés y fortalecer la recuperación. Sin embargo, este dato seguramente hará parte del debate. Algunos analistas esperan que la FED anuncie compras de bonos por al menos 100.000 millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro para bajar los costos de endeudamiento y alentar la inversión y contratación de las empresas. La economía está experimentando una lenta recuperación según los estándares históricos, con una tasa de desempleo del 9,6 por ciento, que pone a los estadounidenses cada vez más nerviosos sobre el futuro. Economistas señalan que se necesita un ritmo de crecimiento de al menos un 3,5 por ciento, impulsado por unas exportaciones y demanda interna fuertes para reducir el abultado nivel de desocupación. EMPRESAS TAMBIÉN AYUDAN El crecimiento del país fue impulsado también por un avance del 115.500 millones de dólares en los inventarios empresariales. Este segmento aportó 1,44 puntos porcentuales, pero esto podría traer consecuencias adversas para la expansión del cuarto trimestre. Excluyendo inventarios, la economía se incrementó a una tasa del 0,6 por ciento, por debajo del 0,9 por ciento anotado bajo esta medición durante el segundo trimestre. Aunque el gasto empresarial siguió creciendo durante el trimestre de julio y septiembre, el ritmo se desaceleró desde el periodo anterior, con una moderación notable en la inversión en equipos y software (del 12 por ciento, desde el 24,8 por ciento) tras tres trimestres de sólido crecimiento. ‘Bancos deben prestar dinero’ Bloomberg. Estados Unidos está en peligro de tener un largo periodo de crecimiento económico bajo con escasa creación de empleo y es improbable que la Reserva Federal supere la situación disponiendo más medidas urgentes de estímulo, dijo Christopher Pissarides, el ganador del Premio Nobel de Economía de este año. “Hay un alto grado de riesgo de que haya una década perdida”, dijo Pissarides, profesor de la London School of Economics, en una entrevista en Roma. “La situación es preocupante porque no ha habido tanta creación de empleo como se esperaba”. Pissarides agregó que el menor crecimiento y la ausencia de empleos también hacen que Estados Unidos parezca cada vez más “como un país europeo, pero sin el armazón de la política de bienestar social que Europa tiene”. Para el Nobel, más importante que las medidas que adopte la FED, es que los bancos circulen el dinero. “ Lo que necesitamos es que los bancos empiecen a prestar dinero para la compra de casas y la creación de empleos”. 6,9 por ciento es el índice de desempleo en Estados Unidos, y no se prevé que baje pronto. Bajar el sector inmobiliario Las empresas también aportaron al crecimiento del PIB en el tercer trimestre al aumentar, por primera vez en más de dos años -a un ritmo del 3,9 por ciento anual- sus gastos en la construcción de edificios, oficinas y fábricas. Por el contrario, el sector inmobiliario sigue siendo un lastre en la actividad económica de EE.UU.: la inversión en bienes raíces residenciales bajó un 29,1 por ciento en contraste con el incremento del 25,7 por ciento en el trimestre anterior. La reducción dedujo 0,8 puntos porcentuales del PIB. ADRVEG

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