División de enfoques en el G-20 pone en riesgo solución conjunta

Londres/AFP. Los líderes del G-20 tratarán de ofrecer el jueves en Londres propuestas para superar la peor crisis de las últimas décadas, pero las divisiones entre Europa y Estados Unidos y las protestas podrían desdibujar la señal de confianza que intentan enviar al mundo.

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marzo 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-03-31

Los líderes de la cumbre, que congrega a los países que poseen un 90 por ciento de la riqueza mundial (el G-7, el club de los países más ricos, más las grandes potencias emergentes, entre ellas Brasil, India y China), están obligados a examinar todas las opciones para salir de la crisis, aunque hay diferencias de enfoques. Estados Unidos está en favor de más paquetes de reactivación. Pero tras los gigantescos planes de rescate de bancos y empresas lanzados desde el otoño boreal pasado, los europeos, más preocupados por sus déficits, quieren esperar a ver el resultado de estos esfuerzos improcedentes antes de comprometerse a otros, y prefieren concentrarse en la regulación. El presidente estadounidense, Barack Obama, rechazó no obstante las sugerencias de que existan divisiones con Europa sobre cómo hacer frente a la crisis, en una entrevista con Financial Times. En la cumbre, el G-20 tiene previsto comprometerse a reforzar la regulación y la supervisión financiera así como diseñar una mejor cooperación mundial. A largo plazo, ningún protagonista financiero, tal como los fondos especulativos o las agencias de calificación financiera, se salvará de una regulación que incluirá también las jugosas primas de los banqueros, que han provocado la indignación de los contribuyentes. Por iniciativa de Francia y Alemania, el G-20 se pronunciará en favor de luchar contra los paraísos fiscales. La amenaza de la confección de una ‘lista negra’ ha presionado a países como Luxemburgo, Austria y Bélgica, así como a Suiza, a flexibilizar el secreto bancario para no figurar en ella. El G-20 se comprometerá también a duplicar, a 500.000 millones de dólares, los recursos del FMI. Los países emergentes, muy dependientes de sus exportaciones, respaldarán el llamado que lanzará el G-20 a no ceder al proteccionismo, un comportamiento frecuente cuando se produce un alza de la desocupación, y que parece tentar a Francia y Estados Unidos. Ante las protestas y las dificultades de enfrentar unidos la crisis, el primer ministro británico Gordon Brown, anfitrión de la reunión, busca curarse en salud, afirmando que “la determinación del grupo a trabajar juntos” constituye de por sí un éxito”. 90 % de la riqueza mundial está en manos de los países que asistirán a la cita del G-20. Las protestas en Londres Bajo el lema “que la crisis la paguen los ricos”, las protestas de los grupos más radicales tendrán por blanco a los bancos y a los banqueros, a los que consideran responsables de la crisis, de la que ningún país escapa.WILABR

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