De la contabilidad creativa a la contabilidad inventiva

La contabilidad creativa tiene origen en la década de 1970, y no parece casual que así sea, coincide con el momento en que la ideología neoliberal alcanza poder en el mundo. En una emergencia simultanea, realizando una función muy especifica dentro del criterio del funcionamiento del mercado libre, mal llamado así porque quienes lo definieron fundamentalmente Smith y Ricardo, con base en el pensamiento filosófico medieval dado que las ideas básicas fueron planteadas por Tomas de Aquino, consideraron que este es la libre concurrencia de múltiples oferentes y demandantes, y el modelo neoliberal es imperfecto, se caracteriza por la libre concurrencia de demandantes y pocos oferentes, en algunos casos y en otros casos, de pocos demandantes y muchos oferentes, son mercados oligopólicos u oligopsónicos.

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febrero 29 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-02-29

Los mercados de la globalización tienen como factor esencial al capital financiero, la producción y el trabajo son globalizados, el capital financiero y el comercio son globalizadores, y en ese entorno emerge la contabilidad creativa como necesidad para el desarrollo de los mercados de capitales, teniendo el objetivo de dinamizarlos. Se hace necesario construir un tipo de información que supere la descripción de las transacciones y se convierta en un instrumento de creación de valor, que trascienda de la medición del beneficio a la gerencia del valor. La contabilidad antes de la década de 1970 no fue constructora de valor, fue un sistema de descripción de transacciones, que tuvo como elemento fundamental el paradigma del beneficio verdadero, describía las transacciones y a partir de esto determinaba los resultados, tan objetivamente como fuera posible. La emergencia al neoliberalismo sepulta al paradigma de beneficio verdadero y lo sustituye por el de utilidad de la información, en crisis pero vigente, determina la producción de información con demanda, la única importante es la requerida por los mercados de capitales y más precisamente capital financiero multinacional. Alrededor del paradigma de utilidad, en especial de la gerencia del valor, se desarrolla la contabilidad creativa, no como manipulación de la información como se le ha tratado de hacer ver, es una estrategia de conversión de la información en un instrumento de creación de valor económico y de valor de mercado de las organizaciones. Los desarrollos de contabilidad creativa los ha aportado la investigación empírica, aplicada para construir soluciones problema por problema, enfoque que asestó un golpe de gracia a las pretensiones de una investigación científica que partiendo de la construcción de una teoría general permitiera por deducción, construir la solución de problemas. La investigación empírica aplica un método inductivo para construir soluciones particulares a problema particulares y ha permitido la emergencia de instrumentos interesantes. No es una manipulación de información, es un instrumento técnico, aporta valor a las empresas. La contabilidad creativa logra sus objetivos a través de estrategias consistentes en incorporar valores que no tiene origen en las transacciones. La primera estrategia es la incorporación de información contable de valores no transaccionales, pero reales, y uno de los elementos fundamentales incorporados son los intangibles. De alguna manera la contabilidad aborda una responsabilidad de desarrollo de pensamiento de frontera porque en la década de 1970 tiene ocasión la sustitución de la economía de la producción por la economía simbólica; la producción inicia su proceso de desplazamiento, el valor de las empresas lo van colocando los símbolos, entre los cuales destacan marcas, formatos de negocios susceptibles de franquiciar, licencias y patentes, en fin aquellos valores que describen la emergente sociedad del conocimiento. La contabilidad en la década de 1970 se contemporiza con los desarrollos de la economía simbólica al incorporar a la información contable valores no transaccionales fundamentalmente intangibles, formados por la experiencia, el posicionamiento de mercado, la moda administrativa llamada fidelización; esos intangibles son valorados y reconocidos, creando representaciones de empresas mas grandes en su tamaño financiero, mas solventes por su patrimonio dentro de la ecuación contable. La segunda estrategia corresponde a la transformación de la economía, es la incorporación de nuevos métodos de valoración, abandonando la construcción de representaciones con base en costo histórico como única medida e incorporando valores de mercado, de compra o reposición, de venta o realización, algunas formas financieras como el valor presente neto, trascendiendo la teoría del valor trabajo, sustento del costo histórico hacia el valor utilidad, valores de satisfacción determinados por el mercado pero manteniendo una base objetiva de valoración, consideración de que el valor es una característica intrínseca del objeto valorado que permite la función contable de control. Estas cualidades de la información relativas a la valoración sobrevivieron hasta la década de 1990, cuando aparece una perversidad, que puede excluirse del modelo de contabilidad creativa, la emergencia del valor razonable. El valor razonable no es una invención neoliberal, tiene sus orígenes en las teorías del precio justo, verdadera traducción del concepto. En la filosofía medieval, los trabajos teóricos más importantes sobre precio justo, los desarrolló Tomás de Aquino, es el precio en que se puede transar un bien en un mercado activo, pero concebido en las condiciones primigenias del mercado libre, que no corresponden a las de los mercados imperfectos de la globalización. En estos mercados el valor de los bienes deja de ser cualidad de ellos y se convierten en cualidad del sujeto que valora, se origina un desplazamiento de la valoración objetiva a la valoración subjetiva que corresponde a otro modelo, la contabilidad inventiva. Los grandes mecanismos de construcción de la contabilidad creativa son la vinculación de valores no transaccionales y la incorporación de métodos multivalorativos, falsando el principio de unidad monetaria, reemplazándola por el poder adquisitivo u otros conceptos de valor. La contabilidad creativa se desarrolla para fortalecer la posición de las empresas en los mercados financieros, mejorando su imagen pública, estabilizándola, pero también para debilitarla si a la empresa o al mercado, le interesa, por ejemplo en los procesos de privatización de empresas estatales, incorporando el factor riesgo, para demeritar el valor de las empresas y venderlas por debajo de sus valores reales. Contabilidad Inventiva Es la utilización de información para representar realidades deseadas, en violación, inobservancia de la regulación contable e inclusive de la regulación legal. Las estrategias de la contabilidad inventiva no son las de la contabilidad elusiva, sus prácticas merecen censura social y genera a los contadores responsabilidad judicial, penal. En el ejercicio del control independiente u organizacional el primer asunto a resolver es la política contable de la entidad, si está orientada a la objetividad, o es una política agresiva, es decir la utilización de la contabilidad para hacer ver una realidad mejor de lo que es, o es una política conservadora orientada a la minimización de las características reales de las organizaciones. El desarrollo de esas metodologías de control es responsabilidad actual y urgente de investigadores. En conclusión, la contabilidad creativa constituye un desarrollo de la tecnología contable correspondiente con las exigencias del entorno, contemporizó las prácticas contables con la emergencia de la economía simbólica y la sociedad de la información, ha sido calumniada. La contabilidad elusiva permite dentro de la regulación, no en marcos éticos, producir la realidad deseada y no la realidad real y la contabilidad inventiva constituye una práctica criminal.WILABR

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