Un cristal más oscuro

Todo depende del cristal con que se mire. Para los optimistas, la cifra trimestral de crecimiento dada a conocer por el Dane el viernes pasado es una buena noticia. Y es que si bien un resultado de 4,1 por ciento frente al mismo periodo del 2007 no es el mejor, resulta aceptable al cabo de años de fuerte dinámica. En contraste, los pesimistas opinan que lo ocurrido es el presagio de peores males, pues los datos confirman que la desaceleración es un hecho y que por primera vez en más de un trienio hubo una contracción, pues frente al nivel alcanzado en el trimestre finalizado en diciembre, la economía tuvo una reducción del 0,9 por ciento. Por otro lado, están quienes hablan del impacto de la larga temporada de Semana Santa que afectó el normal desarrollo de diferentes actividades, así como del efecto de la huelga de Cerro Matoso que golpeó tanto a la producción minera como a la industrial.

POR:
junio 30 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-06-30

Pero más allá de las diversas explicaciones, lo cierto es que hay evidencias incuestionables sobre una moderación en la dinámica económica. Así lo comprueba el hecho de que atrás quedaron las tasas de expansión de dos dígitos que llegaron a caracterizar a una que otra actividad. Ahora, las mejores cifras fueron las del sector financiero cuya tasa de aumento frente al primer trimestre del 2007 fue de 7,5 por ciento, seguido por el transporte con 7,4 por ciento y la minería con 5,2 por ciento. Dentro del grupo de los mediocres volvió a quedar el ramo agropecuario, con una variación positiva de 3,8 por ciento, explicada ante todo por la producción cafetera, mientras que el comercio y la industria, que habían sido líderes, quedaron atrás con el 3,1 y el 2,1 por ciento. No obstante, ningún balance fue peor que el de la construcción, con una caída del 5,8 por ciento, que resultó sorpresiva para los analistas. Según el Dane, el resultado obedeció a la disminución del valor agregado de obras civiles en 24,5 por ciento y al aumento de edificaciones en 25,4 por ciento. En el primero de los casos, y de acuerdo con Planeación Nacional, el lento comienzo en la ejecución de planes por parte de las nuevas administraciones municipales se sumó a las demoras en la iniciación de obras a cargo del Gobierno. Por su parte, aunque el metraje licenciado para vivienda o centros comerciales va en descenso, todo indica que los constructores decidieron completar los proyectos para los cuales tenían aprobación. Una mirada desde otro ángulo comprueba que la demanda interna también va más despacio, pues el incremento fue de 5,4 por ciento, la mitad de lo registrado en el último trimestre del 2007. Si bien la inversión sacó la cara al llegar a 10,1 por ciento, el consumo de los hogares bajó hasta 3,9 por ciento, algo que concuerda con la evolución de la cartera bancaria o con la menor propensión a la compra de electrodomésticos que revelan las encuestas. Todo lo anterior coincide con las expectativas de quienes predijeron una desaceleración que ha tenido que ver tanto con las medidas tomadas por el Banco de la República para combatir la inflación, como con el complejo entorno internacional originado en la crisis de los Estados Unidos y en los altos precios del petróleo y los alimentos. Pero como la cifra revelada estuvo un poco por debajo de los pronósticos, la pregunta es si la tendencia observada al comenzar el año va a seguir en el resto del 2008. Al respecto los expertos afirman que el segundo trimestre puede ser un poco mejor, tal como lo confirman las cifras industriales de abril, así como el menor desempleo observado en mayo. Sin embargo, buena parte de los factores que pueden influir sobre el semestre que comienza, están en pleno desarrollo. Así, mientras es predecible que las obras de infraestructura repunten, falta ver si la tasa de cambio ayuda a que los sectores exportadores logren recuperarse de los golpes ya recibidos. Por otra parte, es fundamental la confianza de los consumidores, algo para lo cual no ayuda el choque de trenes entre el Ejecutivo y la Corte, pues la experiencia muestra que cuando los poderosos se enfrentan, la gente prefiere guardarse la plata en el bolsillo. '' Las cifras de crecimiento del primer trimestre del año, confirmaron las expectativas en torno a una desaceleración de la economía colombiana.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido