Se debe pedir con fe y agradecer con el corazón lo que se pida

Existe la creencia popular de que no es ‘correcto’ pedirles a seres espirituales, como lo son los Ángeles, cosas materiales. ¡Por supuesto que podemos hacerlo! Ellos son conscientes de que habitamos un mundo material y, por ende, tenemos necesidades de esa índole.

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diciembre 22 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-12-22

Su objetivo es ayudarnos a ser felices, aunque esto no quiere decir que crean que solo seremos felices si somos millonarios o famosos. Su real objetivo es ayudarnos a obtener lo que necesitamos para dejar de preocuparnos por eso y así poder tener paz interior y dedicar nuestra energía a cumplir con nuestra misión, ofreciéndole al mundo nuestros talentos e intereses innatos. Si desea mejorar sus condiciones de trabajo, si quiere tener otra actividad laboral, o cambiar de vivienda y, en general, si anhela un cambio favorable en sus condiciones de tipo material, no dude en pedir a los Ángeles. Esta es una forma de comunicarse con ellos. Escriba. Tome un papel y enumere aquello que desea alcanzar en el aspecto material. Hágalo de todo corazón, como si estuviera escribiendo una carta a su mejor amigo (de hecho, ellos lo son), con total honestidad y sin temor de que está pidiendo demasiado. Pida todo lo que desea desde el fondo del corazón. En esta época de fin de año, puede -luego de escribir esa carta- conservarla en un lugar secreto y leerla cada noche. Finalmente, el 31 de diciembre, quémela y entregue sus peticiones al Universo, confiando en que éste le entregará lo que más le conviene para el próximo año. Medite. Otra manera de contactar a los Ángeles y enviarles nuestras peticiones es a través de la meditación. Esta época es especial para hacerlo. Tome unos minutos en los que no vaya a ser interrumpido, cierre los ojos, relájese y respire lento y profundo. Luego, visualice la imagen de aquello que desea ver cumplido. Una manera fácil que ellos me han enseñado, consiste en imaginar un símbolo que represente dicho deseo. Por ejemplo, si anhela que las ventas de su compañía aumenten, puede visualizar una curva ascendente; vea su negocio lleno de clientes haciendo fila para adquirir sus productos, o simplemente puede imaginarse usted mismo muy sonriente diciendo: “estoy logrando todos mis objetivos con mi negocio. Estoy feliz por ello”. No olvide dar las gracias a Dios y a los Ángeles por los favores recibidos. Este acto es muy poderoso, pues al hacerlo se reconoce el accionar de Dios sobre nosotros y damos ya por hecho (fe) que nuestro deseo nos ha sido concedido. Los Ángeles tienen tareas encomendadas. Es así como existen unos para los diferentes temas de la vida. Si quiere pedir a alguno en especial sobre el aspecto material y económico, le sugiero tener presente al Arcángel Chamuel (también conocido como Samuel), quien nos ayuda a obtener todo lo nuevo: un nuevo trabajo, nueva casa, nuevo carro, nuevos clientes, etc. Los Ángeles están ahí, listos a escuchar nuestros deseos, no intervienen hasta que sean invocados.

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