Desorden en los municipios, tramitología y corrupción, los males de la salud subsidiada

En algunos departamentos y muchos municipios sobran los dineros para pagar a las EPSs mientras que en otras localidades están haciendo falta para afiliar a millones de colombianos de los más pobres.

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junio 29 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-06-29

En Boyacá, las autoridades municipales contrataron con Empresas Promotoras de Salud del régimen subsidiado (EPSs) la atención de 843.585 pobres de los niveles 1 y 2 del Sisbén, 55.215 personas más de las que tienen este derecho.

En Cauca, por el contrario, más de un millón de sus pobladores deberían estar en las EPSs, pero los cupos contratados para su atención apenas se acercan a 872.000.

La situación de Boyacá se repite, con cifras diferentes, en otros 16 departamentos; la de Cauca, en 15 y se le agrega Bogotá.

Según cifras del Ministerio de la Protección Social a marzo pasado, 25,2 millones de colombianos, incluida la población indígena, son candidatos para recibir subsidios plenos y afiliarlos a las EPSs, pero los cupos contratados en los más de 1.000 municipios sumaban 22'689.000; para ayudas parciales el potencial es de 2'286.264 personas, pero la contratación no alcanza a la mitad.

El desfase total entre la población susceptible de estar afiliada a una EPSs y los cupos contratados es de 3'692.367, a los que se agregan alrededor de cuatro millones de personas que no son atendidas por las EPSs porque no tienen carné; su atención, como en las primeras, corre por cuenta de los municipios y departamentos.

En resumen, en algunos departamentos y muchos municipios sobran los dineros para pagar a las EPSs mientras que en otras localidades están haciendo falta para afiliar a millones de colombianos de los más pobres a dichas EPSs. Estos recursos provienen de las transferencias de la Nación, el Fosyga y rentas propias de las localidades.

Parte de esa irregular situación tiene que ver con el modus operandi del régimen subsidiado de salud, que cada año vale más de 5,5 billones de pesos, ya que el reporte de los ingresos y retiros de afiliados debe surtir un proceso demasiado lento desde los municipios a los departamentos y, desde estos, hacia el nivel central y viceversa.

El camino que deben seguir los recursos, además de largo, es accidentado y, como dijo el director de Gestión de la Demanda del Ministerio de la Protección Social, Leonardo Cubillos, con más de un 'parqueadero' que retrasan su llegada final a los hospitales, clínicas y centros de salud. Tampoco faltan los hechos de corrupción denunciados por organismos de control.

Al contratar cupos por encima de los necesarios o no hacer uso de la totalidad de los contratados porque los afiliados a las EPSs no tienen carné, una porción significativa de los dineros se congela hasta que los contratos se liquiden. Cuando esto sucede, los dineros deben ser devueltos al nivel central, que los redistribuye nuevamente.

Para aliviar algo la situación de los departamentos que aseguran que se quedarán sin recursos para pagar la atención de los no afiliados a las EPSs, el Gobierno determinó que parte de los recursos no utilizados serán usados para cubrir una porción de ese déficit de los entes territoriales.

La última decisión del desaparecido Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud fue trasladar el manejo operativo del régimen subsidiado de salud de los alcaldes a las EPSs, con el fin de darle una mayor agilidad a todo el proceso y que los municipios se dediquen a su inspección, vigilancia y control.

JORGE CORREA C.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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