Dubai, alarma para la salud financiera

París/AFP. El riesgo de quiebra del emirato de Dubai parece reducido por el apoyo de su vecino Abu Dhabi (ver nota anexa), pero su pedido de moratoria aviva las inquietudes sobre la salud financiera de algunos países, por ejemplo en Europa del Este, agobiados por el endeudamiento público y debilitados por la recesión mundial.

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noviembre 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-11-28

Al anunciar el miércoles su deseo de diferir el reembolso de una parte de su deuda, el pequeño emirato del Golfo Pérsico provocó pánico en los mercados, que sobre todo temen una cosa: la cesación de pagos, es decir el reconocimiento por parte de un país de que no honrará sus compromisos financieros. La quiebra de un Estado no es algo corriente. La más reciente se remonta a 2001, cuando Argentina cayó en la cesación de pagos de su deuda pública externa, en un contexto de grave conflicto social y crisis económica. Pero con la recesión, este fantasma ha vuelto con fuerza. Obligados a socorrer a los contribuyentes y los bancos, los Estados se han endeudado en forma masiva en los mercados para financiar sus déficits. Según la agencia de calificación financiera Moody’s, la deuda pública mundial subirá un 45 por ciento entre el 2007 y el 2010. El resultado de esta situación es que los mercados podrían mostrarse más desconfiados de cara a los títulos de deuda pública y evitar las obligaciones emitidas por ciertos Estados, amenazando de paso el suministro de dinero fresco. “Los problemas aparecen cuando los mercados pierden confianza en la capacidad de un Estado de reembolsar su deuda”, resume el economista Juan Carlos Rodado, de Natixis. Los países de Europa del Este se encuentran a la cabeza de esa preocupación. Tras la caída de la Unión Soviética, los capitales extranjeros fluyeron en forma masiva a esa región antes de retirarse en el momento de la crisis, dejando a sus economías al borde del colapso. Hoy, los países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia), Rumania y Ucrania figuran entre las naciones de “mayor riesgo”, según Rodado. ¿Pero están esos países condenados a la quiebra? Hasta el momento, el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyos recursos aumentaron gracias a la crisis, ha desempeñado el papel de bombero, apagando los incendios. “Pero ahora que lo peor de la crisis ya pasó, el FMI podría cambiar su política”, estimó la analista Agnès Bénassy-Quéré, del Centro de Estudios Prospectivos y de Informaciones Internacionales. Ese cambio parece estar en marcha, ya que el FMI postergó recientemente el giro de una parte de su ayuda a Rumania a raíz de la inestabildiad política. Otro tanto ocurrió con Ucrania, sancionada por no haber aplicado recortes presupuestarios reclamados por el Fondo. Sin embargo, las preocupaciones no se limitan a los países emergentes. Islandia, joya de las finanzas mundiales, fue duramente golpeada por la recesión y tuvo que recurrir a un préstamo del FMI para escapar a la quiebra. En la Eurozona, la agencia Standard and Poor’s, que evalúa la capacidad de un deudor de reembolsar sus cuentas por pagar, rebajó la calificación de España e Irlanda debido al tamaño de sus déficits. Por su lado, Grecia también provoca interrogantes, con una deuda pública que en 2010 alcanzaría el 111,8 por ciento de su PIB (Producto Interno Bruto). Abu Dhabi: el hermano mayor sale al rescate Dubai, que pidió una moratoria para el reembolso de una parte de su deuda, no quebraría gracias al apoyo de su rico vecino, el emirato petrolero de Abu Dhabi, pero saldrá debilitado de forma duradera de esta crisis, según los analistas. “Dubai no está expuesto a una quiebra porque se beneficia del apoyo de Abu Dhabi”, capital de la Federación de los Emiratos Árabes Unidos, indicó el economista especialista en Medio Oriente, Pascal Devaux, del banco BNP Paribas. En medio del clima de pánico, el experto de BNP Paribas estimó que la revelación de su fragilidad financiera podría darle a Abu Dhabi “la posibilidad de volver a controlar a los Emiratos gracias a esta crisis”. Capital económica de los Emiratos, Dubai opaca a Abu Dhabi, que produce más del 90 por ciento del petróleo de la federación. Por su lado, las reservas de crudo de Dubai son casi nulas. Por ello, fue Abu Dhabi quien salió al rescate de Dubai, lanzado desde hace años en proyectos faraónicos y muy endeudados actualmente. “Abu Dhabi nunca dejará caer al hijo pródigo, incluso si no cesa de criticarlo por la exuberancia y los excesos”, señaló un especialista en finanzas islámicas en París que no quiso revelar su identidad. “Abu Dhabi no puede permitirse el derrumbamiento de Dubai. Puede permitirse el debilitamiento del emirato, pero una caída afectaría a Abu Dhabi”, subraya por su lado el analista Ibrahim Khayat. Este experto estima que Dubai “va a recuperar su solvencia financiera a cambio de una solución que lo forzara a renunciar a una parte de sus haberes a favor de Abu Dhabi”. La deuda total de Dubai fue estimada en 80.000 millones de dólares en 2008, entre ellos 70.000 millones correspondientes a compañías públicas. Dubai World acapara por sí solo 59.000 millones de ese monto. 80.000 millones de dólares es el estimativo de la deuda pública de Dubai en el año pasado. 90% del petróleo que producen los Emiratos Árabes Unidos es responsabilidad de Abu Dhabi.WILABR

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