Los derechos humanos en las empresas

La convención de Naciones Unidas por los Derechos Humanos (DDHH) de 1948 y los demás instrumentos que la complementan, entre ellos las convenciones de la OIT en relación con los derechos en el trabajo, son instrumentos estrechamente relacionados que configuran el marco global de protección de los derechos de las personas en general y en particular en las relaciones en el trabajo, y representan, junto con el medio ambiente, la esencia de la responsabilidad social de las empresas.

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septiembre 28 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-09-28

No obstante, los Estados son los principales responsables de la protección de estos derechos y le corresponde a cada ciudadano, y en especial a los corporativos, es decir las empresas, asegurarse de que en su ámbito de acción estos no se vulneren y se den las condiciones para su protección y promoción. Por esfera de influencia, se entiende como el sistema de relaciones todas las operaciones que una empresa establece, es decir, con trabajadores, consumidores, contratistas, comunidades vecinas, y todo aquel conjunto humano y natural con quien se establecen lazos contractuales, políticos, económicas y geográficos. En su definición básica, los Derechos Humanos protegen tres temas: La vida y la seguridad de la persona. Desarrollados, entre otras cosas, a través del derecho a la vida, la libertad y la seguridad; el derecho a no ser sometido a esclavitud, servidumbre, tortura, y tratamientos o castigos crueles, inhumanos o degradantes; el derecho a la igualdad de protección por parte de la ley; el derecho a no ser sometido a una detención arbitraria; y el derecho a un recurso efectivo contra actos que violen sus derechos fundamentales ante una corte. Derechos económicos, sociales y culturales. Abarcan, entre otras cosas, el derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la buena salud y el bienestar, y que incluyan alimentación, vestido, casa, atención médica y acceso a servicios sociales y seguridad social; el derecho a la educación; el derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana; el derecho a conformar sindicatos laborales; y el derecho a descansar y a la diversión. Estos deben promoverse a través de esfuerzos nacionales y cooperación internacional, según las condiciones de cada gobierno. Derechos y libertades personales y políticos. Incluyen libertad de movimientos y los que protegen la privacidad en los asuntos concernientes a la familia, el hogar y la correspondencia; el derecho a formar parte del gobierno; el derecho al voto; el derecho al acceso equitativo a los servicios públicos; el derecho a la propiedad; la prohibición de la privación arbitraria de la propiedad; y el derecho a la libertad de expresión, de religión y asociación y reunión pacífica. En las operaciones de las empresas hay oportunidades de promoción y defensa de estos derechos, pero también hay riesgos de vulnerarlos. Algunos de ellos pueden ser gestionados desde las actividades propias del negocio, mientras otros se relacionan con el ejercicio de la ciudadanía corporativa y la práctica de los deberes cívicos. En los contextos en conflicto es usual que se ponga especial atención al conjunto de derechos que protegen la vida y seguridad de las personas por los riesgos de seguridad en las operaciones empresariales. Esta circunstancia ha generado un capítulo especial a nivel mundial, orientado a lograr el compromiso empresarial de asumir una actitud preventiva para asegurarse de no ser cómplices de violaciones a los derechos humanos en su ámbito de influencia. En el país, el sector extractivo y el programa de DDHH de la Vicepresidencia lideran un programa que atiende esta necesidad específica de resolver los problemas de seguridad, en la perspectiva de respeto a los DDHH. No obstante este especial énfasis, la observancia mundial aplica sobre la totalidad de los derechos, y en los diferentes instrumentos de responsabilidad social el entendimiento abarca la totalidad de derechos humanos reconocidos de manera internacional. A través de varias propuestas internacionales, como la Iniciativa de liderazgo empresarial en DDHH (Blihr) y el Centro Internacional de Recursos de Derechos Humanos para la Empresa, estos se han complementado con los del trabajo y el medio ambiente, para estructurar un amplio marco de Responsabilidad Social Empresarial que traducen en acciones, prácticas y cultura de las organizaciones en el mundo. Es un hecho que el cada vez más complejo entramado de condiciones de Responsabilidad Social en los mercados plantea la urgente necesidad de estructurar acciones en el país para incorporar y hacer explícita la perspectiva de derechos humanos en la práctica empresarial. Tanto en las relaciones particulares entre empresas, como en las generales entre Estados y sociedades en el mercado globalizado, será necesario atender la invitación a potenciar las capacidades de construir economías incluyentes y justas que son el escenario ideal de respeto. La red del Pacto Global (UNGC) y la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia (Oacnudh) presentan a la comunidad empresarial el programa “Empresa y Derechos Humanos” cuyo objetivo principal es contribuir a generar entornos sociales y productivos basados en el respeto y promoción de los derechos, y por ende, más desarrollados, prósperos, generadores de bienestar y piedras angulares de la competitividad y productividad de las empresas. El programa se enfoca a: - Comprender el papel de los derechos humanos en la sociedad. - Conocer los acuerdos internacionales impulsados desde las Naciones Unidas sobre los derechos humanos. - Conocer los mecanismos nacionales e internacionales de protección y defensa. - Conocer las tendencias globales de incorporación de los derechos en las condiciones de funcionamiento de la economía contemporánea. - Conocer los derechos internacionalmente reconocidos y la forma como se integran en la práctica empresarial tanto para su defensa y promoción, como para evitar sus vulneraciones. - Asimilar instrumentos de gestión de los derechos humanos en el ámbito empresarial, con especial énfasis en operaciones empresariales en contextos de conflicto o debilidad institucional y social. El programa está estructurado en tres fases: - Conciencia y sensibilidad: orientada a activar los generadores del cambio profundo en la visión empresarial. - Generación de capacidades: construcción de conocimientos, dominio de instrumentos y desarrollo de capacidades empresariales. - Gestión del Caso Empresarial: Definición y puesta en marcha de un plan de incorporación de los derechos humanos en la práctica empresarial y sistematización de los resultados. Este programa hace parte de la estrategia de acompañamiento a las empresas en la implementación de los principios del Pacto Global de Naciones Unidas a nivel mundial. En su primer año, el programa se ofrecerá a 13 regiones geográficas del país: Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Norte de Santander, Caldas, Huila, Nariño, Oriente antioqueño, Meta, Tolima, Montes de María, Bolívar y Cauca. Las empresas que ingresen al programa pueden generar, entre otros, los siguientes beneficios: - Hacer parte de un grupo mundial de empresas que promueven y defienden los derechos humanos en el mundo. - Gestionar el desarrollo de la empresa a partir del hilo conductor de derechos, que integre de manera armónica los objetivos de negocio con los valores éticos. - Adquirir la capacidad para transformar el ámbito empresarial en un entorno favorable para el desarrollo social general y el desarrollo empresarial. - Preparar a la empresa para atender las exigencias y sugerencias de ciudadanía corporativa de los mercados contemporáneos. El programa cuenta con el apoyo financiero, técnico y operacional del Programa de Derechos Humanos de Usaid-MSD Colombia; el programa Cercapaz de GTZ en Colombia; el Programa de Reconciliación y Desarrollo del Pnud en Colombia. Con este programa se busca contribuir a la preparación del país, y en especial de las empresas, para las cambiantes y complejas condiciones del mercado global. Emprender el camino de los derechos humanos permitirá, de una parte, divulgar de manera específica las buenas prácticas que, sin duda, ya suceden en el país en la mayoría de las empresas y a la vez, tomar los correctivos necesarios para superar situaciones de vulneración que pueden entorpecer la competitividad y el acceso a mercados en especial en las negociaciones de los tratados de comercio.

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