Deportes / “Yo soy el mismo de hace 20 años”: Orlando Duque

Con un tono de sencillez y tranquilidad el deportista colombiano, nueve veces campeón mundial en cla

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enero 07 de 2011 - 10:54 p.m.
2011-01-07

 

El deportista vallecaucano recuerda cuando, terminando la primaria, iba a jugar fútbol con sus amigos a una cancha cerca a la piscina panamericana en Cali y se encontró con su profesión. Afirma que le gustaba la piscina de clavados por el intenso azul y la intriga de su fondo lo abordaba constantemente.

 

“Yo tenía 9 años, la edad perfecta para empezar a entrenar, cuando el profesor de clavados vio nuestro interés por el tema y nos invitó a la práctica. Iba junto a unos compañeros del colegio, de los cuales solamente yo continué con la profesión”.

 

Para Duque, la sensación de los clavados no cambia mucho, pues para él siempre está esa parte emocionante. “Lo que me gustó al principio, que era saltar y hacer giros mortales, aún me gusta hoy en día. La única diferencia es el nivel de complejidad. Pero lo que más me atrae es el tener que hacer funcionar mi cuerpo con el deporte”, afirmó el caleño de 36 años.

 

Al hacer referencia a las aptitudes que debe tener un clavadista, el nueve veces campeón mundial afirma que son tres características fundamentales: tener sentido de orientación de cómo está el cuerpo en el aire, saber manejar el nivel de estrés en cuanto a la altura y ser disciplinado.

 

En poco tiempo Orlando Duque logró un gran nivel competitivo, el cual ha mantenido durante varios años. “En el primer campeonato mundial al que fui invitado quedé de segundo y recuerdo que el siguiente año me llevé el título en la mayoría de competiciones en las que participé”, asegura el colombiano que vive en Hawái desde hace 12 años.

 

Duque, quien entrena en promedio 600 minutos cardiovasculares durante la semana, describe como ‘especial’ lo que siente cada vez que lleva en alto la bandera colombiana. “Desafortunadamente mucha gente en diferentes países, no todos, tienen una imagen de nuestro país basada en lo que reflejan las noticias internacionales. Pero lo que trato es de cambiar esa cara que las personas tienen de Colombia y es gratificante que veas que por lo general la gente que está ganando las competencias son americanos, o son europeos o ingleses y el hecho de que esté un colombiano ahí es emocionante. A mí eso me llena de alegría y esperamos que se sigan dando excelentes resultados”, asegura con emoción el atleta que ha conseguido obtener dos veces récord Guinnes. El primero de ellos fue por tener el mayor número de campeonatos mundiales y el segundo por ganar el mejor puntaje en un solo clavado.

 

Para Orlando Duque su vida actualmente no se diferencia con la que llevaba hace algunos años. Afirma que cuando viene a visitar a su familia a Cali desde Hawái lo emociona encontrarse con sus amigos de infancia y sus seres queridos.

 

“Mi trabajo hoy en día es el deporte y simplemente trato de hacerlo de la mejor manera. Se que mi familia y mucha gente se siente orgullosa de mis resultados, pero yo soy el mismo Orlando de hace 20 años, que estaba en el colegio y que iba a las piscinas panamericanas. Mi trabajo me ha llevado a otras situaciones y a conocer otros países pero las cosas siguen igual”.

 

En la actualidad, Orlando Duque se prepara para la temporada que inicia en febrero. “Vamos bien, que es lo importante; estoy logrando los clavados que tengo en mente y falta ponerla en un trabajo junto y ejecutarlas desde los 27 metros de altura. Si funcionan bien, creo que podré meterme en la pelea dentro de los primeros del mundo para la temporada 2011”, concluyó Duque.

 

El entrenamiento de un campeón

 

El vallecaucano tiene un programa de entrenamiento en el cual hace en la primera semana 500 minutos de ejercicio cardiovascular, la siguiente semana 600 minutos, en la que sique hace 700 minutos y la cuarta semana hace una recuperación de 400 minutos.

Dentro de la rutina está correr, hacer bicicleta y remar. Además hace ejercicios de fuerza en las piernas y enfatiza trabajando el tronco, pues asegura que en el aire la espalda y el estomago son las parórganos que ayudan a mover y a tener un mejor impacto al llegar al agua.

 

A parte de eso, hace de 3 a 4 veces al día un entrenamiento específico de clavados en la piscina de la Universidad de Hawai con el equipo de dicha institución.

 

A su vez, hace entrenamiento mental para ayudar a visualizar la altura al momento de saltar y controlar los nervios y el estrés antes del salto.

 

Julián Restrepo Carrero

Redactor Portafolio.com.co

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