Dublineses, contra el extremismo

Dublineses, contra el extremismo

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junio 30 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-06-30

Ha concluido esta semana en Dublín un evento de gran significado mundial. Google ideas, el centro de pensamiento del gigante tecnológico, liderado por Jared Cohen, realizó la primera cumbre internacional contra el extremismo armado. Contrario a otros eventos dominados por la teoría, la expresión viva fue la experiencia de muchos de sus participantes. Ex miembros de pandillas, grupos neonazis, centroamericanos, mercenarios africanos y terroristas expusieron con crudeza sus experiencias de vida y describieron el camino de transformación que hoy les permite pronunciarse en contra de la violencia. El evento dejó interesantes reflexiones. Donde el extremismo armado reina nunca habrá paz, seguridad y menos verdadera democracia. En esta manifestación sectaria, unilateral y bárbara se encuentra la más pura expresión de la intimidación, al unificar prejuicios, fanatismo y el totalitarismo de querer imponer la voluntad por las armas. No hay que engañarse, esta manifestación violenta pone en riesgo las libertades de expresión, pensamiento, religión, inclinación sexual, iniciativa privada y asociación. Quizá por eso, y para orgullo nacional, Colombia, en medio de su trágica historia de violencia, sirvió de ejemplo en el debate. La política de Seguridad Democrática fue exaltada por ser una expresión de orden y de garantías para el ejercicio de las libertades, destacando, dentro de su concepción, lo que se ha logrado en la agenda de desmovilizaciones y reinserción. En esta última, en la que ha existido continuidad entre Luis Carlos Restrepo, Frank Pearl y Alejandro Eder, el mundo se sorprende al ver 53.000 desmovilizados y apreciar que la mitad de ellos ha recibido ayuda educativa, el 60% ha contado con tratamiento psicológico y el 80% han sido incorporados al sistema de crédito, como lo certifican las estadísticas de la Presidencia de la República. Es cierto que esta tarea debe fortalecerse con más alternativas laborales y un mayor apoyo del sector privado, pero lo que Colombia ha logrado es admirable. Como lo es haber hecho de la seguridad, como valor democrático, una política de Estado, porque sin ella el periodismo, el sindicalismo, la política, o la actividad de las ONG, no se pueden ejercer con plena libertad. Esta realidad fue puesta en un contexto donde la lucha contra el extremismo violento no es de izquierda o de derecha, sino un prerrequisito para contar con sociedades libres, abiertas, participativas y deliberantes. En Dublín, Álvaro Uribe fue elogiado por los resultados en la defensa de los valores democráticos, y lo lo fueron también ex extremistas colombianos que, gracias a la agenda de desmovilización, se han reincorporado a la sociedad y cuentan con orgullo su transformación. Luchar contra el extremismo violento con autoridad, la Constitución en la mano y la reinserción es un deber constitucional por fuera de la manipulación ideológica y en ella se sustenta la Seguridad Democrática, la misma que Google Ideas ha presentado como ejemplo para el mundo. Iván Duque Márquez* Analista * ivanduquemarquez@hotmail.com

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