Una década con avances

Un dicho muy usado en la cultura anglosajona sostiene que “entre más cambian las cosas, más permanecen igual”. Esa expresión tiene algunos partidarios en Colombia, pues hay quienes ven al país montado en una especie de bicicleta estática, con lo cual se vuelve imposible avanzar en la solución de los desafíos de siempre. Pero más allá de esa cuota de escepticismo y ahora que se aproxima el final de la primera década del siglo, vale la pena examinar si las cosas son diferentes o si lo único que ha variado fundamentalmente es el calendario.

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diciembre 24 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-12-24

Afortunadamente, la evidencia disponible deja en claro que los colombianos han progresado. Esa afirmación no desconoce que los índices de pobreza del país son muy elevados, que el desempleo es el más alto de América Latina, que el índice de desigualdad es el mayor de la región, que la corrupción asoma su fea cara periódicamente o que la violencia sigue dando zarpazos. No obstante, sin desconocer esos enormes obstáculos, alimentados en buena parte por el tráfico de drogas y la presencia de grupos armados ilegales, el parte de los pasados diez años es alentador. Ese veredicto es claro en el campo económico. A pesar de que el 2009 fue un periodo de estancamiento productivo, dicho resultado no demerita lo ocurrido con posterioridad a 1999, cuando Colombia tuvo la peor contracción desde que empezó a llevar estadísticas hace poco menos de un siglo. Un año después se dio una recuperación que fue tímida en un comienzo, pero que ganó vigor con el transcurrir de los meses. Gracias a ello, el crecimiento promedio que fue del 2,86 por ciento durante la década pasada, llegó a 4,6 por ciento entre 2001 y 2008. Incluso en el lustro transcurrido entre 2003 y 2007, la expansión fue una de las mayores de la historia, con una tasa media del 5,9 por ciento anual. El salto es todavía más notorio en términos absolutos. El Producto Interno Bruto en dólares corrientes pasó de 98.107 a 242.447 millones de dólares entre 1999 y 2008, mientras que el ingreso por habitante subió de 2.072 a 5.613 dólares. Descontada la inflación, el avance acumulado del PIB en la década es cercano al 50 por ciento, casi 10 puntos por encima del promedio latinoamericano. Con excepción de Perú, ninguna otra economía importante de la región tuvo una dinámica similar. Otros indicadores son favorables. Tal es el caso de las exportaciones que han cambiado de dimensión, pues si en 1999 llegaron a 11.617 millones de dólares -la cifra récord de ese momento- nueve años más tarde la marca quedó en 37.626 millones de dólares. Aun en el 2009, que vino acompañado de una baja notoria en los precios de los productos básicos, las ventas al exterior deberían cerrar por encima de los 30.000 millones de dólares. Esos hechos explican que tanto exportaciones como importaciones hayan avanzado cerca de cinco puntos porcentuales a cercanías del 15 por ciento, si se miden como proporción del PIB. En términos prácticos ello implica que la inserción de Colombia en la economía mundial es una realidad evidente. De la mano de esa situación, ha aumentado también el nivel de reservas internacionales que llegaron a 25.311 millones de dólares el pasado 4 de diciembre. En contraste, la deuda externa del país ha descendido notoriamente hasta llegar a 14,1 por ciento del PIB, menos de la mitad de lo observado en la década pasada. También es destacable lo ocurrido con la inflación que este año podría cerrar en cercanías del 2 por ciento, cifra equivalente a la de 1955 cuando empezó la medición de la canasta familiar. Gracias a ello el costo del dinero ha decrecido, pues de un nivel promedio de 21,3 por ciento en la tasa de interés DTF -que sirve como base para ciertas operaciones de crédito- se ha pasado a uno apenas superior al 4 por ciento anual. Todo lo anterior debería ayudarles a los escépticos a contemplar la realidad con mejores ojos. Es cierto que Colombia tiene mucho camino por recorrer antes de ser considerada una sociedad justa y próspera, pero ojalá el balance para la década que viene sea todavía mejor que el que le corresponde a la que acaba de terminar. '' Más allá de los tropie- zos conocidos, es claro que el salto del país en los pasados diez años fue notorio, tanto en el Producto Interno Bruto y el ingreso por habitante, como en los principales agregados económicos.WILABR

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