Cultura de calidad, meta permanente para Alpina

Con la precisión con que se elabora un reloj suizo, Alpina cuida la calidad en todos sus procesos.

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mayo 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-05-31

Este fue el legado de los fundadores, que se convirtió en regla de oro: "La calidad no se puede sacrificar a cambio de rentabilidad, no se puede cambiar por nada. Hace parte del código genético de la compañía" dijo su presidente Julián Jaramillo. Por tercer año consecutivo Alpina fue elegida como la empresa colombiana en calidad de productos. Para sus directivos, este es el resultado de una política consistente por ofrecer al mercado productos en los cuales la calidad se convierte en valor agregado y en elemento de diferenciación. Para que la implementación de un proceso de calidad sea exitosa, el concepto tiene que hacer parte de la cultura de la empresa y de cada uno de sus trabajadores. Ese es el caso de Alpina, una empresa en la que calidad e innovación son improntas de su razón de ser corporativo. En ese contexto, acreditar los procesos no se convierte en un camino tortuoso, las certificaciones refrendan la realidad del trabajo. La compañía no trabaja para obtener certificaciones, éstas simplemente confirman el nivel de la labor diaria. Para mantener y mejorar la calidad, Alpina está atenta a identificar e introducir en los procesos productivos los cambios e innovaciones que la garanticen. Todas las plantas han evolucionado a niveles de vanguardia internacional. El equipo responsable de la gestión de calidad ha incorporado, no solo a las áreas de producción, sino a todas las áreas de gestión de la empresa, con un cometido único: solo se hace lo mejor. Cuando se encuentra un producto que tiene problemas de calidad en el punto de venta, se recoge sin costo. Se analizan las razones de la devolución y en caso de dudas, se hace un seguimiento al producto, a partir de un modelo definido al interior de la empresa. De hecho, de las plantas de Alpina no sale ningún producto sin las rigurosas verificaciones del proceso de producción. Para mantener altos niveles de calidad la relación con los proveedores es importante. Alpina los considera como socios. El objetivo ha sido generar compromisos de los proveedores con los estándares de calidad, profundo conocimiento de las condiciones en que realizan su labor y asesoría permanente. Se ejecutan programas de calidad certificada desde las plantas de los proveedores. Para mantener la calidad en productos perecederos, como los lácteos, la clave de Alpina ha sido el celo en el tratamiento de alimentos perecederos. Solo los altos estándares en los procesos, desde la selección de la mejor leche, hasta garantizar no romper la cadena de frío y hacer frecuentes análisis de laboratorio, hacen que el producto resultante garantice la promesa a los clientes y satisfaga sus expectativas. La calidad hace parte del código genético de la compañía y no se puede sacrificar” Julián Jaramillo.

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