Desempleo baja pero la calidad de vida no mejora

Barranquilla tiene baja desocupación, pero la gente no vive mejor, dice estudio.

Óscar Berrocal / EL TIEMPO

Un trabajador informal en Barranquilla, donde hay bajo desempleo pero no buenas condiciones.

Óscar Berrocal / EL TIEMPO

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noviembre 30 de 2011 - 03:09 a.m.
2011-11-30

 

Barranquilla, no obstante tener la tasa de desempleo más baja del país -con excepción de San Andrés- no es la ciudad con mejor calidad de vida en Colombia, calificativo que, de lejos, se lo lleva Bogotá, pese a tener mayor desocupación.

Un trabajo de investigadores del Banco de la República subraya el contraste entre un desempleo muy bajo, como el de Barranquilla, que en el trimestre terminado en junio era de 7,4 por ciento (8 por ciento en septiembre), pese a tener un alto índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI).

En cambio, en Bogotá, los autores resaltan que el desempleo era de 9,6 por ciento en el momento del estudio (8,3 en septiembre)

Respecto de los ingresos por hora trabajada percibidos por las personas ocupadas en las dos ciudades, en Barranquilla son casi el 60 por ciento de los de Bogotá.

De acuerdo con el análisis de Adolfo Meisel y Andrés Sánchez, a pesar de la baja tasa de desocupación entre los barranquilleros, a largo plazo y observando la calidad del empleo generado, “su situación no es tan buena”.

El trabajo utiliza el índice NBI que arroja el censo del 2005 porque –explican sus autores– constituye un buen indicador de pobreza, y los resultados del examen de educación media Saber 11 correspondientes al segundo semestre del año pasado.

Meisel y Sánchez señalan que en materia de desempleo el país va por buen camino, lo que se refleja en la cifra nacional de 9,7 por ciento reportada por el Dane para septiembre y en las de seis ciudades que se situaron en un dígito.

No obstante, se preguntan si hay una relación directa entre la baja desocupación con el nivel de vida de sus habitantes y, al no encontrarla estadísticamente significativa, centran su mirada en la calidad del empleo.

En materia de desempleo, a Barranquilla le va mucho mejor que a Medellín, ya que su tasa de desocupación es prácticamente la mitad.

Sin embargo, en la capital antioqueña los ocupados tienen siete meses más de educación que sus colegas barranquilleros y ganan 34 por ciento más que estos.

La investigación destaca que el 49,2 por ciento de los ocupados en la capital del Atlántico son trabajadores por cuenta propia (en Medellín son el 32,6 por ciento), “quienes generalmente poseen bajos niveles educativos e ingresos”.

También encuentran que, a más trabajo por cuenta propia, también hay más necesidades básicas insatisfechas.

Los autores comentan que la calidad de la educación se encuentra directamente relacionada con el nivel de vida. Por ejemplo, en Bogotá, los ocupados tienen casi 12,5 años de educación, el nivel más alto del país, y los ingresos más elevados.

LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE

Tiene mejor impacto en el largo plazo.

De acuerdo con los investigadores del Banco de la República, la inversión en calidad educativa constituye un buen mecanismo para garantizar la generación de empleo de buena calidad.

Así, desde una perspectiva de largo plazo –agregan los autores–, más que un desempleo bajo, lo que realmente importa para reducir la pobreza es mejorar la calidad educativa, lo que no significa que se le esté restando importancia a la disminución de la desocupación.

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