Doha: un primer paso

Basadas en esa agenda, las negociaciones de la ronda de Doha, están destinadas, además de mejorar las condiciones del comercio y la inversión mundial, a jugar un importante papel en el crecimiento económico y la generación de empleo productivo de los países en desarrollo.

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diciembre 22 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-12-22

Para ello, se necesita, ante todo, una negociación del sector agrícola que elimine los subsidios a las exportaciones y las ayudas internas que los países ricos otorgan a sus productores causando distorsiones en la comercialización de los productos. Además, se necesita que los ricos faciliten el acceso a sus mercados. Sin conocer el texto oficial de lo acordado en la reunión ministerial de la OMC, que el domingo terminó en Hong Kong, por lo que se conoce de las informaciones periodísticas parecería que se ha dado un primer paso en la dirección de lo acordado en Doha 2001. Qué tan significativo puede ser, dependerá de la manera como se le dé cumplimiento a lo acordado. En todo caso, el haberse logrado que los países ricos se comprometan a desmontar los subsidios de ahora al 2013, como fecha límite, constituye un avance importante. Máxime si el acuerdo, tal como lo sostiene el comisario de comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, obliga a eliminar todos los subsidios, directos e indirectos como los que otorgan países como Estados Unidos. La verdad es que no se puede seguir hablando de libre comercio mientras algunas potencias se reserven el derecho de aplicar medidas proteccionistas cuando les conviene a ciertos sectores de su producción. Al Brasil hay que abonarle su lucha por lograr de los países desarrollados ese compromiso. Desde hace algún tiempo, en unión de la India y Suráfrica, venía liderando el G20, presionando a los países ricos a desmontar los subsidios y ayudas internas a los productos del agro. Y en Hong Kong, después de los 6 días de intensos debates, su posición fue la de establecer como fecha límite el 2010, contando inclusive con el apoyo de los Estados Unidos. Sin embargo, la UE logró que la India y la China aceptaran el 2013, fecha que finalmente se acogió. En el debate fue evidente la puja entre los Estados Unidos y la UE que llegaron a esa reunión con posiciones divergentes en el tema agrícola. En cuanto a los demás sectores sensibles para los países en desarrollo y pobres, aparentemente fue poco lo que se logró. No se aprobó la condonación de la deuda a los 38 países más pobres, pero sí se bajaron a cero los aranceles para la importación del 97 por ciento de los productos de los 49 países más atrasados, que son en su gran mayoría del continente africano. A propósito, estas justas peticiones y medidas a favor de esos países, pueden presentar ciertos problemas de equidad en la medida que los países ricos piensen que las demás naciones en desarrollo no requieren de su apoyo y asistencia. Pienso, por el contrario, que son necesarias. Pero este tema dará para otra nota. Roberto Arenas Bonilla Ex embajador de Colombia en Bruselas

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