Degradación ambiental vale $7 billones

La degradación ambiental le está pasando una cuenta de cobro de 7 billones de pesos a la economía colombiana, es decir, el 3,7 por ciento del PIB, debido a los mayores índices de mortalidad y morbilidad y a la reducción de la productividad que provocan.

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septiembre 13 de 2007 - 05:00 a. m.
2007-09-13

Así se desprende de un estudio realizado por el Banco Mundial, el cual hace parte de una serie de 15 estudios que contrató el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, para establecer el diagnóstico ambiental del país. A pesar de haber logrado avances significativos, tales como la creación de un sistema de parques nacionales y reservas forestales que abarcan casi una cuarta parte del territorio nacional, así como el desfase gradual de la gasolina con contenido de plomo, Colombia aún debe enfrentar el reto de desacelerar y revertir la degradación ambiental y, al mismo tiempo, fortalecer los procesos de planificación y gestión ambiental que ha iniciado. De acuerdo con el estudio Prioridades ambientales para la reducción de la pobreza en Colombia, que se llevó a cabo como parte del Análisis Ambiental de País (AAP), los problemas que resultan más costosos para la economía colombiana son: la contaminación atmosférica urbana e intradomiciliaria, los servicios deficientes de abastecimiento de agua, saneamiento e higiene, los desastres naturales como inundaciones y derrumbes y la degradación de los suelos. Lo peor de todo es que la carga de estos costos recae con mayor peso sobre los segmentos vulnerables de la población, especialmente en los niños pobres menores de cinco años. Se calcula que los costos de esto son del 3,7 por ciento del PIB, lo cual se refleja principalmente en el aumento de la mortalidad y la morbilidad, lo mismo que la disminución de la productividad, dicen los autores del estudio, Ernesto Sánchez-Triana, Kulsum Ahmen y Yewande Awe. Una de las recomendaciones del análisis es que los gastos corrientes se podrían adecuar más a las prioridades de los grupos de población de ingresos menores, o a los problemas más urgentes relacionados con el costo de la degradación ambiental. “Se precisa actualizar la agenda de gestión ambiental ante este cambio de prioridades, para pasar de atender únicamente las cuencas hídricas y los bosques a enfrenar problemas de salud ambiental”, indicó el informe en una de sus recomendaciones.Agua y desastres naturales Si bien Colombia ha alcanzado logros importantes en la reducción de la mortalidad infantil, incluida la correspondiente a las enfermedades diarreicas, los costos relacionados con la morbilidad diarreica provocada por el agua contaminada y las precarias condiciones higiénicas de los niños y adultos continúan siendo elevados. “Aproximadamente el 9 por ciento de la población carece de acceso a una fuente de agua mejorada y la falta de alcantarillado en el 20 por ciento de los centros urbanos constituye un grave problema ambiental par el país”, relata el estudio. En Colombia, la proporción de años de vida ajustados en función de la discapacidad (años de vida perdidos) atribuibles al agua contaminada oscila entre el uno y el 1,9 por ciento del PIB, una cifra semejante a la del resto de América Latina, salvo la de otros países como Bolivia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua, cuya proporción es más alta. Los desastres naturales también tienen un impacto en la población más vulnerable de Colombia, que, en promedio, enfrenta 2,97 desastres naturales al año, la tercera tasa anual más alta de los 19 países de la región. La mayor cantidad de desastres naturales la constituyen las inundaciones y derrumbes. En el último cuarto de siglo, el país vivió seis terremotos de gran magnitud, tres erupciones volcánicas, tres aludes y tres avalanchas. Se calcula que, entre 1993 y 2000, más de 4 millones de colombianos se vieron afectados por desastres naturales, cuyo costo anual fue de aproximadamente 453 millones de dólares (11,5 por ciento del PIB de 1995) y de 30.000 muertos. El estudio sugiere la aplicación de acciones integrales, que comprendan adoptar medidas para evitar los asentamientos humanos en zonas de alta vulnerabilidad a los desastres naturales. Colombia podría enfrentar su problemática ambiental urbana (vivienda, planeación urbana y manejo de desechos) al incluirla en los Planes de Ordenamiento Territorial (POT); evitar asentamientos informales.Contaminación atmosférica La contaminación atmosférica representa uno de los problemas más generalizados y graves que afrontan las ciudades y las zonas rurales de Colombia. “Aunque los niveles de contaminación del aire son moderados en la mayoría de las ciudades, el hecho de que casi el 50 por ciento de la población viva en zonas urbanas de más de 100.000 habitantes produce sustanciales efectos agregados en la salud, relacionados principalmente con material particulado”, indicó el documento. El análisis revela que la mayor parte de los costos inherentes a la contaminación atmosférica urbana está ligada a la mortalidad y la morbilidad. Cada año ocurren cerca de 6.000 muertes por causa de la contaminación del aire ambiente. Se calcula que unas 1.100 muertes prematuras se encuentran relacionadas con la exposición a la contaminación intradomiciliaria, como resultado de la utilización de la leña, carbón y otros combustibles sólidos. La contaminación urbana causada por el transporte y la industria es crítica. Una primera aproximación indica que en Bogotá, las concentraciones de PM10 (material particulado de tamaño inferior a 10 micras) son semejantes a las de otras ciudades latinoamericanas afectadas, entre ellas Ciudad de México y Santiago de Chile. Pero las diferencias en la media de las concentraciones de PM10 son mucho más grandes cuando se comparan con las de ciudades externas a la región. “Algunas ciudades con sectores de producción industrial y transporte de proporciones superiores, como Los Angeles, Tokio y Roma, han logrado reducir con éxito sus concentraciones de material particulado en el ambiente a niveles inferiores a los de Medellín y Bucaramanga. En una encuesta realizada a 2.600 personas, que sirvió como base para soportar el estudio, cerca del 80 por ciento de los entrevistados calificó la contaminación del aire como el problema ambiental más grave, aunque entre los diferentes grupos de ingresos se presentaron diferencias significativas en la percepción de las prioridades.

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