El 50 por ciento de las personas que respondió una encuesta difundida este miércoles por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y realizada este año dijo que enviaba dinero de manera regular a sus familias en Latinoamérica, mientras que en el 2006 lo hacía el 73 por ciento, indicó la Encuesta de Inmigrantes Latinoamericanos en Estados Unidos del 2008.
Para este año, se estima que el monto total de dinero enviado a Latinoamérica ascienda a 45.900 millones de dólares, 500 millones más que los 45.400 millones del 2006 y casi el mismo monto que en el 2007, de acuerdo con el BID.
Al parecer, existen dos razones que explican los cambios en el flujo de las remesas: el efecto de la desaceleración económica de Estados Unidos en sectores que emplean a una gran proporción de los inmigrantes latinoamericanos, como el de los servicios y la construcción; y el clima que se ha producido en los últimos dos años con respecto a la inmigración, indicó el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del BID en un informe sobre los resultados de la encuesta.
A menos que se revierta la disminución en la cantidad de personas que mandan dinero a su país, advirtió el informe, ''al menos dos millones de familias latinoamericanas, principalmente en México, caerán debajo de la línea de pobreza, y más emigrantes saldrán de sus países''.
Entre los países y regiones que se beneficiaron con el dinero enviado por sus ciudadanos desde Estados Unidos, México recibió 24.700 millones de dólares; Centroamérica, 10.700 millones; Sudamérica, 8.300 millones, y República Dominicana, 2.200 millones.
La encuesta del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del BID fue realizada entre 5.000 inmigrantes latinoamericanos adultos entre el 9 y el 23 de febrero de este año y tiene un margen de error de 1,4 puntos porcentuales. Cuba, Haití y los países del Caribe de habla inglesa no fueron incluidos.
En promedio, los inmigrantes envían unos 325 dólares a sus familiares unas 15 veces al año, es decir, más de una vez al mes. Una minoría del 7 por ciento llega a mandar 500 dólares o más por vez, mientras que la mitad envía entre 200 dólares o menos, señaló el sondeo.
Uno de los efectos de la crisis económica que afecta a Estados Unidos ha sido la dificultad de los inmigrantes latinoamericanos en conseguir un trabajo.
Para la gran mayoría, el 81 por ciento, ahora es más difícil obtener un trabajo bien pago que hace un año, mientras que para el 9 por ciento es más fácil. El restante 10 por ciento no respondió.
Por otra parte, el 68 por ciento de los entrevistados dijo que la discriminación representa un problema importante, un fuerte contraste con lo que mostró la encuesta del 2001. En ese momento, sólo el 37 por ciento consideró que la discriminación era una dificultad grave, y el 46 por ciento respondió que no la consideraba un problema (ahora sólo el 19 por ciento).