El desafío de hacer frente a la clase media en Colombia

El tema se analizará en la Asamblea de la Andi. Su presidente, Luis Carlos Villegas, no se postulará a reelección.

En los últimos años se ha visto un incremento significativo en el poder adquisitivo de los consumidores.

Archivo Portafolio.co

En los últimos años se ha visto un incremento significativo en el poder adquisitivo de los consumidores.

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agosto 15 de 2013 - 04:34 a.m.
2013-08-15

El auge de la clase media en Colombia y cómo hacer frente a esta realidad desde distintas ópticas serán el tema de discusión en la Asamblea de la Andi, que se realiza entre hoy y mañana en Pereira.

Al tiempo, se conoció que Luis Carlos Villegas, quien está en la presidencia de la asociación desde 1996, no postulará nuevamente su nombre para ser reelegido en marzo del 2014, cuando vence su periodo al frente de la organización gremial.

Entre tanto, los asistentes a la Asamblea de la Andi discutirán desde distintas ópticas sobre el desafío que trae la irrupción de la clase media en América Latina, y en particular en Colombia.

No es solo el diseño de políticas públicas para este segmento de población, sino cómo la economía, las empresas, la justicia, la política, entre otros estamentos, se están preparando para hacer frente a las demandas de los individuos de ingreso medio.

El tema, que ha sido ampliamente diagnosticado, recoge cifras que no son de poca monta.

En línea con el dinamismo que traen las economías de la región, más gente ha salido de la pobreza. Un informe reciente del Banco Mundial señala que la clase media en América Latina ya es prácticamente un tercio de la población, mientras que en 1995 apenas alcanzaba el 21 por ciento.

En el caso colombiano, la proporción es mucho más alta. El mismo informe señala que la clase media está conformada por aquellas personas cuyos ingresos diarios están entre 10 y 50 dólares por día.

Sin embargo, hay otro grupo conocido como la clase media emergente, que son aquellos cuyo ingreso diario per cápita está entre 4 y 10 dólares.

En este segmento es donde están los mayores desafíos. El Banco Interamericano de Desarrollo dice que “las fluctuaciones en la economía y el empleo podrían causar que grandes contingentes de personas vuelvan a situación de pobreza”.

De hecho, la clase media pasó de ser el 16,3 al 26,5 por ciento de la población en 10 años, mientras que la vulnerable pasó del 32,2 al 36,8 por ciento, con lo cual en conjunto representan a más del 60 por ciento de los colombianos.

Según la caracterización de la clase media, la gran mayoría desempeñan labores en los sectores de comercio, servicios e industria. Adicionalmente, el 54,6 por ciento son empleados, mientras que el 31 son autoempleados.

Por esa razón, el organismo hace un llamado a que haya más inclusión de este segmento, de manera que se puedan “diseñar políticas que estén enfocadas a fortalecer y promover su papel en la sociedad”.

Sin embargo, el BID advierte que “la contribución de los empresarios de clase media, que constituyen la mayor parte de los empresarios en el país al incremento de la productividad y el crecimiento puede estar limitada en parte a que carecen de conocimientos avanzados de gerencia o su escala de negocios es poco intensiva en capital”.

Pero ese no es el único desafío planteado por el organismo. Otro de los temas en los que es urgente avanzar, es que haya un mayor ahorro previsional en la clase media.

En el país solo 4 de cada 10 trabajadores hacen aportes a pensiones, y aunque la cifra es superior a la de México y Perú, aún es baja comparada con Chile.

ALGUNAS PROPUESTAS PARA ASUMIR LA TRANSFORMACIÓN

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que es clave fortalecer el papel de este segmento de población en la sociedad y por eso, plantea algunas propuestas.

Por ejemplo, señala que una tarea prioritaria seguirá siendo la formalización del empleo, aunque destaca que la reforma tributaria del 2012, que eliminó algunos parafiscales, va en la dirección correcta.

Así mismo, insiste en mejorar los servicios públicos, pues esto permite mantener los estándares de vida en caso de desaceleración económica.

Igualmente, es clave reducir los costos para hacer negocios, lo cual contribuirá a la creación de nuevas empresas, desarrollar programas de fomento empresarial y ampliar el financiamiento.

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